Neuquén: una ventana hacia un futuro siniestro

Uno

El 28 de febrero, Patricia Bullrich afirmó que la provincia de Neuquén generó 30 millones de dólares per cápita (2025), lo que provocó sorpresa y muchas suspicacias al respecto entre los habitantes del sur, fundamentalmente en relación a la ubicación y el destino de esa fortuna. “¿Dónde están mis 30 millones?”, se quejaron los usuarios en diferentes plataformas sociales (aún lo siguen haciendo). ¿Por qué en Argentina los datos duros parecieran nunca ajustarse a la realidad cotidiana? ¿Se trata de una idealización sesgada por parte del universo intelectual porteño sobre Vaca Muerta? ¿O estamos nuevamente ante el cinismo más inhumano que puede profesar la derecha colonial y extractiva de la Argentina?

Dos

El film “El Hoyo (2019)” de Galder Gaztelu–Urrutia propone un mundo distópico y cruel en donde el acceso a la comida es un privilegio y la misma se presenta como el centro de la existencia, para personas alojadas en una cárcel jerarquizada con la estructura de un edificio interminable: sólo comen los de los pisos superiores. Ese privilegio se desvanece hasta no llegar ni una sola miga de pan a los últimos pisos, provocando que los habitantes de dichas profundidades pretendan subir por la fuerza, se autolesionen o, peor aún, se coman entre ellos asesinando a los más débiles, permitiéndonos sacar estás posibles conclusiones: a) el poder reside en las esferas superiores, b) comer primero es la consigna y c) estar por encima del resto, la forma de sobrevivir.

Tres

El 2 de septiembre de 2020, un menor de 13 años, fue aplastado por un camión mientras buscaba comida en el basural, ubicado en el oeste de la ciudad de Neuquén, a pocos metros de una serie de cigüeñas petrolíferas. Sobrevivió, pero aún hoy convive con las secuelas en sus piernas. Cinco años más tarde un informe suministrado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de la República Argentina (INDEC), reveló que durante el segundo semestre de 2025, en las localidades de Neuquén y Plottier, el índice de trabajo informal trepó hasta llegar a la cifra insólita de 25,3 %, provocando la proliferación de familias que se alimentan y dependen del basural de la ciudad.

Cuatro

¡No todo es oro y bonanza económica en la capital de Vaca Muerta! Algunos (o muchos) no han logrado nunca ser bañados por el derrame económico que promete, a toda la población, la Dubai Argentina.

“¿Que hemos hecho para no ser merecedores de tal fortuna?”, se preguntan, los ciudadanos incrédulos y decepcionados, mientras se endeudan, como lo está haciendo el resto del país, sólo para comprar comida, para llegar a cubrir la canasta básica de alimentación, para no quedar en las últimas esferas económicas de Vaca Muerta.

En un informe publicado, en diciembre de 2025 por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones (EDIL) se especifica que:

“En el segundo trimestre de 2025, 24% de los trabajadores vivían en un hogar pobre. Sin embargo, este valor ascendía a 41% entre los informales. O sea, 4 de cada 10 ocupados en condición de informalidad, vivía en un hogar pobre. Esta cifra era 13% entre los formales.”

En la actualidad, a pesar de estos datos, el municipio de Neuquén insiste en convertir a la ciudad en un polo turístico y tecnológico, incorporando, de esta manera estafas urbanísticas como las que llevó adelante el macrismo en la capital del país. La primera gran estafa fue el Metrobús, extendido por todo el oeste neuquino (sin obviar la estafa del intendente Mariano Gaido con los canteros adquiridos por su esposa, por los cuales nunca dio ningún tipo de explicación). Ahora, en segundo lugar y más cercano en el tiempo, se está impulsando la presencia de los taxis helicópteros para trasladar a empleados jerárquicos de la industria petrolera. Así como se lee: taxis–helicópteros. Mientras la sociedad argentina sobrevive haciendo horas extras arriba de un Uber o Rappi, el municipio de Neuquén propone taxis helicópteros. «De Japón a la estratósfera en cuatro minutos». Sin dudas el municipio de Neuquén sabe leer las prioridades de la ciudad. En tercer lugar, se ubica la remodelación de la avenida Mosconi (ex–ruta 22); una remodelación que amplía la cantidad de carriles facilitando el paso de camiones con carga pesada, dispuestos a llevarse toda la energía del territorio, mientras distintos poblados de la provincia siguen calefaccionándose con leña (incluidos diferentes barrios del oeste neuquino). ¡Es escandaloso y vergonzoso! Sin embargo, la inacción y la apatía comunicacional poca relevancia le da a estos hechos contrastantes. Simplemente, los medios hegemónicos locales actúan como aparatos de propaganda en beneficio del candidato mpnista de turno. En este sentido, ¿adivinen qué familia salió beneficiada con la construcción de los carriles petrolíferos?  CN Sapag aparece en la causa cuadernos por recibir una adjudicación de 180 millones de pesos en obras. Por último, y en cuarto lugar, no puedo dejar de mencionar la inauguración del Instituto de formación técnica Vaca Muerta (IVM), que tiene varias perlitas educativas dentro de su gestación.

Cinco

El Instituto de Formación Técnica de Vaca Muerta se emplaza dentro del predio del actual Polo Científico y Tecnológico ubicado también en el oeste neuquino (arriba del cementerio del barrio Progreso). Justamente ahí, a tres cuadras del edificio, se camuflan entre las bardas pequeñas casillas de madera y nylon, que intentan contener a familias y jóvenes excluidos de la sociedad. El contraste es brutal e hiriente; palpable e innegable. Sólo separa un escenario del otro, el asfalto de una ciudad que se piensa futurista, aunque sigan habitando sobre ella gauchos descalzos (y desclasados) e indígenas indigentes y excluidos de sus tierras.

Casilla de madera ubicada a tres cuadras del edificio donde se emplaza el Instituto Técnico Vaca Muerta. Foto Gustavo Figueroa

La propuesta educativa de este instituto es sencilla y expeditiva: se trata de aprender una serie de protocolos y palabras técnicas (inglés técnico), para realizar operaciones específicas que le permitan al operario adquirir prerrogativas económicas tangibles. En esa linealidad desaparece el contexto, el territorio, la noción de comunidad y la propia individualidad. No importan los jóvenes que perecen arrinconados en las bardas de arcilla, tampoco importan la contaminación y las alteraciones que produce la explotación extractiva sobre las placas tectónicas; no importan los procesos diaspóricos y el despojo que deben atravesar las diferentes comunidades que viven hace más de cien años en las zonas donde hoy hay cigüeñas de hierro. Y, fundamentalmente, no importa la propia individualidad del operario, que debe permanecer disociado de su familia, luchando con el impulso de permanecer activo en una rueda de consumo voraz, en donde no hay lugar para las emociones, los sentimientos, las dudas y la contradicción.

¿Cuántas veces los operarios se reprocharán en silencio por sus acciones irresponsables que ponen en peligro el territorio, el agua y el futuro de sus hijos, por los cuales se sacrifican?

“¡Hay que creer en el sistema! ¡Hay que creer en el modelo extractivo!”, parecieran sugerir los directivos de YPF y Chevron.

Por un lado los elegidos del capital extractivo, por otro lado, los infrahumanos despojados de los reservorios petrolíferos. El descarte del progreso.

¿Qué clase de comunidad se puede construir con mundos socioeconómicos que no encuentran puntos de contacto, que están digitados para que no se encuentren? ¿Para quién es funcional este tipo de sociedades especuladoras, excluyentes, enemistadas con la sabiduría de los pueblos?

Los operarios saben que dentro del mundo del petróleo existen trabajadores que tienen más agachadas que el tero. Y que esta industria sólo lleva agua para su propio molino, que “donar” un container para ser usado como un aula en una escuela rural no es proporcional con la inmensidad inconmensurable de divisas que proporciona la energía y que se extrae de este territorio.

¿En qué momento los operarios ceden sus principios éticos para convertirse también en agentes extractivos que contaminan sus vínculos personales, sus consumos económicos, su forma de contemplar al mundo?

Al respecto, recientemente el presidente de la nación, Javier Milei afirmó:

“Si ustedes le hicieran caso a los ambientalistas, no podrían tocar nada en la tierra, porque seguramente generarían daño; si ustedes llevan esa hipótesis al extremo, ¿saben qué pasa? ¡Se mueren! Chile, con la misma cordillera, genera 30 veces más que lo que generamos nosotros. ¿Por qué? Porque estamos abrazados a los ambientalistas idiotas extremos… No sea cosa que con esto de cuidar a la tierra, con el ambientalismo idiota, hay que destruir al ser humano, porque se rompe el planeta. ¿Y para qué está? ¿Para qué nos dio el creador el planeta? ¿Para qué? ¿Para contemplarlo? Porque para que ustedes puedan consumir algo que está en la tierra necesitan la autorización de la generación que viene atrás, y la que le sigue, y la que le sigue y la que le sigue… si siguen con ese patrón pelotudo, lo que va a pasar es que cuando ustedes vean algo no se lo van a poder apropiar, porque van a necesitar la autorización del que viene atrás, con esa idea ustedes no van a poder comer”.

Para Milei no sólo hay que sacrificar el “excedente social” que no logra sacar una tajada de la economía extractiva (los campeones que no saben aprovechar), también y concretamente hay que sacrificar las generaciones futuras en nombre de nuestra propia avaricia, de nuestra propia individualidad y de nuestras urgentes necesidades.

Informe de coyuntura. Mate diciembre 2025.

Javier Milei no tiene prurito para plantear sus objetivos geopolíticos: es necesario apropiarse de los territorios. Podría utilizar otras palabras, pero no sé priva, ni utiliza eufemismos para hacer referencia a la apropiación.

Seis

El Instituto Técnico de Vaca Muerta, el edificio Vista (ubicado a orillas del río Limay), el polo tecnológico y el hotel Leonardo Da Vinci de Añelo, son Arcas de Noe modernas, a las que solo algunas personas tienen acceso que tienen los datos para manipular las claves necesarias que les permite incorporarse a ese barco del progreso; claves que exigen disminuir el sentido crítico, estimulando el silencio, para fortalecer el consumo desenfrenado y vicioso.

¿Quién hablará por las voces excluidas? ¿Claude Staicos (secretario de prensa y comunicación de la provincia de Neuquén)? ¿Quién hablará por los operarios anestesiados? ¿Marcelo Rucci (secretario general de petroleros privados)? ¿Quién pronunciará la voz de los territorios silenciados? ¿Horacio Marín (presidente de YPF)?

En la provincia de Neuquén se practica un silencio solemne y religioso hace décadas; un silencio colonial que habilita que el territorio sea arrasado con récord de fracturas hidráulicas (en 2025 Vaca Muerta superó las 100.000 etapas de fracturas. Mientras que en enero de 2026 ya alcanzó un nuevo récord de fracturas con 2040 perforaciones, comandadas por YPF) y población no diga nada; peor aún, que sólo encuentren indignación en las chozas que improvisan los desterrados, alentando la decisión política de que los despojados de la tierra (vendedores ambulantes, limpiavidrios, personas en situación de calle) desaparezcan de la vista panorámica de la ciudad turística.

Siete

Neuquén, como ciudad extractiva, estimula y fomenta la individualidad de ciudadanos que suplantan la sabiduría del territorio por objetos materiales. ¡La pronunciación de los monumentos especulativos! Los ciudadanos de ciudades extractivas pronuncian menos palabras y compran más objetos tangibles como forma de ascenso social. No es casual que los docentes universitarios tengan que buscar otras salidas laborales o que los docentes del nivel medio, todos los años, desde hace décadas, tengan que marchar por el centro de la ciudad neuquina, principalmente para revalorizar su oficio, para reclamar por las condiciones edilicias de las escuelas, para no perder derechos (como ocurrió este año con las licencias médicas, que el gobierno nacional pretende reducir).

Ocho

¿Le caerá alguna vez alguna “migaja de oro negro” a esta parte de la sociedad excluida por Vaca Muerta? ¿Qué porcentaje del petróleo que baña a la ciudad de Neuquén rocía a los excluidos de Vaca Muerta? ¿Cuál es la dimensión de estos paredones simbólicos que estigmatizan y cercenan derechos individuales y colectivos? ¿Cómo se alcanza tanta distancia social y económica en un espacio tan reducido, en una economía tan prometedora?

¿Cuántos pibes y pibas desaparecen perseguidos por la depresión, el consumo problemático, la violencia de los regímenes extractivos, la permanencia de las imposibilidades, los platos vacíos? ¿Quién nos relatará las historias de los fracasos, en sociedades que sólo proponen hablar, valorar y reconocer éxitos épicos y trascendentales?

¿Sacarse la lotería en Vaca Muerta significa vivir sobre un pozo petrolero o poder comer cuatro comidas todos los días? ¿Qué separa estos dos deseos? ¿Por qué parecen irreconciliables? ¿Cuántos días tienen que pasar antes que una persona termine de romperse de forma irremediable por no poder cumplir uno de esos deseos (derechos indispensables)?

En el boletín epidemiológico nacional, publicado en diciembre de 2025, por la Dirección Epidemiológica del Ministerio de la Salud de la Nación, sobre intentos de suicidio –informe actualizado de la implementación del sistema de vigilancia y situación epidemiológica– se puede leer:

“Entre abril de 2023 y octubre de 2025 se notificaron 22.249 intentos de suicidio al SNVS 2.0, de los cuales el 5% fueron con resultado mortal. Aunque el 61% de los eventos correspondió a mujeres, la letalidad (intentos con resultado mortal) fue cinco veces mayor en varones. Las tasas más altas se concentraron en adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años, con una marcada sobrerrepresentación femenina entre los 15 y 19 años.”

En el mismo boletín se puede leer el cuadro siniestro que vive la juventud mostrando descarnadamente la relación que se establece entre las mujeres y la farmacología, así como también muestra la relación de los hombres con el silencio brutal que suprime sus pulmones y la respiración.

“La modalidad más frecuentemente utilizada fue la sobreingesta de medicamentos (46%), predominante en mujeres. En varones, se destacó el uso de métodos más letales, como el ahorcamiento (39%). El 85,7% de los intentos ocurrieron en el hogar. En cuanto a antecedentes, el diagnóstico previo en salud mental, los intentos anteriores y el consumo problemático de sustancias, fueron los más frecuentes.”

Por su parte, en el Manual de Procedimientos de Vigilancia y Control de Eventos de Notificación Obligatoria (actualización 2022) se indica:

“Para abordar esta problemática y contribuir a disminuirla, la estrategia principal es la prevención, entendida desde una perspectiva de cuidados integrales y colectivos, en especial en los grupos etarios de adolescentes y de personas mayores (ya que son los dos grupos con mayor vulnerabilidad frente a esta problemática). El suicidio es prevenible y se requiere de un enfoque intersectorial para que las estrategias sean eficaces de acuerdo a cada realidad local. Desarrollo de programas de sensibilización.”

¿Qué clase de abordaje reciben los jóvenes que viven en las casillas de maderas podridas, cercanas al nuevo instituto de Vaca Muerta? ¿Los van a hacer desaparecer como propone y ejecuta el gobierno de la ciudad en Capital Federal en contra de las personas en situación de calle? ¿O como lo llevó adelante el ex- gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, durante la década del 2.000 (en la vieja terminal de la calle Sarmiento solían parar dos hermanos menores de edad. Eran conocidos por su parecido físico y por ser llamativamente rubios, para una sociedad neuquina que no lo era. Hoy, a uno de esos niños se lo puede ver caminando por las calles de Neuquén en un estado devastador, demostrando que en estos últimos 25 años nadie pudo mejorar su calidad de vida)?

Nueve

El Instituto de Vaca Muerta fue financiado por el municipio de Neuquén: a pesar de la presencia de 30 empresas petroleras transnacionales (entre ellas Chevron, Vista y Tecpetrol) la plata la puso Neuquén. ¡Con la tuya!

¡Siempre la provincia hace buenos negocios! ¿Sandra Petovello se habrá llevado, como Karina Milei, el 3 %?

Lo que sí es seguro, como hace décadas que las empresas extractivas se llevan el crudo, la fuerza de trabajo, el talento y las ganancias. Para Neuquén nada, para las empresas todo.

Deshabitar la existencia como política de Estado. Y la mejor forma de contrastar este principio es mirar la insistencia del gobierno actual para derogar la ley que protege los glaciares, apoyada por diputados como Pablo Cervi, Karina Maureira y Nadia Márquez; los mismos diputados que también apoyaron la reforma laboral y la baja en la edad de la imputabilidad.

“Son rocas congeladas que no sirven absolutamente para nada”, afirmó el diputado rionegrino Enzo Fullone (una frase similar utilizó Donald Trump para referirse a Groenlandia).

Diez.

Mariano Gaido viajó a Japón con el objetivo de seguir estimulando la glurbanization (“estrategias de los estados locales, regionales y nacionales para construir una ventaja global, reestructurando los espacios urbanos para mejorar su competitividad internacional”) de Neuquén, mientras familias completas, como en el film de Urrutia, deben limitar su existencia en conseguir, aunque sea, una ración de comida diaria, que les permite aguantar un poco más, un día más.

Lo que importa al MPN y la administración nacional es la ciudad como producto comercial, como eslabón económico para posicionarse internacionalmente (exportando gas licuado), no la micropolítica ciudadana, la superestructura social.

El “boom que no se imagina nadie” al que hizo referencia (19/03/2026) el ministro de economía Luis Caputo, parece ser una referencia cínica y siniestra de una bomba que estalló en la Argentina y se expande gradualmente, por todos los espacios sociales, incluso sobre los más imperceptibles, comprimiendo las interacciones de la vida política y cultural más antiguas y fidelizadas de la sociedad. En eso consiste deshabitar la existencia, en arrojar por la borda el lastre que excede el margen del barco del progreso.

¡No entramos todos en Vaca Muerta! Neuquén es una ventana para visualizar ese futuro siniestro.