A solo tres meses de las elecciones generales en el Perú, la ciudadanía busca salidas para enfrentar esta crisis política que lo deja aparentemente sin opciones. Se viene la gran tarea de reconstruir el país cambiando paradigmas.

En entrevista con Pressenza, Grimaldo Ríos,  miembro del Acuerdo Histórico Ciudadano (AHC) nos informa de los mecanismos que propone esta naciente institución, como: castigo con el antivoto a los corruptos que han llevado al país a esta crisis (#PorEstosNo), reforma constitucional que repare el daño ocasionado a nuestros derechos (derogación de las leyes pro-crimen) y castigo para los funcionarios corruptos (cadena perpetua). Y una propuesta que compromete a la ciudadanía en general: la fiscalización ciudadana, permanente y con cero tolerancia a la corrupción. Aquí la entrevista:

Buenas tarde, yo soy Grimaldo Ríos, coordinador nacional de la Coalición Ciudadana por la Vida. Participo en esta coalición a nombre del Instituto Peruano de Resiliencia, y desde esta coalición es que hemos promovido el Acuerdo Histórico Ciudadano (ACH) con diversas instituciones gremiales, sociales, empresariales, colegios profesionales, en particular el Colegio de Abogados de Lima (CAL).

Actualmente, estamos promoviendo que el AHC pueda ser un contrapeso a lo que es el Acuerdo Nacional que surgió en los años 2000 como una alternativa de consenso para el país, pero que hoy ha perdido su esencia, se ha convertido en una plataforma que usan los gobiernos de turno cada vez que tienen alguna crisis. Entonces la ciudadanía no se siente representada.

Un consenso ciudadano necesario

Pressenza: En el Perú, un país polarizado, ¿es posible el consenso?

G.R.: Hoy, en una situación de crisis aguda que vive el país necesitamos el mayor consenso ciudadano para encontrar salidas a los problemas nacionales. En particular a dos temas inmediatos: Uno, el tema de la criminalidad, que se ha extendido y está generando una situación de crisis institucional generalizada en el país. Y el otro, el tema de una estabilidad institucional, la recuperación del Estado de Derecho y que en las elecciones generales corre el riesgo de perderse totalmente. Necesitamos defender la institucionalidad democrática, defender la voluntad popular y garantizar que haya elecciones transparentes.

En ese sentido, necesitamos un espacio articulador de conciencia que sea capaz de convocar a la mayoría de la población. Esa mayoría, con más del 90% que rechaza la forma en la que se está gobernando el país por parte de determinados grupos de poder, que bajo un pacto mafioso están imponiendo sus criterios de gobierno para favorecer sus intereses particulares, imponiendo leyes pro-crimen que favorecen la criminalidad, generando cambios constitucionales para garantizar mantenerse en el poder. Entonces no hay forma de cambiar esta situación si es que la mayoría ciudadana que rechaza no está articulada.

Pressenza: El Perú cuenta con un tejido social con muchas instituciones, agrupaciones, frentes de defensa, etc. Pero el tema es que no está debidamente articulado. Y se suponía que para eso estaba el Acuerdo Nacional. El Acuerdo Histórico ¿a cuántas instituciones está conglomerando? ¿Esto es a nivel nacional?

G.R.: Sí, mira, inicialmente está el Colectivo de Abogados de Lima, la junta de decanos del Colegios de Abogados en Perú. Algunos otros colegios profesionales también han manifestado su voluntad de participar, como el Colegio de Psicólogos, el Colegio de Médicos. Pero junto con los colegios profesionales están los gremios de micro y medianos empresarios, como el de Gamarra, otros conglomerados comerciales a nivel nacional.

Igual, gremios importantes como la Federación Nacional de Construcción Civil, el SUTEP (Sindicato Único de Trabajadores del Perú), la Federación de Estudiantes de Perú, el Bloque Universitario, la Plataforma por la Democracia, la propia Coalición Ciudadana por la Vida. Estamos invitando también a la Coalición Ciudadana, que agrupa a 300 organizaciones a nivel nacional. El programa de la Ruta por los Pueblos, el MOSIC, etc.

Hay un conjunto de plataformas ciudadanas que han firmado inicialmente este compromiso, que se ha firmado el día 10 de diciembre. Todas estas organizaciones han firmado. Ha firmado también el Frente Social con Perú, que tiene una red nacional en 35 regiones.

Y entonces ahora viene la fase de expansión de este acuerdo. Vamos a ir a las regiones y a todos los conos, Lima Este, Lima Sur, Lima Norte, Lima Centro, a desarrollar eventos en los cuales se plantee algunos compromisos, a los candidatos que van a estar en elecciones.

Exigir compromiso ciudadano a los candidatos

Pressenza: ¿Y cuáles son esos compromisos que deberían cumplir?

G.R.: En particular, tres compromisos. Un primer compromiso es la anulación o derogatoria de las leyes pro-crimen; compromiso que deben firmar notarialmente en campos públicos los candidatos. El segundo compromiso es la cadena perpetua para funcionarios públicos de alto nivel que se corrompan. Y un tercer compromiso es la reforma integral de la Constitución. Esta Constitución hoy vigente, que ha sido hecha a medida de los intereses de los congresistas. Se ha dado la condición de cambiar casi un 80% de la Constitución. Esta Constitución ya no tiene ninguna legitimidad. Entonces surge la necesidad de armar un nuevo pacto social, y a partir de eso, la reforma integral de la Constitución.

Pressenza: Detengámonos un poco en la reforma constitucional y para que conozca el público lector… ¿Cuáles son esas leyes pro-crimen? También están la ley antiforestal, leyes que perjudican sectores productivos, que perjudican a sectores poblacionales… ¿cómo inciden en el país?

G.R.: Se sabe que hay leyes pro-crimen. La Madre del Cordero era la llamada 3208, que es una ley que define qué cosa es “crimen organizado”. Y bajo este concepto de crimen organizado nuevo, que dice que “el crimen organizado es cometido por determinados criterios de organización que tienen un fin económico”. Por lo tanto, los partidos políticos han salido de ese concepto de crimen organizado. Antes los partidos políticos estaban siendo investigados si había indicios. Por ejemplo, Fuerza Popular era uno de los partidos que estaban con indicios. Y eran sujetos de investigación. Ahora están libres. Los excluyen si no tienen esos requisitos. Entonces han hecho una norma para poder salir ellos de la tipología del crimen organizado.

El mecanismo, por ejemplo, que los fiscales tenían para poder allanar de manera sorpresiva a sospechosos que cometieran algún tipo de delito vinculado al crimen organizado, ahora ya no existe. Los fiscales tienen que avisar a los delincuentes para que vengan con su abogado. Y seguramente el delincuente no va a ser tan tonto de tener las pruebas ahí en su casa.

Otro tema es la prescripción de los delitos. Antes se daba entre siete años o más para poder prescribir el delito. Se ha rebajado eso. Y por eso es que el expresidente congresista, el señor Soto, se acogió a esa norma y ha quedado libre de polvo y paja.

El tema de la extinción de dominio. Ya no se va a poder retener los bienes mal habidos, hasta que haya sentencia. Sí. El delincuente tendría que ser demasiado tonto para mantener los bienes a su nombre hasta que tenga la sentencia.

Otra ley, que limita ahora la acción de la fiscalía. Quien hacía la investigación preliminar siempre ha sido la fiscalía. Hoy le han dado esa potestad a la policía. Por ejemplo, el caso del joven que fue asesinado durante la protesta, Truco, en vez que la fiscalía investigue, la policía investiga. Y la policía es la que ha ocasionado, o sea…

Entonces, el Acuerdo Histórico Ciudadano lo que está buscando es juntar un conjunto de redes ciudadanas organizadas, no solamente para salir a protestar, sino a plantear propuestas de medidas legislativas, políticas públicas que puedan cambiar este escenario. O sea, no basta la protesta, se requiere construir propuestas.

Pressenza: Y la sociedad está preparada para poder hacer este tipo de sugerencias, propuestas, ¿hay esos mecanismos?

G.R.: La sociedad tiene un conjunto de redes organizadas, institucionalizadas, o sea, los colectivos profesionales tienen un rol fundamental, tienen el mandato de atender las necesidades de los colegiados, los agregados de su profesión; pero también de atender las necesidades de la sociedad.

Entonces, de acuerdo a su especialidad, cada colectivo profesional tendrá que atender alguna política pública vinculada a su sector. Son políticas sociales, los colectivos profesionales vinculados a políticas sociales, políticas de salud, los colectivos médicos, los colectivos de salud, etc.

Se trata de construir propuestas dialogadas con la población. Políticas agrarias. Políticas vecinales. Políticas alimentarias, por la Seguridad alimentaria. Entonces, es encontrar el enganche entre ciudadanía organizada con profesionales que se ponen al servicio de la ciudadanía.

Pressenza: La historia peruana, es cíclica… ¿Tú consideras que esta situación que estamos viviendo ahora en el 2026, es similar a las anteriores crisis?

G.R.: A este nivel. Yo creo que esta crisis es más… de corrupción, ¿no? que la del año 2000. En la cual se pensaba que habíamos llegado al límite de la corrupción y de la desinstitucionalización ¿no?

Es más difícil porque hoy ya no es sólo un partido el que está al frente. No es el fujimorismo. Se ha extendido a la derecha, a la izquierda y a todo el espectro político, pero no para bien. O sea, la fujimorización es la antipolítica. Es decir, estos hacen política para beneficiarse a sí mismo o a sus entornos corruptos también. Entonces, la salida no es decir “yo no me meto en política”. Más bien, ¡tienes que hacer política!

Una buena gobernanza es posible

Pressenza: ¿Cómo crees tú que es posible una buena gobernanza?

G.R.: Bueno, la buena gobernanza, el buen gobierno va a salir de la capacidad de estas organizaciones ciudadanas para, primero, saber elegir, será el primer paso.

Por lo menos ahora ya sabemos por quiénes no votar, #Porestosno. Son los ocho o nueve partidos del Congreso, más sus satélites que están en otros partidos llamados “nuevos”. Ese espíritu tiene que ser claro. La gente tiene que saber por lo menos en este primer momento, saber por quiénes no votar.

Ya en marzo se irá conociendo en el proceso quién es quién, las historias de vida, las historias de trabajo… Pasar la valla moral, la valla ética.

Y ahí hay un conjunto de partidos que queremos formar una coalición democrática. Y entonces, algunos de estos partidos democráticos van a despuntar. Y ahí se tendrán que concentrar. Y escucharemos sus propuestas también, su capacidad de plantear cambios reales.

En ese sentido, el AHC no puede ponerse solo en la vereda o en el balcón a mirar qué es lo que pasa. Tiene que producir esos acuerdos. Entonces, la doctora Delia Espinoza, quien ahora lo lidera, va a plantear en Puno el día 9 de enero estos tres puntos de agenda a los partidos políticos: que deroguen las leyes pro-crimen, que den cadena perpetua para los corruptos; y tercero, queremos partidos que nos den un nuevo horizonte constitucional que estabilice el país.

Pressenza: Luego de las elecciones se requerirá un nivel de fiscalización de parte de la población para ver que se cumplan los compromisos asumidos…

G.R.: Sí, digamos, esta reforma constitucional tiene que ser con participación efectiva de la ciudadanía. No es una reforma de expertos constitucionalistas que se van a encerrar en el Congreso. Tiene que ser consultada abiertamente con la población. Que la población tenga la posibilidad de dar su opinión en ese sentido.

Entonces, la lucha recién empieza. O sea, después del 28 de julio, después de la segunda vuelta de elecciones, hay que realizar este movimiento ciudadano para afrontar la situación, sea cual sea el resultado electoral.

Si ganan las fuerzas antidemocráticas y mafiosas, habrá que reeducarse para hacer la resistencia ciudadana. Si gana una fuerza democrática, también habrá que educarse para vigilar que cumplan lo que decimos. Porque no se puede dar el cheque en blanco al gobernante, al político. Pero en los dos escenarios, la población participa.

Se acabaron las cartas en blanco. El ciudadano tiene que asumir su rol ciudadano efectivo. El ciudadano no es el que va a votar cada cinco años por una autoridad. El ciudadano es el que vigila que lo que el compromiso que ese señor ha firmado, ha desarrollado en campaña, tiene que cumplirse. La vigilancia ciudadana tiene que ser permanente, organizada, y con capacidad de propuesta social.

Pressenza: Y entonces, siendo realistas, haciendo todo este proceso que usted está planteando, ¿en cuánto tiempo podríamos tener un buen gobierno? ¿Podríamos decir que el próximo gobierno si hace esto, podría ser un buen gobierno?

G.R.: La desinstitucionalización del país ha tomado 25 años. Después de la caída de Fujimori, reinstitucionalizar el país, debe tomar por lo menos un periodo similar o por lo menos tres periodos de gobierno. Pero eso hay que empezarlo ya. El próximo gobierno, si es que logramos que fuerzas democráticas asuman el gobierno, va a ser un gobierno de transición hacia la institucionalización. Y eso va a tener una fuerte oposición de los sectores conservadores y autoritarios del país. Así como ha sucedido con el gobierno de Pedro Castillo, que lamentablemente no tuvo la capacidad de convocar un bloque de soporte…

Entonces, necesitamos un gobierno que sea capaz de convocar a la mayor cantidad de fuerzas democráticas, ciudadanas, para que podamos conjuntamente defender ese gobierno y pensar en un proceso de referencia y disminución de por lo menos tres o cuatro periodos de gobierno.

Eso implica pasar lo que pasó con Chile, con la convergencia democrática. Y ahora Chile también ha regresionado. Hoy tenemos un gobierno conservador. Pero después de Pinochet, hubo cuatro periodos de gobierno que lograron estabilizar a Chile, mantener su crecimiento económico y recuperar la institucionalidad democrática.

Pressenza: ¿Ese proceso de reinstitucionalización tiene que ser muy sólido, sostenible, permanente?

G.R.: Exacto. Tiene que lograr un consenso y no se trata acá de fuerzas de izquierdas, sino fuerzas nacionalistas, democráticas, patrióticas que puedan juntarse en un proyecto nacional. Ese proceso va a hacer que, digamos, no tengamos un buen gobierno de manera inmediata, pero sí el camino a conseguir ese buen gobierno, que haga posible un juego democrático en el que las diferencias puedan permitir avanzar, que no sean para liquidar a los otros. Hoy estamos en la política de la liquidación. Yo soy mejor que tú y tú tienes que desaparecer. O lo desaparece porque es mejor que el otro.

Ese mecanismo de democracia institucionalizada es lo que quiere recuperar el país y es lo que le va a dar posibilidad al Perú de que todas estas oportunidades sean realmente vistas como una política de Estado de largo plazo. Hay que construir ese proyecto nacional estratégico y de consenso.

Yo la oportunidad que veo en esta crisis es que con la profundidad de la crisis es que la gente puede mirar para adelante. No estamos mirando hacia abajo, sino estamos buscando oportunidades. Y ese es un espíritu resiliente, importante. Nunca estamos mirando lo que no hicimos, sino qué cosa nos falta hacer.

Pressenza: Finalmente, en entrevista con la doctora Delia Espinoza, ella proponía, que hay que enseñar…

G.R.: Ahorita nos toca la tarea de enseñar a las nuevas generaciones, enseñar a hablar de política, enseñar que es posible una buena gobernanza.  La conclusión es la reforma constitucional, la reforma institucional también. O sea, una constitución tiene que ser un pacto en largo plazo.

Normalmente una constitución en un estado puede tener modificaciones, lo que llaman los gringos las enmiendas, ¿no es cierto? Pero creo que ha sido tan trajinada y mal gozada la constitución que, este es el momento para plantear ese pacto, ¿no es cierto? porque ya hay una mayoría nacional que está harta de la forma como se ha manejado el Estado.

Entonces hay que hacer que esa mayoría nacional se exprese. Y que tenga la confianza de que es posible hacerlo. Ya que hasta el momento lo que nos han vendido es que, cuando ellos están en el poder, nada podemos hacer, hay que resignarnos o acomodarse de esa situación. Creo que ese espíritu derrotista hay que vencerlo.

Al cierre de edición, la Coalición Ciudadana por la Vida seguía en la brega, recopilando firmas para para afianzar la campaña #PorEstosNo y la derogación de las leyes pro-crimen que, pese a la demanda social, aún se mantienen vigentes.

Si deseas contribuir apoyar la campaña, abre el enlace y baja la ficha. Una vez llenada las 10 firmas con tinta azul y con huella digital, comunícate al 968355638. ¡Gracias!

El enlace para tu participación y de tus colectivos es: https://drive.google.com/file/d/1L-PBAwLryRevxV9HirJhttPhZxIywXYi/view