Sonia Guajajara, de Brasil y el Consejo de Alcaldes Comunales de los 48 Cantones de Totonicapán, de Guatemala, fueron premiados con el Premio Bartolomé de las Casas por su labor en la defensa y promoción de los pueblos indígenas.

El premio fue otorgado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en su edición de 2025 a ambas candidaturas en condiciones de igualdad.

Trayectorias ejemplares

El fallo del jurado reconoció a la activista brasileña, Sonia Guajajara en atención a su trayectoria como líder indígena y al hecho de haber logrado ser la primera ministra de ese ramo.

Asimismo, por su papel relevante en la lucha ambiental indígena en las diferentes Conferencias del Clima, particularmente durante la última COP30.

De igual modo, el jurado reconoció al Consejo guatemalteco de Alcaldes Comunales de los 48 Cantones de Totonicapán por el valor y el papel de esta organización indígena, preexistente al estado guatemalteco, y su lucha por el mantenimiento de la democracia en Guatemala.

El citado consejo es una autoridad indígena ancestral del pueblo Maya K’iche’ en Guatemala, reconocida por la defensa de derechos colectivos, la democracia y la gestión comunitaria.

Elegidos anualmente, gestionan recursos naturales, seguridad y justicia comunitaria, representando a 48 comunidades.

Al respecto, recordó que, recientemente, los relatores de la ONU han dado seguimiento a la situación de los líderes de Totonicapán, pidiendo el cese de la criminalización.

El premio Bartolomé de las Casas

El Premio fue establecido por parte de la Cooperación Española en 1991 para reconocer y promover la labor de aquellas personas, instituciones u organizaciones con una trayectoria sólida y significativa en la defensa y protección de los derechos de los pueblos indígenas de América Latina y el Caribe.

El premio valora el impulso o acompañamiento a los procesos de desarrollo sostenible liderados por dichos pueblos, y el reconocimiento y divulgación de su riqueza y diversidad cultural.

La convocatoria del Premio refleja el compromiso de España y su larga trayectoria en la promoción y defensa de los derechos de los pueblos indígenas de América Latina y el Caribe que adquiere además una especial significación por la celebración de la Cumbre Iberoamericana en Madrid el próximo mes de noviembre.

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