Ilka Oliva Corado

Escritora y poetisa. Guatemalteca en Estados Unidos. Inmigrante indocumentada con maestría en discriminación y racismo. cronicasdeunainquilina.com

El surco y el jornal

Rosa trata de acomodarse la bolsa de nylon llena de naranjas que tiene colgada de la espalda, apenas logra dar el paso porque está llena y pesa cincuenta libras, con su baja estatura esa bolsa abarca la mitad de su…

Los pétalos de las flores

Capitalino se sienta bajo la sombra de un árbol de lilacs mientras sale el próximo carro del lavado automático, su trabajo es secar los automóviles con una toalla húmeda. Apenas son las tres de la tarde, trabaja doce horas diarias,…

Las horas de sol

Cayetana enciende la estufa y comienza a calentar la comida que meterá en los recipientes para su almuerzo, son las cuatro de la mañana. Llena con agua cinco botellas plásticas de litro y medio que son las que tomará en…

La labor de Silvestre

Enciende la máquina para cortar grama, Silvestre se siente como subido en un tractor porque es una podadora industrial, en su vida se había subido en una máquina así, pero en Estados Unidos le ha tocado hacer trabajos que nada…

Un día de sol

Begoña se envuelve en una frazada que agarra del sillón de la sala y baja las gradas del edificio, vive en el tercer nivel. Enciende el carro y vuelve a su apartamento, echa cuatro cucharadas de café en la cafetera…

La sombra del palo de achiote

A los 7 años Cándido emigró a la capital con cinco primos más, un tío se los llevó para que empezaran a trabajar y ayudaran en los gastos de la casa, en las madrugadas lo ayudan con su venta de…

Las sandalias de Tana

Observa las yemas de sus dedos agrietados por el uso de tanto químico, sus manos que trabajaron la tierra limpian desde hace 24 años restaurantes y centros comerciales, originaria de Camotán, Chiquimula, Guatemala, Tana dejó su indumentaria indígena, de la…

El retorno de Yeyo y los nietos de Papayo

RELATO Yeyo creció viendo cómo a su padre se le astillaba la espalda de tanto cargar sobre los hombros racimos de bananos tiernos en los días infernales del trópico en Chiapas y; a su madre llenarse de quemaduras los brazos…

El eco del canto de los gallos

RELATO Agarra a su hijo Yeyo, lo envuelve en el perraje y se lo pone en la espalda. Sobre la mesa coloca dos mudas de ropa, su peineta, los talcos del niño, un bote de crema para la cara, un…

Cada vez es menos

Las únicas veces que Caya de nía Chenta escuchó el sonido de los cascos de los caballos sobre los adoquines fueron las noches haciéndole compañía a la señora de la farmacia cuando sus hijos se iban de viaje a la…

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