En medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y cambios en el equilibrio de poder, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, advirtió sobre el aumento del unilateralismo y las prácticas hegemónicas que, según afirmó, amenazan la estabilidad global. Durante un reciente encuentro diplomático con su homólogo ruso, Sergey Lavrov, el canciller destacó que las relaciones entre China y Rusia se mantienen firmes y resilientes gracias al liderazgo de los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin.
El encuentro se produce en un año simbólico para ambos países, que conmemoran el 30 aniversario de su asociación estratégica y los 25 años del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa. En este contexto, Wang subrayó la necesidad de implementar los consensos alcanzados por sus líderes y avanzar hacia una cooperación más profunda, especialmente en foros multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas, donde ambas naciones han reforzado su coordinación frente a desafíos globales.
Asimismo, el canciller chino hizo hincapié en la importancia de fortalecer mecanismos como la Organización de Cooperación de Shanghái y el grupo BRICS, destacando la próxima cumbre prevista en Kirguistán como una oportunidad clave para consolidar la cooperación regional. Según Wang, tanto Beijing como Moscú deben seguir defendiendo los intereses del llamado Sur Global y promover un orden internacional más equilibrado.
Por su parte, Lavrov reafirmó que la relación bilateral se basa en la confianza mutua y el respeto, y expresó la disposición de Rusia a profundizar la cooperación en ámbitos políticos, económicos y de seguridad. También advirtió sobre los intentos de algunos países de contener a ambas potencias mediante alianzas excluyentes.
Durante la reunión, los cancilleres abordaron temas sensibles como la guerra en Ucrania, la situación en Asia-Pacífico y las tensiones entre Estados Unidos e Irán, además de coordinar futuros encuentros de alto nivel y firmar un plan de consultas diplomáticas para 2026, consolidando así una alianza que ha ganado peso en el escenario internacional en las últimas décadas.













