Por Ester Precht Bañados y Paulina Hunt Precht*
Hoy, viendo en las noticias vi la agresión violenta hacia una Ministra de Estado en la Universidad Austral, del sur de Chile. Jóvenes con sus rostros desfigurados por el resentimiento, y pensaba que, con la convicción y la fuerza de sus argumentos, en el camino de su vocación, seguramente serían muy exitosos. Los imaginé sonriendo, plenos compartiendo sus conocimientos y descubrimientos en el ámbito de su especialidad.
Sin embargo, sentí una profunda pena. Probablemente, serán, algunos de ellos y ellas expulsados de la Universidad, quedando con un futuro incierto en el mundo académico. Difícilmente otra casa de estudios superiores estaría dispuesta a recibirles en sus aulas.
Esto pasó ayer en una universidad en contra de una ministra, antes de ayer en un liceo emblemático donde encapuchados trataron de prenderle fuego, el día antes en el Norte un estudiante mata con un cuchillo a una profesora y deja heridos a tres alumnos, y la avanzada de violencia brutal sigue y suma.
Será posible perder este año de contenidos oficiales y ganarlo con un currículo que salve de la destrucción, de la muerte a nuestros jóvenes.
No es mucho pedir.
Se toman medidas: revisar las mochilas, poner en las puertas arcos detectores de armas y metales, etc. etc., pero y qué hacemos con los jóvenes.
Puedes revisar sus mochilas, pero quién está revisando su alma.
Pueden colocar alarmas metálicas, pero qué alarmas estamos colocando para sentir los latidos de su corazón.
Apliquemos este año un curriculum flexible centrado en la persona, en el descubrimiento de si mismos y del otro/a, en la ternura y en el amor. Buscando lenguajes, que permitan que todos y todas puedan expresarse y tomar parte en las “conversaciones” donde germinen nuevas formas de pensar, sentir y actuar.
Permitámosnos el tiempo necesario para que las comunidades piensen con otra mirada, con la mirada de la época en que vivimos. Creando así, en conjunto, en los distintos niveles de la educación, proyectos educativos inspiradores e inclusivos, capaces de despertar lo mejor de cada cual, y donde la comunidad pueda asistir con alegría y tranquilidad.
*Ester Precht Bañados, Educadora de Párvulos y escritora. Paulina Hunt, Actriz y Pedagoga de la Expresión.













