| Por Sol Pozzi-Escot
La Feria Internacional del Libro de Ayacucho anunció al ganador y finalista del II Premio Internacional de Novela FILAY 2026, en el marco de su décima edición (del 9 al 24 de mayo), consolidándose como una plataforma que no solo promueve la descentralización cultural desde el discurso, sino que la evidencia con resultados concretos: autores de regiones ocupan hoy un lugar central en la narrativa nacional. En esta edición, el certamen reunió 87 novelas provenientes de Perú, Argentina, España, Cuba, Chile y Puerto Rico, reafirmando su alcance internacional.
El ganador de esta edición es Raúl Bravo Rodríguez, escritor ayacuchano nacido en Huamanga y residente en la provincia de Huanta, quien obtuvo el primer lugar con la novela La puerta que detuvo a la muerte. Maestro de matemáticas en educación secundaria y magíster en gerencia pública, Bravo representa una figura poco habitual en los circuitos tradicionales: la del docente que escribe desde el territorio y desde su experiencia directa con jóvenes de la sierra peruana.
Su trabajo narrativo articula memoria, identidad andina y vocación formativa, en una propuesta que nace fuera de los espacios editoriales centrales. Su trayectoria incluye la participación en iniciativas de educación intercultural y la colaboración en la elaboración del primer diccionario de matemática en lengua quechua, así como su condición de finalista en el Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor – Perú en 2009.
En paralelo, el reconocimiento como finalista recae en el escritor piurano Leandro Valladares, cuya carrera literaria ha sido construida desde su región con constancia y sostenido reconocimiento. Con premios obtenidos desde inicios de los años 2000 en concursos como los de Radio Cutivalú, y con distinciones recientes como el primer puesto en el I Concurso Nacional de Cuento FILAY 2025 con El último retablo, Valladares evidencia que el desarrollo de una obra sólida es posible al margen del circuito limeño.
Ambos casos reflejan un mismo fenómeno: la producción literaria peruana contemporánea ya no se concentra exclusivamente en la capital, sino que se nutre de voces que emergen desde distintas regiones, con propuestas ancladas en sus contextos culturales, sociales y lingüísticos.
En ese escenario, la FILAY se posiciona como un espacio clave para visibilizar y legitimar estas trayectorias, contribuyendo a reconfigurar el mapa cultural del país. Más que una feria, el evento se consolida como un punto de encuentro donde la literatura producida fuera de Lima no solo circula, sino que es reconocida y premiada. |