¿Cómo transformar el agua en oro? Una empresa encontró la receta: Nestlé, multinacional con base en Suiza, líder mundial del agroalimentario, especialmente gracias al comercio de agua embotellada, donde posee más de 70 marcas a lo largo del mundo. Una edificante obra de arte.

¿Cómo transformar el agua en oro? Una empresa encontró la receta: Nestlé, multinacional con base en Suiza, líder mundial del agroalimentario, especialmente gracias al comercio de agua embotellada, donde posee más de 70 marcas a lo largo del mundo (Perrier, San Pellegrino, Vital o Poland Spring en los Estados Unidos). Para el presidente de la junta administrativa, Peter Brabeck, el agua, punta de la lanza de una estrategia planetaria, puede “garantizar todavía 140 años de vida” a la empresa. A pesar de la negativa de colaborar impuesta por la dirección, Res Gehriger y Urs Schnell develan los entretelones de este mercado que mueve miles de millones. De los Estados Unidos a Nigeria, pasando por Pakistán, ellos exploran los circuitos del agua embotellada, sacando a la luz los métodos a veces expeditivos del más poderoso grupo agroalimentario del planeta. Muestran que ellos reposan sobre una cuestión crucial, objeto de un vacío jurídico en numerosos países del cual los abogados y lobbystas de la firma saben sacar provecho: ¿a quién pertenece el agua?

Bien público, ganancias privadas

En Fryeburg, en el estado de Maine, un tribunal ha autorizado a Nestlé a abrir una segunda estación de bombeo, pese a que los habitantes se habían movilizado para intentar evitar aquello que ellos consideran como un saqueo de sus recursos comunitarios. En la primera estación, instalada en un terreno privado, la multinacional paga diez dólares al propietario por 30.000 litros de agua… Pero si, en los Estados Unidos, el grupo se esfuerza por agradar a la población, mostrándose como un “buen vecino” (ofreciéndoles en botellas el agua que sale de sus grifos), no toma la misma actitud con los pobladores empobrecidos de Pakistán. Aquellos que, en la región de Lahore, han solicitado el poder beneficiarse del agua que se bombea de sus napas subterráneas por la planta Pure Life, filial de Nestlé, no han tenido respuesta.

En el vídeo de Res Gehringer, disponible a continuación, esta minuciosa indagación en cuidadas imágenes da la palabra a los muy numerosos protagonistas en tres continentes, usuarios o militantes, adversarios y partidarios de Nestlé. El mismo Peter Brabeck defiende ahí su punto de vista (elocuente, como cuando califica de “extremista” la idea de que el agua permanezca como un bien público), por vía de sus numerosas intervenciones públicas.

Fuente : http://www.les-crises.fr/video-nestle-et-le-business-de-leau-en-bouteille/

Otro sitio que ilustra la lucha de la población de Cochabamba, Bolivia, para recuperar la gestión de su agua: L’histoire d’une victoire exemplaire, mais partielle, contre la privatisation de l’eau.

Traducido por: Alejandro Feres