NOVELA ILUSTRADA

 

 

 

Aquella mañana Drainov se despertó temprano, miró al sol y lo saludó, luego preparó el  desayuno que compartimos para  retomar enseguida el camino ascendente. 

Deberíamos coronar los montes y el sendero subía casi en vertical por estrellas escalinatas de piedra. El aire puro nutría los pulmones, en silencio subimos hasta el último peldaño. Allí una pradera circular aguardaba entre las cimas de la montaña, como una joya en el centro de una corona. 

Levantamos los brazos y corrimos por la hierba fresca, radiantes de alegría. Cerca, en un arbolito frutal, un ruiseñor revoloteaba cantando a nuestro alrededor. Tomamos una de sus frutas y nos sentamos en el suelo. 

Entonces entregué a Drainov una cajita de cristal y le dije sonriendo:- He aquí tu regalo, la clave de tu búsqueda y todas las respuestas-.

Drainov la abrió y al hacerlo, una esfera transparente y luminosa se elevó desde su interior hasta  posarse delante de sus ojos. 

-Hola!, dijo Drainov-

-Hola, respondió la esfera.

Y de pronto, la esfera se transformó  apareciendo Elia, la dama del farol. Ya no llevaba un farol en la mano si no una radiante estrella que levantaba con su mano derecha. Sus ropas translúcidas se movían impulsadas por un viento interior que emanaba de ellas y su rostro resplandecía de pura felicidad.

Drainov le dijo:- ¡Amada mía! ¡Quiero ir contigo allí  donde todo está bien y todo es posible y verdadero, guía mi corazón y no me dejes nunca!

Elia le respondió con voz suave de terciopelo: – En ese lugar fueron forjados nuestros corazones y este amor eterno allí nos lleva, siempre estaremos juntos si así lo queremos, porque el amor no se impone, se construye y se afirma en cada paso. 

Drainov quedó en silencio y comprendió. Las estrellas empezaron a mostrarse y el cielo ya era un manto oscuro. 

-Ahora tienes todo lo necesario para hacer lo que debes hacer: La esfera, la capa estrellada  y tu varita, le expliqué. ¿Qué te parece el Reino Azul? 

Drainov miró alrededor y me dijo: Me siento en el cielo…

 

De la novela «Los doce cantos del ruiseñor»

Capítulo 1.  Los elementos mágicos  Capítulo 2.   La sombra y el unicornio   Capítulo 3. La ciudad de los magos  Capítulo 4.  La ciudad de piedra Capítulo 5.  A través del silencio     Capítulo 8. La isla de la desesperación Capítulo 9. El mapa  Capítulo 10. Visita afortunada  Capítulo 11. Interminables praderas