Presidentes y representantes de 33 países de América Latina y el Caribe, se reúnen desde el martes en Buenos Aires en la VII Cumbre de Jefas y Jefes de Estado de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC), en una muestra de diálogo y fortalecimiento regional, con el regreso de Brasil al espacio y la presencia de su flamante presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. 

por Claudio della Croce

El gobierno de Estados Unidos enviará al exsenador Chris Dodd, amigo personal de Joe Biden. Obviamente, la invitación había sido para el presidente Biden, pero ni siquiera hay un mecanismo entre la CELAC y Estados Unidos. Biden resintió que a su “patio trasero” también se invitara al presidente chino Xi Jinping.

Las políticas y acciones de Washington bombardearon durante los últimos años los organismos regionales de integración como la CELAC y la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), tratando de “dirigir” a los estados latinoamericanos y caribeños desde la Organización de Estados Americanos (OEA).

En esta oportunidad, la atención no sólo estará concentrada en la irrupción de la ultraderecha brasileña, sino en el empeoramiento de la situación en Perú luego de la destitución del presidente legítimo Pedro Castillo y la asunción de Dina Boluarte. Desde entonces las movilizaciones en su contra han sido duramente reprimidas: ya suman 60 muertos y la escena preocupa a todos los diplomáticos que intervendrán en la cumbre, especialmente porque no hay una posición común sobre el camino a seguir.

La cancillería argentina espera consensuar un documento final que se enfocará en respaldar al proceso democrático en Brasil y condenar el ataque de la ultraderecha que contó con el respaldo de sectores militares. Es posible que en el debate surjan diferencias entre los mandatarios acerca de los caminos a seguir. Por encima de esa discusión sobrevuela el riesgo de una nueva intervención pública de la Organización de Estados Americanos (OEA), digitada por el gobierno de EEUU.

Uno de los objetivos de Alberto Fernández durante la conducción de la CELAC fue evitar que la OEA vuelva a usar su poder institucional corrosivo en escenarios regionales de conflicto, como lo hizo en Bolivia durante las elecciones de Bolivia de 2020. El tema no es secundario y luego de las escenas de Brasilia cobra un calibre preocupante para los demás socios de la comunidad de Estados, señalaron altos funcionarios de la cancillería argentina.

La derecha internacional y la regional han hecho todo lo posible para descarrilar la cita, tratando de impedir la presencia de los presidentes de Nicaragua, Venezuela y Cuba, por un lado, mientras la cancillería británica quiso abrir otro frente invitando a legisladores uruguayos a visitar las Islas Malvinas, territorio argentino que ocupan desde 1833.

La oposición derechista argentina estuvo toda la semana desencajada intentando boicotear el encuentro de la CELAC y sus diputados presentaron un proyecto para declarar a Maduro “persona non grata”.

Los británicos lograron que representantes de la coalición de gobierno uruguayo –los partidos Colorado, Nacional, independiente y el Cabildo Abierto viajaran a las islas, mientras que el Frente Amplio rechazó la oferta por considerarla una «mala señal», al entender que la soberanía del territorio «corresponde a Argentina».

«Nosotros reconocemos que existe un diferendo entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas (Malvinas) que debería resolverse por la vía del diálogo y acorde a instancias de negociación entre ambas partes, que es algo que el Reino Unido rechaza», señaló el diputado Sebastián Valdomir. «Difícilmente podríamos acompañar una invitación a un lugar que está bajo cuestionamiento por parte de un país vecino y hermano, importante socio comercial y donde viven miles de uruguayos», recalcó.

La cita

El encuentro será el martes en el hotel Sheraton de Buenos Aires y espera la participación de catorce presidentes. Lula da Silva de Brasil, Gustavo Petro, de Colombia; posiblemente Nicolás Maduro, de Venezuela; Miguel Díaz-Canel, de Cuba; Gabriel Boric, de Chile, y Xiomara Castro, de Honduras, entre ellos.

El miércoles, luego del encuentro de la CELAC, el Presidente argentino tendrá distintas reuniones bilaterales con algunos de sus pares como la primera ministra de Barbados, Mia Mottley; el de Haití, Ariel Henry; el presidente del Consejo Europeo, Charles Mitchel; Christopher Dodd, exsenador y asesor para las Américas del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el director general de la FAO, Qu Dongyu.

La presencia del cubano Díaz Canel y el venezolano Nicolás Maduro– y la posible asistencia del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que finalmente no vendrágeneró el rechazo de la oposición que durante toda la semana previa se encargó de provocar un escándalo para tratar de boicotear el encuentro mediante repudios y denuncias.

Además de Ortega, tampoco serán de la partida el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que nunca viaja –en su lugar vendrá el canciller, Marcelo Ebrard–, ni la presidenta de Perú, Dina Boluarte, que reemplaza a Pedro Castillo. El que también fue invitado de forma simbólica, pero que no podrá asistir, es el presidente chino, Xi Jinping. Sin embargo, se proyectaría un mensaje que Xi envió grabado.

La semana internacional finalizará el sábado con la llegada a la Argentina el primer ministro alemán, Olaf Scholz.

La futura presidencia de la CELAC

En el evento se terminará de definir quién será el próximo presidente protémpore del mecanismo. Según lo acordado, deberá ser el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, porque toca que presida el espacio alguien de la comunidad del Caribe. Argentina y México lo votarán, pero aún falta el acuerdo de todos los miembros.

Si no se llega a una decisión unánime pueden pedir a Argentina que prorrogue su mandato unos meses hasta una definición o que otro país quiera tomar la presidencia. En ese caso, uno de los interesados sería la Colombia de Petro. Este año, uno de los eventos más importantes de la CELAC será el encuentro con la Unión Europea que tendrá lugar en Bruselas, en junio. Si Fernández prorroga el mandato, iría.

La CELAC

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), fue creada en Caracas entre los días 2 y 3 de diciembre de 2011 en el marco de la IIIª Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC) y de la XXIIª Cumbre del Grupo de Río. La reunión se llevó a cabo como parte de las conmemoraciones por el bicentenario del inicio de los procesos de independencia de los países del área.

Precisamente, un 2 de diciembre, pero de 1823 y en Washington, James Monroe, quinto presidente de Estados Unidos, había anunciado en su discurso anual al Congreso de la Unión la doctrina que llevaría su nombre. Ciento ochenta y ocho años más tarde, ese mismo día nacería la CELAC, una de las iniciativas estratégicas más importantes de los pueblos y gobiernos de la región.

El creciente injerencismo norteamericano en los asuntos internos de nuestros países ha llegado a niveles escandalosos, de ahí la necesidad de una robusta CELAC para ponerle freno a tanta prepotencia imperial. Sólo una acción concertada entre nuestros países podrá evitar la brutal recolonización de Latinoamérica y el Caribe, montada sobre una derecha radical y violenta que es promovida, asesorada y financiada desde Washington a través de numerosos canales.

 

*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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