Continuamos la serie de artículos con ocasión de la Marcha de las Personas con Discapacidad, que el 3 de  diciembre pasado congregó a personas con una amplia gama de discapacidades en 24 ciudades de Chile, y que en Santiago se inició en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) y acabó en el Palacio de la Moneda, donde se hizo entrega de un petitorio dirigido a Sebastián Piñera.

En https://www.pressenza.com/es/2019/12/chile-marcha-de-las-personas-con-discapacidad-el-neoliberalismo-discapacita/  se pueden ver más detalles de la Marcha misma.

 

 

Aprovechamos la ocasión para entrevistar a algunos dirigentes y activistas de esta lucha.

Luis Vera es militante de la organización Acción Mutante, que agrupa a una diversidad de personas con y sin discapacidad, y que tiene por objetivo principal dar visibilidad a la disidencia funcional.

«Nos planteamos políticamente a contrapelo de esta normalidad que nos excluye, frente a lo cual está la idea de la minusvalía o el menor valor de las personas. Eso, nosotros lo transformamos en potencia política. Para nosotros es importante transformar la fragilidad, la vulnerabilidad, la diferencia de nuestros cuerpos, la precariedad en la que vivimos, en una potencia política para cambiar esta sociedad. Esos son nuestros principios».

P: ¿Cuáles son sus demandas y qué grado de coordinación tiene Acción Mutante con las demás agrupaciones?

Coincidimos en algunas cosas, como la Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución, los temas de accesibilidad universal, el reconocimiento de la lengua de señas y la identidad cultural de las personas sordas, la necesidad de cambiar el sistema educacional, entre otros. Pero, claro, para nosotros el tema va más allá: tenemos una visión anticapitalista de la realidad, creemos que el capitalismo siempre va a producir discapacidad, independientemente de lo suavizado que pueda estar por la acción del Estado. Creemos que, como dice un compañero del colectivo, en una sociedad basada en el productivismo y la eficiencia los que producimos poco, mal y nada estamos siempre condenados a perder en la disputa por los discursos y los recursos.

P: ¿Qué pueden hacer las personas con disidencia funcional en el marco del cambio que estamos viviendo en Chile?

Nosotros creemos que tiene que haber una Asamblea Constituyente, y ahí tiene que haber una demanda que propusimos en el pliego: que haya representación a través de cupos reservados para personas con discapacidades, de manera análoga a lo que se está pidiendo con los pueblos originarios y las diversidades sexuales. Estamos hablando de que somos un 17% de la población y debemos estar representados.

 

Luis Vera, del colectivo Acción Mutante

 

Lorenzo Morales es un activista ciego que, entre otros proyectos, colabora con un laboratorio de fotografía para ciegos (fotografía en oscuridad) y ha actuado en la obra “Punto ciego”, de la Compañía de Teatro Persona.

P: Este es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad…

L: Sí… así dicen. Lo que ocurre es que el Estado es el discapacitante. Porque nosotros no somos discapacitados, sino que no nos proporcionan las herramientas, nos privan de eso, y después de ese bloqueo nos dicen que somos discapacitados. La discapacidad es la falta de medios, recursos y herramientas para desenvolvernos adecuadamente en la sociedad.

P: ¿Cuál es la demanda que ustedes tienen en el contexto del estallido social que estamos viviendo en Chile?

Tenemos una demanda principal, que es que el Estado se haga cargo de los compromisos que asumió al firmar acuerdos internacionales, de eliminar todas las barreras que existen para las personas que tienen algún tipo de discapacidad. Aparte de eso,  sería muy importante que en la Asamblea Constituyente se considere y se visibilice a las personas con discapacidad.

Un ejemplo de la invisibilidad actual es que se está hablando de revisar las pensiones para la tercera edad, pero no se piensa en las personas con discapacidad en el transporte público. A fin de cuentas, siempre estamos quedando fuera. Con esta marcha queremos hacer que se nos vea, que sepan que estamos aquí, que le estamos poniendo cuerpo a esto.

Ellos saben que nosotros existimos, pero no nos toman en cuenta. Esta es una forma de mostrarles a todos que somos fuertes y estamos empoderándonos: esta marcha se está haciendo en todo el país. Yo creo que vamos a juntar mucha gente y es muy importante que ellos se den cuenta de que tienen que cumplir con los acuerdos a los que se comprometieron. Que saquen los acuerdos de los escritorios en que los tienen guardados y los lean.

 

 

El activista ciego Lorenzo Morales

 

P: ¿Cómo prefieren ser denominados?

En mi caso yo soy ciego, no soy discapacitado. En estas organizaciones se les ocurrió decir que somos personas, porque antes no lo éramos. Ponernos un título como “personas con discapacidad visual” suena como extraño. No me parece que haya que usar esos eufemismos. De un tiempo a esta parte se ha generalizado un lenguaje políticamente correcto. Se toma el estandarte de la inclusión a la vez que te categoriza como una persona que no es normal y te incorpora en ese grupo. Eso no tiene ningún sentido.

La inclusión no debiera hacer ruido. La sociedad tiene que moverse con sus diferencias y asumirlas… ¡vivirlas! Debiéramos hablar de una sociedad expansiva, no inclusiva, porque en el momento en que se habla de la inclusión, inmediatamente se traza un límite que marca una zona de normalidad. Apuntamos a una sociedad expansiva en donde estemos todos y no haya que incluir a nadie. ¿A mí cómo me van a incorporar si yo siempre he estado aquí? Yo pago mis impuestos y siempre he vivido en esta sociedad.

 

(Texto y fotografías: David Meléndez Tormen)