Por: Stephanía Aldana Cabas

Por primera vez se reunieron en un frente político de trabajo común, distintos movimientos y colectivos feministas en Colombia, pensando en la campaña presidencial de 2022. La denominada Convención Nacional Feminista, que tuvo lugar en la ciudad de Honda, departamento del Tolima, resaltó la importancia de que las mujeres ocupen la política y su participación electoral para luchar por el poder polítco. 

En la primera Convención Nacional Feminista se propusó una coalicón con los diferentes movimientos y colectivos del país que representan a las mujeres, a la vez  que se planteó posicionar al feminismo como una nuevo movimiento político y democrático que crea escenarios de transformación con justicia social.

«A orillas del Rio Grande de La Magdalena nos juntaremos para evocar la historia, la memoria y la dignidad colectiva como nación. Nuestro rio, que es camino, encuentro, viaje y vida, nos llevará al origen del relato de la emancipación del país, que ha sido truncado por años»

El evento que se realizó en el municipio de Honda, departamento del Tolima entre el 5 y el 6 de abril, congregó a más de 100 mujeres de manera presencial y tres mil más se conectaron a la transmisión a través de una plataforma digital. Además, contó con una agenda en la cual se resaltó la importancia que las mujeres ocupen múltiples espacios en el gobierno y se propuso impulsar una candidata presidencial feminista para las elecciones de 2022.

A la Convención fueron invitadas personalidades políticas como Aída Avella, senadora por el partido de izquierda Unión Patriótica; Angélica Lozano, senadora por el partido de centro Alianza Verde; Victoria Sandino, senadora por el Partido Comunes y firmante de paz; la representante a la Cámara María José Pizarro, por la lista de izquierda Decentes; Ana Erazo, concejal de la ciudad de Cali; Ati Seygubdiba Quigua, ex concejal de la ciudad de Bogotá y, actualmente, miembro de la Comisión Asesora de Paz; Heidy Sánchez y María Susana Muhamad, concejalas de Bogotá por la Colombia Humana y mujeres activistas como Juliana Hernández de la Organización Artemisas y la campaña Paridad Ya; Juana Afanador, socióloga y líder de la Veeduría al Metro de Bogotá del partido de izquierda Polo Democrático Alternativo y Sara Tufano, también socióloga y columnista del periódico El Tiempo. 

«Las feministas colombianas vamos a hacer historia. En Honda, Tolima y conectadas virtualmente en 100 municipios, nos reuniremos para afirmar la vocación de poder que compartimos para ocupar el Estado y transformarlo».

La unión política conformada durante la reunión busca conformar con la senadora Ángela María Robledo Gómez y la activista ambiental afrocolombiana, Francia Elena Márquez Mina, un equipo de trabajo para desarrollar proyectos que conlleven a  la democratización de las instituciones y a la  erradicación de la injusticia y la desigualdad.

El Congreso fue apoyado por organizaciones de mucha trayectoria y relevancia en Colombia como Casa de la Mujer, Corporación Humanas, Red Nacional de Mujeres, Unión de Ciudadanas de Colombia, la Ruta Pacífica de las Mujeres, la Corporación Penca Sábila, entre otros colectivos, que dieron vía libre para construir lo que el movimiento político de mujeres Estamos Listas denominó: “una nueva oportunidad de tejer otras relaciones de poder que conduzcan a la radicalización de la democracia, a la representación de las mayorías sociales y al aliento de un ejercicio político con plena garantía de derechos, al tiempo que concibe una economía justa, cuidadora de la vida y la diversidad”.

Repensar el  país desde el feminismo

Adriana Benjumea, representante de la Corporación Humanas y Marta Restrepo del Movimiento Estamos Listas, que participaron de la  Convención Nacional Feminista, describieron en un panel desarrollado por la Revista Volcánicas, el papel del feminismo en la transformación del país, como un espacio en el que caben hombres y mujeres, que propende por dar visibilidad a las poblaciones empobrecidas, marginadas y excluidas. 

«La Convención Nacional Feminista es un acto político que reafirma nuestro poder colectivo, que abraza y aclama la decisión de mujeres con un reconocido liderazgo en defensa de la política de la vida y el cuidado, de convertirse en opciones de poder para gobernar el país al lado de las mayorías sociales»

Así mismo, ambas lideresas y feministas enfatizaron que la coalición conformada durante la Convención, trabajará en la creación de programas que permitan dar un giro a la economía, para que esta trascienda de los intereses de los más adinerados y beneficie realmente a la población. También plantearon durante el conversatorio, la implicación para las mujeres de la reforma tributaria que ha presentado el ejecutivo en los últimos días al Congreso, pues implicaría “mayor endeudamiento, pobreza, mayor carga laboral y menor tiempo para dedicarse a pensar y a transformar el país”.

Otra de las propuestas que están en la agenda del feminismo colombiano es cambiar la política de seguridad, que no propende por el cuidado de la ciudadanía, sino que la destruye y ataca directamente los derechos humanos.  De igual forma, adhieren el aspecto social, político y electoral a los temas que trabajarán dentro de la alianza con los distintos colectivos.

Finalmente, ambas activistas invitaron a las mujeres colombianas a rebasar la cuota del 30 por ciento en los escaños públicos, a fortalecer la democracia y a empoderarse del papel que cumple la mujer en la construcción de la sociedad. A continuación reproducimos su manifiesto:

MANIFIESTO 

Sin las mujeres la democracia está incompleta, sin el feminismo la historia colombiana difícilmente dejará de mirarse en el espejo roto de sus fracasos y ausencias. Como feministas estamos llamadas por la historia  a dar el salto hacia la afirmación de nuestra valentía como colombianas con capacidad de construir un país justo, amoroso con su diversidad y gobernado democráticamente. Es nuestro tiempo, asumimos nuestro compromiso con el futuro del país.

En el 2022 el país tiene una nueva oportunidad de tejer otras relaciones de poder que conduzcan a la radicalización de la democracia, a la representación de las mayorías sociales y al aliento de un ejercicio político que no cesará hasta que todas las personas puedan caminar y habitar el país sin miedo, con plena garantía de derechos y disfrutando una economía justa, cuidadora de la vida y la diversidad.

Por eso las mujeres de Colombia afirmamos y adherimos que:

  • Reconocemos el debilitamiento progresivo del Estado en su función pública y de garantía de derechos, por lo que nuestra acción política irá encaminada a robustecer el Estado como primer cuidador y defensor de la dignidad y la integridad de la ciudadanía.
  • Posicionamos el trabajo reproductivo y de cuidado como el factor determinante de la existencia, por lo que buscaremos el reconocimiento y la redistribución justa y equitativa con implicaciones en la economía del país.
  • No promoveremos ni respaldaremos ningún tipo de medida que vaya en contra del cuidado de la vida de las personas, de la diversidad de las especies y de la naturaleza en su conjunto.
  • Haremos oposición a la agenda anti-derechos que pretende retroceder en conquistas fundamentales y evitar el avance necesario hacia márgenes más amplios de libertad y autodeterminación de las mujeres y las ciudadanías diversas.
  • Lucharemos con fuerza y en unidad contra las exclusiones históricas que han mantenido a una minoría con intereses privados en el poder, lo que implica abanderar el antirracismo, la paridad, la redistribución económica y la descentralización del poder.
  • Seguiremos construyendo un camino de memoria, verdad y convivencia que nos permita consolidar una paz estable, duradera y transformadora.

Asumimos nuestro compromiso con el país en este momento decisivo.  Vamos juntas, diversas y plurales a construir la historia que vendrá, somos la potencia feminista que emerge como alternativa de poder democrático, justo y digno al servicio de las mayorías sociales que trabajan y luchan.