El Parque de Estudio y Reflexión Paravachasca celebrará los días 18 y 19 de Abril un Festival con motivo del 12° aniversario de la inauguración de su Sala de Meditación.
Ambas jornadas tendrán variedad de actividades, recorridos por el Parque, talleres, música, performances artísticas, como también momentos para la calma, la meditación, el intercambio de experiencias o la observación estelar, en un clima de amistad y calidez humana.
Habrá exposición de objetos producidos en los talleres del Oficio del Fuego y producción de objetos significativos. Así como un stand con libros para quienes deseen obtener algún material de estudio impreso. También habrá una muestra histórica de objetos culturales producidos en el transcurso de la vasta historia del Siloismo, cuyo inicio data de 1969, en la mítica localidad andina de Punta de Vacas.
Los asistentes tendrán también la posibilidad de informarse sobre las actividades que llevan a cabo distintos organismos humanistas y las Comunidades del Mensaje de Silo.
El Festival se iniciará ambos días a partir de las 12 h en el predio del Parque situado a la vera de la ruta provincial E-56, entre las localidades de José de la Quintana y San Isidro, en el corazón del Valle de Paravachasca.
El acceso es libre y gratuito. Solo para las actividades de taller se pedirá un aporte voluntario para los materiales utilizados. Se contará con servicio de buffet.


Los Parques de Estudio y Reflexión
Los Parques de Estudio y Reflexión son lugares de encuentro e irradiación de una nueva espiritualidad, una espiritualidad que rechaza toda forma de violencia y discriminación, y apela a la dimensión sagrada de la mente humana para encontrar libertad y sentido.
Son espacios abiertos para profundizar sin límites y junto a otros en nosotros mismos, comprender y superar las causas que generan dolor y sufrimiento, favorecer la no-discriminación, el afecto y la reciprocidad en el trato a los demás.
Cualquier ser humano, sean cuales fueren sus creencias, puede participar de este camino afectivo, conmocionante y experiencial.
La belleza de los paisajes, los elementos que lo componen, la fuerza acumulada por tanta gente, y el Propósito común de abrir las puertas hacia otros espacios, hacen que estos lugares sean excepcionales.
Existen ya alrededor del mundo más de 60 Parques y siguen apareciendo nuevos proyectos de parques y salas en diversos puntos mientras se va expandiendo esta corriente inspirada en las enseñanzas de Silo.
La Sala
En la Sala lo más importante son las personas, su interior simboliza el acceso a la experiencia interna profunda a través de un espacio semiesférico vacío de íconos, símbolos o imágenes.
Esta falta de estímulo externo permite a todo ser humano, cualesquiera sea su condición, edad o procedencia cultural, conectar libremente con su interioridad, sin la imposición externa de símbolos o signos. Esto abre las puertas para que cada quien consulte en lo profundo de su ser a sus queridos sabios, sus venerados místicos, sus mayores poetas o a sus más profundos guías. De este modo, la diversidad puede encontrarse en ella, en situación de relacionarse sin barreras desde su humanidad esencial.
Son espacios que invitan a descubrir señales en lo profundo de nuestro ser y a compartirlas con otros. En ese acceso a regiones profundas de la mente humana, cuando nos situamos con una cálida predisposición, con una actitud amable y paciente, cuando logramos esa vibración poética y emocional que nos conecta con todo lo existente, allí se abren paso las mejores respuestas.
Exteriormente, los muros hacen de enmarque de una esfera, que en su cúspide indica la dirección hacia lo alto. Las cuatro entradas que se abren ante nosotros nos recuerdan aquellas vías por las cuales la Humanidad intentó ya desde antiguo y a través de variados procedimientos, conectar con lo Profundo. Algunos trabajaron con la Energía, otros cultivaron las Formas, laboraron la Materia o contemplaron la Mente, todos ellos unidos por el intenso deseo de explorar experiencias inspiradoras.
La Sala fue inaugurada el 19 de abril de 2014 con la participación de numerosos amigos y vecinos.
En aquella ocasión, se dijo: “En estas Salas, en estos Parques, aprendemos a superar el dolor y el sufrimiento en nosotros mismos, en nuestros próximos y en la sociedad humana. Aprendemos a superar la violencia que hay en nosotros y fuera de nosotros. Son espacios que contribuyen a abrirnos paso hacia la reconciliación profunda con nosotros mismos y con aquellos que nos han herido.
Desde estas Salas, desde estos Parques, aspiramos a vivir una vida de unidad interna, de coherencia entre aquello que pensamos, sentimos y hacemos.
Y a este gran intento de transformación y crecimiento convocamos a todos, preparando el tiempo del nuevo ser humano que vendrá.”













