Una población indignada salió a respaldar a las niñas menores de 10 años que no solo fueron violentadas por violaciones sexuales, sino también por ser obligadas a convertirse en madres a su corta edad y luego, ser expuestas en eventos proselitistas en plena campaña electoral. El hecho se registró en el frontis del Ministerio de la Mujer y Poblaciones vulnerables (MIMP) en la ciudad de Lima, mediante una manifestación pacífica de mujeres principalmente, que reclamaban a voz en cuello “Tocan a una, tocan a todas”.
El hecho que activó a los manifestantes y ha indignado a toda la población es la exposición pública que realizó la congresista Milagros Jáuregui del partido Renovación Popular, quien junto a su esposo, administran el refugio La Casa del Padre, donde albergan niñas entre 10 y 13 años que quedaron embarazadas tras abusos sexuales. Estas fueron presentadas como “ejemplos de maternidad” cuando en realidad fueron inducidas a una maternidad forzada.
Los manifestantes, de diversas organizaciones defensoras de derechos humanos, como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Federación Nacional de Mujeres Campesinas (FENMUCARINAP), el Movimiento Manuela Ramos, grupo Yemanyá Batucada, entre otros, realizaron representaciones teatrales y musicales para sensibilizar a la población, pero sobre todo, a la ministra de la Mujer, Sandra Gutierrez Cuba invocando su intervención personal en este caso, que representa una instrumentalización política de niñas vulnerables y la utilización del dolor de las víctimas.

Esta fue la segunda manifestación en apoyo a las niñas. El martes 10 de febrero se realizó un primer plantón en la misma sede, organizado por la Asamblea Verde con la participación de diversos partidos políticos como Nuevo Perú (Venceremos) y el Partido Morado, Féminas (organización trans) y la Federación de Estudiantes de la PUCP (FEPUCP).

Machismo y patriarcado: amenaza latente
Tania Pariona, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) declaró a Pressenza que la manifestación “es por la defensa de las víctimas de violaciones sexuales, que no solo se les ha privado del derecho al aborto terapéutico por ser niñas menores de 12 años, sino que además se les ha expuesto prácticamente como trofeos y no se dice nada sobre sus agresores. También se está pidiendo una investigación sobre el funcionamiento de estos centros de acogida. El MIMP ya realizó una inspección y se ha encontrado que estos no cuentan con las condiciones favorables para acoger a niñas víctimas de violencia sexual. Eso es alarmante y la ciudadanía peruana debe rechazarlo”.
La lideresa política y ex congresista instó al Estado “a cumplir con sus funciones, que cumpla con su deber de garante de los derechos humanos; esto ha sido un incumplimiento a las normas del propio Estado, pero también necesitamos un Ministerio de la Mujer más fortalecido. El Estado está fallando y la sociedad también está fallando, si reproducimos estas narrativas que intentan forzar una maternidad en niñas, quienes debieran estar estudiando, que debieran tener bienestar pleno, y no continuar con un embarazo que ellas jamás desearon. Muchas de ellas han sido agredidas por sus propios padres o familiares cercanos”.
“Por eso, es necesario que haya una respuesta de parte de la sociedad, también las propias familias, la propia escuela, y todos tenemos un deber respecto a la protección de los derechos de la niñez en nuestro país. Hay que trabajar mucho respecto al machismo, cómo se ve a las mujeres, cómo se les considera. Este machismo está enraizado en comportamientos y prácticas, cómo nos relacionamos entre hombres y mujeres; muchas veces se ha centrado en el rol reproductivo de la mujer; pero no decisión ni con voz. Vemos cómo las mujeres han sido relegadas generacionalmente, mediante el patriarcado en el Perú y en el mundo entero. Por eso trabajamos para erradicarlo y no permitir que se siga reproduciendo de generación en generación; y que las víctimas sigan siendo las niñas, las nietas, las hijas… eso tiene que parar. Las niñas no están solas”.
Violencia a los más vulnerables
En el 2025, hubo hasta 9 mil ochocientos niños, niñas y adolescentes que denunciaron una violación, según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones vulnerables (MIMP). En el 2024 cerca de 168 mil 492 casos denunciaron violencia tanto a la mujer, niños y adolescentes y; en el año 2025, la cifra llegó a más de 169 mil casos en estos grupos vulnerables. ¿Qué nos dicen estas cifras? Que las mujeres, niños y adolescentes sufren violencia en pleno siglo XXI, pese a que se supone que diversos sectores deberían protegerlos, señalaron los manifestantes.
Fotos: Pressenza Perú, Leandro Taipe.













