Movimientos sociales y Pueblos Indígenas de más de 70 países anunciaron su movilización en torno a la II Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20), que se celebrará del 24 al 28 de febrero de 2026 en Cartagena, Colombia, bajo la organización del gobierno colombiano. Las organizaciones alertan que, en un contexto de crecientes conflictos geopolíticos y mayor control corporativo sobre la tierra, los territorios y los bienes naturales, se intensifican el despojo, la concentración de la tierra y la desigualdad a escala global. Denuncian que inversiones financieras, proyectos extractivos, militarización y políticas vinculadas a la seguridad, el desarrollo o la transición verde están siendo utilizadas para desplazar comunidades y consolidar el control sobre recursos estratégicos como minerales, agua y energía, afectando directamente a poblaciones rurales y urbanas.
En este marco, los movimientos —articulados en el Comité Internacional de Planificación sobre Soberanía Alimentaria (IPC)— hicieron un llamado a la FAO y al Comité de Seguridad Alimentaria Mundial para fortalecer los mecanismos de evaluación y monitoreo de las Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, y exigieron que las reformas agrarias se basen en la Declaración de la ONU sobre los Derechos Campesinos y la de los Pueblos Indígenas. Reiteraron la necesidad de una reforma agraria integral centrada en el reconocimiento de derechos colectivos, la redistribución de la tierra y los bienes naturales, la restitución a comunidades despojadas y una regulación firme de los mercados de la tierra, con enfoque de género, juventud y diversidad. Además, anunciaron la realización de un Foro de Movimientos Sociales y Pueblos Indígenas los días 22 y 23 de febrero de 2026, previo a la conferencia, para articular propuestas comunes frente a lo que consideran un momento clave para la democracia, la paz, la justicia climática y la soberanía alimentaria.













