Entre el 19 y el 21 de junio la República Argentina recibió la visita del Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, jilata David Choquehuanca Céspedes. El líder indígena recorrió distintas regiones de Buenos Aires, fue distinguido con el Premio Rodolfo Walsh, declarado Ciudadano Ilustre de Moreno y Personalidad Destacada de las Culturas Populares y el Pensamiento de NuestraAmérica. También pudo ser anfitrión máximo para dar inicio a la celebración del Año Nuevo Andino 5530 en la República Argentina, algo histórico tanto para los pueblos originarios de Argentina como de Bolivia.

El vicepresidente boliviano realizó diferentes actividades con diversas autoridades políticas, académicas y sindicales argentinas, acompañado de la diplomacia de Bolivia en Argentina y de Uruguay. Por otro lado, David Choquehuanca se reunió con la colectividad boliviana en Lomas de Zamora, Florencio Varela, Quilmes, La Plata y Moreno, también fue invitado por diferentes universidades argentinas como la Universidad Nacional Arturo Jauretche de Florencio Varela, la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata y la Universidad Nacional de las Artes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Tres actividades se destacan en las que participó David Choquehuanca:

1-La celebración del Año Nuevo Andino 5530: Que realizó junto a la colectividad boliviana y la intendenta de Moreno, Mariel Fernández quien le otorgó el título honorífico de Ciudadano Ilustre.

La celebración del Inti Raymi fue la actividad más importante en relación al significado que tiene la festividad en el mundo andino y en el Estado Plurinacional de Bolivia donde el 21 de junio es feriado nacional para que todas y todos puedan participar de los festejos populares en los diferentes lugares sagrados del país.

La colectividad boliviana de Buenos Aires se reunió en la Reserva Municipal de Los Robles de Moreno para hacer una vigilia durante la noche alrededor de una gran fogata donde se compartieron danzas, athapis (comida comunitaria), música, rituales, relatos, etc., hasta la madrugada del día siguiente en que arribó David Choquehuanca para iniciar la celebración del Año Nuevo Andino 5530.

Esta celebración fue impulsada a finales de la década del 70 y a principio de los 80, por el Movimiento Universitario Julián Apaza (MUJA) en La Paz, en un contexto de extremo racismo y de auge del pensamiento indianista y katarista. Este grupo de jóvenes indígenas recuperó y resignificó la festividad del incanato y lo trasformó en una “fiesta popular”, ya que hasta entonces estaba reservado para ciertos grupos.

La ideología indianista y katarista expresan la verdadera identidad ideológica de los pueblos originarios del país. Y David Choquehuanca es uno de sus principales exponentes y promotores, siendo uno de los fundadores del MAS-IPSP. Esta ideología es la base fundacional del MAS-IPSP que postula básicamente el “autogobierno indígena” en un país de mayoría indígena y desde un “pensamiento propio”, sin importar o reproducir ideologías de izquierda de Occidente que no rompen con el eurocentrismo y, por el contrario, se fundan en ella.

Sin esa ideología el MAS-IPSP no tendría razón de existencia, al menos sin transformarse en un partido político tradicional más, donde el destino del indígena es ser escalera al poder político de otros, siempre blancos y carne de cañón de una élite “iluminada”, también siempre blanca. Por otra parte, esta ideología es el contenido político de la creación del Estado Plurinacional y determinante en el devenir de su construcción que no está garantizada, solo por la promulgación de una ley o la aprobación de una nueva constitución política.

Esta estructura de ideas políticas marcó el discurso político que le devolvió la potencia política al pueblo boliviano durante el golpe del 2019 que comprendió que lo que se estaba jugando no era la conquista de un gobierno, sino una lucha de 530 años. De tal manera, se pudo recuperar la democracia en Bolivia al habilitar la recuperación de la memoria histórica de lucha y su razón de ser, reconstituyéndose el ajayu (alma) del pueblo que había sido quebrado tras el golpe.

2-David Choquehuanca Céspedes fue declarado “Personalidad Destacada de las Culturas Populares y el Pensamiento de NuestraAmérica” por la Cátedra de Folclore de la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Presidió el acto la Sra. rectora de dicha universidad, Sandra Torlucci y el decano del Departamento de Folklore, Lic. Víctor Giusto. Estuvieron presentes decanos, docentes y estudiantes de la UNA, artistas argentinos, diplomáticos de Bolivia en Argentina y de Uruguay. La distinción se fundamenta en la trayectoria del vicepresidente boliviano en la “Promoción de la integración y la revalorización de la cultura de los pueblos ancestrales”.

David Choquehuanca brindó una exposición sobre el significado de la Whipala, su carácter sagrado y su importancia para los pueblos de NuestraAmérica en relación con la cosmovisión andina del Vivir Bien y la Pachamama. Finalmente se agasajó al vicepresidente de Bolivia con danzas y música del Ballet Folklórico, la compañía de tango y la orquesta popular de la UNA.

3- David Choquehuanca Céspedes fue distinguido con el Premio Rodolfo Walsh: Otorgado por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata. El premio está fundamentado en “Su acción ejemplar y su trayectoria en favor de la lucha por la democracia de los pueblos contra el golpe sufrido el 2019 y la lucha y reivindicación del movimiento indígena en América”, según informaron en la página web de la Facultad.

La decana Ayelén Sidum resaltó la importancia del líder del movimiento indígena campesino, su trayectoria de lucha por una Bolivia Plurinacional debido a que Choquehuanca es uno de los principales fundadores del MAS-IPSP y lo destacó como figura emblemática de Bolivia y América Latina. También señaló su extensa historia en defensa por los recursos naturales, la Pachamama y el proceso de descolonización y despatriarcalización en su país. La decana expresó: “La llegada de David Choquehuanca al gobierno de Bolivia significó para toda América Latina un profundo alivio para la libre elección de nuestros pueblos y para la democracia”.

El rol de David Choquehuanca en la recuperación de la democracia.

David Choquehuanca fue uno de los dirigentes indígenas que se quedó dentro del territorio boliviano durante el golpe de estado del 2019, pese a la persecución y en plena pandemia. Recorrió junto a Luis Arce Catacora cada región del país para reorganizar y rearticular a las bases del MAS-IPSP y al conjunto del pueblo boliviano en general porque, en ese entonces, el partido quedó descabezado y agonizante debido a la salida del país de toda su dirigencia política, una parte estaban ocultos en embajadas, en la clandestinidad, incluso algunos hicieron público su retiro de la política.

El líder indígena David Choquehuanca caminó el territorio boliviano junto al líder histórico más importante de la los últimos tiempos de Bolivia y el principal protagonista de la victoria frente a los golpistas, Felipe Quispe Huanca “El Mallku” que lideró los bloqueos, los más numerosos de los últimos 30 años en el país, y fue el Comandante de los Bloqueos de las Provincias del Norte de La Paz y del Gran Cuartel General de Qalachaka integrado por un ejército de indígenas. Otro líder indígena que participó de esta lucha fue el minero Orlando Gutiérrez, que se catapultó en un lugar honorífico en la historia de Bolivia junto a Felipe Quispe Huanca, tras su lucha expresada en un ultimátum a Áñez: “O te vas con elecciones nacionales democráticas o te vas con una convulsión social”.

El rol del actual vicepresidente fue vital para mantener la unidad del partido cuando estuvo al borde de la fractura y la disolución. El dirigente aymara fue el original candidato a presidente 2020 en un binomio junto al joven cocalero Andrónico Rodríguez, elegidos por unanimidad por las bases del MAS-IPSP dentro de Bolivia. La grandeza del vicepresidente reside en que cedió su lugar a Luis Arce Catacora con el fin de evitar la fractura y garantizar el triunfo electoral.

El triunfo del binomio presidencial de Luis Arce y David Choquehuanca Céspedes fue con el 55% de votos, derrotando al golpe de estado que hundió a Bolivia en un mar de sangre y lágrimas. Y puso en jaque a toda la región retrotrayéndola a épocas oscuras de golpes de estado violentos durante el Plan Cóndor.