Pressenza Colombia y Pressenza Francófona han decidido abrir sus redacciones a todas aquellas personas que deseen compartir sus historias y reflexiones inspiradas de este periodo de confinamiento.

Esta serie de historias de confinamiento continúa con este texto compartido por Alejandro Gaviria, un ingeniero de sistemas que vive en el municipio de Caldas, Antioquia. Alejandro es un enamorado de su familia y comprometido a encontrar soluciones viables para el futuro de la humanidad.

Alejandro Gaviria : «No volveremos a ser nunca más los mismos que antes de la cuarentena, pero debemos aprender la lección, una lección de libertad, de voluntad y de servicio por los demás».

Soy afortunado de estar en una empresa de tecnología y ejercer el teletrabajo como una opción permanente, anteriormente lo hacia 2 veces por semana, ya la flexibilidad ha permitido continuar siendo productivo y valorando esta experiencia que ha sido bastante interesante.

Estamos conformados como una familia de 4 integrantes, mi esposa Sandra de 43 años, Emily de 12 y Miguel de 8 años.

Por una parte el convivir 24 horas con tu esposa e hijos, hace que tengamos que encontrar formas de continuar con nuestras responsabilidades en todos los aspectos, no desconociendo la independencia de cada uno para sus hobbies, aprendizaje, descanso.

La educación de nuestros hijos ha sido también un reto, el colegio realmente no estaba preparado para continuar con su pedagogía, así que trasladaron talleres y tareas de una forma poco orgánica y generando una sobrecarga de estudio durante las 2 primeras semanas, sin embargo mis hijos fueron resilientes y afrontaron este proceso de una forma muy disciplinada y positiva. Las vacaciones del colegio se anticiparon y fueron extendidas con la semana santa, ya llevan 4 semanas de vacaciones escolares, sin embargo eso nos deja como padres en una tarea más retadora aún y es la de hacer “homeschooling” (escolaridad en casa), buscamos materiales en internet y cada uno de nosotros toma el liderazgo en temas que incluyen la geografía, las ciencias, el inglés, las matemáticas, entre otros. 

También la actividad física ha sido importante, durante este encierro. Es fundamental dejar salir toda esa energía que tenemos, buscamos videos en YouTube para practicar yoga, aeróbicos y diversos ejercicios, igualmente la meditación ha sido un proceso que he querido desarrollar y también con el ejemplo extenderlo a mi esposa e hijos.

El tema social es el más complejo de reemplazar, el cara a cara fue reemplazado por videoconferencias en Zoom y chats de WhatsApp, hay mucha necesidad de mantener los vínculos emocionales de los niños con sus amigos del colegio, periódicamente se comunican con ellos y también lo hacemos todos en familia para hablar con nuestras hermanas, padres, cuñados y familia allegada. El cumpleaños de Emily fue virtual, una experiencia muy linda y muy emotiva donde cantamos, leímos cartas y compartimos unos bellos momentos.

Analizo el cambio en este confinamiento como un tiempo de reflexión, para viajar más hacia nosotros mismos, para aceptar el autocuidado, las medidas preventivas, y ver cómo podemos relacionarnos de una forma más positiva y sostenible con toda la humanidad, y hacer parte de una revolución, no volveremos a ser nunca más los mismos que antes de la cuarentena, pero debemos aprender la lección, una lección de libertad, de voluntad y de servicio por los demás.

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¿Desea compartir su historia de confinamiento?

  • ¿Cómo ha cambiado su vida desde el inicio del confinamiento?
  • ¿Cuales han sido sus principales actividades?
  • ¿Ha identificado nuevas oportunidades?
  • ¿Cómo imagina el futuro del mundo después del confinamiento?

Hay vivencias que dejan una marca en nosotros, y que sin duda pueden servir de inspiración para muchas otras personas. Les invitamos entonces a enviar sus historias al siguiente correo electrónico: mauricio.alvarez@pressenza.com 

> No olvide enviar una foto que ilustre este periodo de cuarentena.