Una familia española presenta 185.000 firmas en el Congreso de los Diputados para reclamar una ley, que despenalice la eutanasia y el suicidio asistido, bloqueada por Partido Popular y Ciudadanos.

Detrás está una historia de amor profundo, por el que una familia decide apoyar a un ser querido -en este caso, Maribel Tellaetxe- en su decisión de no seguir viviendo, de dejar de sufrir… aunque ello suponga su pérdida.

Vídeo y edición Álvaro Orús

Después de la entrega de las firmas, recogidas a través de una plataforma digital, hemos podido hablar con Txema Lorente, cuyas palabras y versos destilan una gran compasión y un amor profundo por su mujer, Maribel; con sus hijos, Danel y David, quienes han reclamado el derecho a decidir dejar de sufrir, y con Marcos Ariel Hourmann, médico condenado en 2009 por ayudar a morir a una paciente, que se lo había pedido, y cuya familia siempre defendió al doctor.

Maribel Tellaetxe lleva 12 años con Alzheimer, una enfermedad que ya se llevó a su madre. En este momento, ya no reconoce a su marido ni a sus hijos y sufre profundamente. Hace muchos años, ella firmó un testamento vital en el que dejaba claro que quería que le ayudaran a morir cuando ya no los reconociera. Así se lo hizo prometer a su pareja de toda la vida, Txema Lorente, y a sus hijos Danel, David y Ruth.

Esta mañana, la familia ha presentado 185.000 firmas en el Congreso de los Diputados, para reclamar una ley que permita la eutanasia y el suicidio asistido, en los casos en los que el enfermo lo haya pedido en plenas facultades mentales.

Queremos rescatar algunas de las palabras pronunciadas por los hijos. Danel denunciaba ante los medios «En estos momentos, mi ama (madre en euskera) está desprovista de integridad física y mental por una ley que la está obligando a sufrir en contra de su voluntad. Nos están imponiendo sus razas y sus religiones (refiriéndose a Partido Popular y Ciudadanos, los partidos que están bloqueando tal ley) como si fueran dueños absolutos de todos… El estado español es un estado aconfesional y un montón de sus normas y leyes están basadas en una ética y una moral impuesta por la iglesia católica… Me parece absolutamente inhumano que no seáis capaces de entender que una persona quiera vivir sin dolor ni sufrimiento».

David, por su lado, ha recordado también que el Código Penal recoge la pena de cárcel para quienes pudieran ayudar a morir dignamente a una persona como Maribel.

Los familiares estaban acompañados por la familia de Luis de Marcos, ya fallecido y que luchó hasta su muerte por la legalización de la eutanasia, por parlamentarios y políticos de distintos grupos políticos, el doctor Marcos Ariel Hourmann o asociaciones como Derecho a Morir Dignamente o Remontando el Vuelo.