Por lavaca

Más de 200 mujeres reunidas en pocas horas, impulsadas por la velocidad de la indignación, se reunieron en el patio de la sede de Constitución de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) convocadas con una idea concreta: organizar un paro nacional para el próximo miércoles 19. El femicidio de Lucía Pérez, la adolescente masacrada en Mar del Plata fue el impulso, pero también la represión a la marcha de cierre del Encuentro Nacional de Mujeres y, mucho más, la criminalización, azuzada mediáticamente, por el supuesto desorden que dejó en la ciudad de Rosario el paso de las más de 80 mil mujeres que protagonizaron el Encuentro.

Lucía duele

“La niña fue sometida a una agresión sexual inhumana” sintetizó la fiscal María Isabel Sánchez al describir el femicidio de Lucía Pérez, 16 años, drogada, violada, empalada y abandonada en una sala de emergencias, en la que murió “por el excesivo dolor” que le produjeron sus victimarios, precisó la fiscal.

Es difícil soportar una noticia así y esa imposibilidad se convirtió en acción cuando el colectivo Ni Una Menos convocó a una asamblea para pensar qué hacer. En las horas previas, se comenzó a delinear la idea de un paro, inspirado en las acciones que llevaron a cabo las mujeres polacas para exigir que no se derogue el aborto legal en ese país. Fue el 4 de octubre y lo convocaron bajo la consigna Lunes Negro. Consiguieron así que se mantenga la discriminalización por la que habían luchado tantos años y logrado convertir en ley en 1993.

Ahora, en el patio de Constitución, la idea se convirtió en un hecho que se llevará a cabo este miércoles 19. Fue aprobada por consenso y con aplausos, luego de escucharse los argumentos y apoyos que lo hicieron posible. “Todas las mujeres trabajan”, señaló una de las participantes, abriendo así una reflexión sobre lo que significa el trabajo femenino, pero también su invisibilización. “No nos movilizamos y organizamos solamente para exigir que no nos maten. El movimiento de mujeres es político. La violencia contra las mujeres está impulsada por un trama económica que fomenta esa violencia y que está en aumento”, precisó Marta Dillon, integrante del colectivo Ni Una Menos. Fue clave la presencia de la secretaría de género de la CTA Nacional, que anunció el apoyo del secretariado nacional al paro y de integrantes del sindicato de aeronavegantes que llevaron la propuesta de realizar un “ruidazo” en el horario de la huelga “en nuestra casa: aeroparque”. También, la mociones de la CTEP de realizar un corte en la 9 de Julio y de Mumalá de marchar hacia Plaza de Mayo para señalar que “el Estado es responsable de no tener políticas concretas para frenar el femicidio”. En el mismo sentido, Vilma Ripol apuntó: “sin presupuesto hay femicidios”. Y precisó que el anunciado plan de gobierno –que recién se pondrá en marcha en el próximo año- anunció la construcción de 24 refugios cuando son necesarios 4.400, según las cifras calculadas por los organismos internacionales especializados en políticas de prevención y contención de violencias contra las mujeres.

“Demostremos que sin las mujeres este sistema se cae”, señaló la representante de Ammar, como una forma de sintetizar el espíritu de esta medida. No es simbólica: es un mensaje concreto dirigido al Estado, a la sociedad y a las mujeres.

La Huelga Nacional de Mujeres quedó así delineada:

El miércoles 19 desde las 13: paro nacional.

A las 17 el punto de encuentro es en el Obelisco, desde donde se marchará hacia Plaza de Mayo.

La consigna: viva Nos Queremos. #NiUnaMenos.

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