Hasta recoger cebollas y atarse los zapatos se han convertido en actividades antigolpistas

Las autoridades militares de Myanmar han prohibido las asambleas públicas, pero esto solo ha alentado a los manifestantes a idear nuevas maneras para expresar su oposición al golpe.

Después de que el Ejército tomó el poder el 1 de febrero, se inició un movimiento de desobediencia civil que animaba a las personas a no acudir al trabajo, a boicotear los negocios propiedad de generales y a unirse a las protestas antigolpistas.

Los trabajadores sanitarios estuvieron entre los primeros en apoyar el movimiento con la renuncia a sus puestos de trabajo. Muchos siguieron trabajando, pero llevaban lazos rojos en señal de protesta contra el gobierno militar.

A esto le siguieron protestas comunitarias que se caracterizaron por el golpeteo de ollas y sartenes para causar ruido y ahuyentar, simbólicamente, a los malos espíritus. Un ciudadano explicó la popularidad de esta forma de protesta:

«Golpear ollas y sartenes han continuado hasta hoy, y duran unos 15 minutos desde las 20:00 horas hasta las 20:15. Aunque esta manera de campaña parezca insignificante, garantiza que todos los ciudadanos puedan participar y expresar su voz de forma pacífica y segura sin tener que salir de sus casas.»

Como los manifestantes bloquean las carreteras de forma creativa

Muchos han observado la participación activa de funcionarios públicos, como profesores, trabajadores sanitarios y funcionarios forestales en las protestas en todo Myanmar. Los manifestantes han utilizado métodos muy ingeniosos para bloquear el tráfico e impedir que el personal del Gobierno se presente a trabajar. Kyaw Zwa Moe, redactor de la edición inglesa de The Irrawaddy, escribe al respecto:

«En el cruce de Myaynigone, a pocos kilómetros de Sule, los manifestantes ayudaron a recoger cebollas y granos de arroz de la carretera, donde alguien los había ‘dejado caer’. Docenas de manifestantes recogieron todas las cebollas y todo grano de arroz, de uno en uno, mientras la Policía los vigilaba. El objetivo era paralizar el tráfico como hicieron durante la ‘protestas por la avería de un coche’ y la ‘protesta de conducción lenta’ para crear atascos en apoyo al Movimiento de Desobediencia Civil (MDC) cuyo objetivo es impedir que el personal del Gobierno vaya a trabajar.

‘Broken down’ cars in Myanmar’s biggest city Yangon block streets and confound police in the latest tactic by protesters opposed to a military coup. #WhatsHappeningInMyanmar pic.twitter.com/tvIXgjc50l

«Coches “averiados” en Rangún, la mayor ciudad de Myanmar, bloquean las calles y confunden a la Policía en la última táctica de los manifestantes que se oponen al golpe militar. Qué está pasando en Myanmar.»

Incluso se han desplegado los trishaws (es decir un vehículo de tres ruedas) en la campaña:

«En un acto de desobediencia, los conductores de Rangún dejaron sus autos en medio de las carreteras con la capota levantada y e hicieron bromas de que sus motores se habían averiado.

Esta mañana, algunos conductores de trishaw están lanzando la “campaña de averías de trishaw” en Rangún para bloquear el movimiento de las tropas.»

Además, los manifestantes viajaron en barcos:

«Nyaung Shwe- décimo octavo día de protestas el 21 de febrero

Por tercera vez, los barcos se unieron en el lago Inle para hacer una protesta acuática el 21 de febrero. Alrededor de 400 barcos se sumaron a las protestas.
Qué está pasando en Myanmar.»

Un ciudadano añadió más detalles sobre la campaña “Recoger cebolla”:

«Básicamente, los manifestante dejan caer intencionalmente cebollas en medio de carreteras más transitadas y todos ayudan a recogerlas, las ponen en bolsas (rotas/sin fondo). De este modo, la Policía no puede alegar que los manifestantes están bloqueando ilegalmente las carreteras.»

«Los manifestantes fingen recoger cebollas tiradas en la calle en un intento de hacer que el el tráfico vaya más lento y bloquear las carreteras durante una protesta contra el golpe militar, en Rangún, Myanmar, 19 de febrero 2021. EPA-EFE/NYEIN CHAN NAING.»

La campaña “Amarrarse los zapatos” se usa para hacer que el tráfico vaya más lento:

«Primera protesta mundial por un paso de peatones en Rangún.
Los manifestantes están cruzando por los pasos de peatones en círculo, y legalmente, en el cruce de Myay-NI-Kone y hacen que el tráfico vaya más lento.
Pero, literalmente están cumpliendo las leyes.
Literalmente, se trata de un movimiento de obediencia civil.
Que está pasando en Myanmar. Golpe del 18 de febrero.»

Además, las actuaciones callejeras pueden reunir a gente y bloquear el tráfico:

«Recital de poesía contra el golpe militar. Oponerse al golpe militar. Protestas en Myanmar.»

Artistas y activistas han unido sus fuerzas para hacer enormes pancartas antigolpistas y grafitis callejeros:

«Los manifestantes de Myanmar contra el gobierno militar dejaron su huella en Mandalay, quieren que todos vean su oposición contra el golpe militar desde el 1 de febrero. Me dicen que esto se ve en la Calle 73, en Mandalay. Foto de Tony Wumm. Qué está pasando en Myanmar.»

«Queremos democracia. Salvar a Myanmar.
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Organizada, pacífica y creativa. Una selección de algunas de las pancartas, arte callejero y lemas que han surgido en el marco de las protestas antigolpistas en Myanmar. Se ha invertido mucho esfuerzo en algunas de estas obras y ahora el mensaje que contienen se proyecta por todo el mundo.»

Rechazo al gobierno militar

Los manifestantes también han empezado acciones dirigidas a socavar la burocracia controlada por los militares. Entre ellas está la campaña “Boicot a la lotería”.

«Los ingresos de la lotería van directamente a los fondos gubernamentales, al igual que otros impuestos. Así que dejamos de comprar billetes de lotería para evitar que nuestros impuestos vayan a parar al Ejército.»

La campaña “anticonferencia de prensa” se realiza mediante el boicot de los periodistas a las conferencias de prensa organizadas por los militares. Algunos periodistas de un medio estatal se vieron obligados a asistir a una de las ruedas de prensa, lo que llevó a que renuciaran.

Las “campañas de insultos” se hacen para nombrar y avergonzar a los generales, especialmente al comandante en jefe, Min Aung Hlaing. Sobre esto, la “campaña sobrenatural” implica a videntes y líderes espirituales que lanzan hechizos a los generales militares supersticiosos.

La campaña “Denunciemos las páginas de Facebook a favor de los militares” anima a los usuarios de Facebook a denunciar las páginas dudosas que difunden desinformación en apoyo al golpe de Estado.

Solo han pasado tres semanas desde el golpe, pero los manifestantes ya han utilizado varios métodos creativos para expresar su desacuerdo. Recientemente, las autoridades militares han recurrido a la violencia, pero esto solo ha animado a más gente a unirse a las protestas, como se vio en la huelga general del 22 de febrero, que movilizó las mayores protestas antigolpistas en Myanmar.


*Con información adicional del proyecto Observatorio de Medios Civiles de Global Voices

El artículo original se puede leer aquí