Sensible al tema de las mujeres y al aporte que hicieron en la historia, Claudia Salé es la autora de la monografía La mística femenina en la región renano-flamenca siglo XII-XIII Norte de Europa. Acerca de su contribución, en una época oscura de la historia, hemos querido hablar con ella para rescatarlas del olvido al que fueron sometidas, como tantas otras, y proyectar su historia reconociéndolas como lo que fueron: mujeres valientes, independientes, revolucionarias, y que hicieron un gran aporte en distintos campos de la ciencia, el arte, la filosofía o la espiritualidad… antecesoras de los movimientos que hoy apuestan por otro mundo.

Humanista y activista desde la noviolencia desde hace treinta años, Claudia Salé nació en Italia pero reside en Francia desde hace décadas. Es madre de dos hijas y actualmente trabaja en el campo social acompañando a las personas mayores a conseguir su jubilación.

Claudia Salé, siempre sensible al tema de las mujeres y al aporte que hicieron en la historia, rescata la historia de ciertas místicas e intelectuales en la Europa de los siglos XII y XIII, buena parte de ellas beguinas.

El beguinaje fue un movimiento de mujeres que vivían en las afueras de los conventos o iglesias, libres y autosuficientes, que se ocupaban de los enfermos y se organizaban entre ellas, fuera del control de cualquier hombre.

Mujeres como Margarita Porete (1250-1310), beguina que prefirió morir en la hoguera a renunciar a lo que había escrito. “Yo he vivido una experiencia y no puedo negarla“, diría, como afirma Claudia. O Hildegarda de Bingen, que pese a que se declaraba “ignorante” fue filósofa, científica, médica, música, dibujante, mística, abrió un convento aparte… y fue considerada como la profetisa del Rin. Era consultada por el emperador o autoridades eclesiásticas, entre otros, antes de tomar decisiones, teniendo una notable influencia en su época.

Estas y otras mujeres formaron parte de ese movimiento de miles que fueron una luz en medio de un periodo oscuro de la historia y casi nada se ha contado de ellas. Claudia Sale las rescata y habla de los paralelismos de aquel momento y el que vivimos hoy, “es como si la sensibilidad femenina quisiera expresarse. Al hablar de femenina, hablo de mujeres y hombres, una sensibilidad que parte del ser humano… más sencilla, protectora, de cuidarse, de tratarse como seres humanos, de ir más allá de los sexos, de la pertenencia, de ver al ser humano como tal

 

 

Aquí pueden encontrar la monografía de Claudia Salé ENLACE