Prolog.

Al igual que tú,

tuve que luchar

contra millones

de otros espermatozoides.

Al igual que tú,

crecí y prosperé

durante nueve meses,

bajo el corazón

de una hembra humana.

Al igual que tú,

entré en el mundo

puro y libre

de pecados.

Pero ¿sabes tú

lo que podría diferenciarnos?

Nuestros tipos de sangre,

pero no el color de estos.

Este mundo es tuyo. Podemos vivir en él, siempre que nos lo ganemos.

Ya he leído esa frase en un libro.

Cada vez que lo leo se me erizan los pelos y estoy a punto de llorar, demasiado.

¿De verdad tengo que enseñar hoy a mis hijas que TODOS tienen derecho a una vida sin humillación y degradación, sin exclusión y violencia, sin miedo y censura, sin racismo…?

¿Cómo puede ser que esté aquí hoy como una joven negra y que ciertas emociones sobre esto me dominen siempre?

Por un lado, estoy muy orgullosa de los diversos ídolos y pioneros negros que me han sido presentados en innumerables bandejas de oro.

Puedo tomar el ejemplo de su fuerza de voluntad y estarles agradecida por toda la eternidad. Lo que han podido conseguir hasta ahora me da una vida hoy mucho más privilegiada.

Sin embargo, esta sinrazón hasta aquí me duele de manera infinita.

Sin embargo, el objetivo real sigue estando tan lejos sin saberlo.

En la generación de nuestros padres, el libro imaginario de la historia de los negros todavía estaba bien envuelto y tensado con una cuerda llena de espinas.

Todos los que se han atrevido a coger este libro hasta ahora, o incluso a desatarlo, han estado dispuestos a enfrentarse a la verdad con mano sangrante y a ponerle fin.

Luchar de forma noviolenta por la armonía, la igualdad y el respeto mutuo.

Gracias.

Al igual que mis hermanos, hermanas, tíos y tías, hoy tengo la oportunidad de posicionarme para lo que vivo.

Ya sea a través de la creatividad, el talento, la perseverancia, la inteligencia, el amor a la vida o una vida sin máscara, todo depende de mí.

Esta historia está tan llena de valor y bromas al mismo tiempo.

Esta historia está lejos de estar terminada.

Esta historia es increíblemente educativa.

Esta historia marca esa línea de golpe.

Esta historia comenzó sin razón y termina con amor incondicional.


Sobre la autora: Mabelle Freyer, de 24 años, refleja como creadora de contenidos en Instagram su mundo interior y exterior de experiencias como mujer joven, madre de dos hijos, cosmopolita de Alemania con raíces africanas.

Este artículo fue escrito en el contexto del Mes de la Historia Negra de este año.