“La anatomía del hombre es la clave para la anatomía del mono”.
Karl Marx
CASUALIDAD
Que una persona ejecute un acto igual o similar al que otra realiza puede resultar no solamente normal sino hasta recomendable. Lo mismo puede decirse de una nación. La repetición no es censurable. Por el contrario, es un mecanismo de la Naturaleza: a través suyo se prolonga la existencia de los fenómenos. Como lo señaláramos en otra oportunidad.
“Repetir es obrar de acuerdo a la naturaleza, pues todo se repite para poder ser. Se repite el punto para crear la línea, la línea para crear la superficie y la superficie para crear el volumen, nos enseña Aristóteles; se repite el original que suelta su copia, el modelo que entrega su imagen, el modo de producción que se perpetúa, el individuo que se conserva a sí mismo, la mercancía que circula, la célula que se replica”[1].
Adoptar una conducta ajena no siempre es un acto volitivo; pero a veces, sí opera la voluntad. En el primer caso, hablamos de ‘casualidad’; en el siguiente, suponemos que se hace para aprovechar una experiencia exitosa. Poco importa si lo hace una persona o una organización; incluso, si el acto repetitivo lo realiza quien gobierna una nación.
Podría estimarse casual el hecho que el gobierno del presidente José Antonio Kast haya denominado ‘Reconstrucción Nacional’ a su gestión y, a muchos kilómetros de distancia, haya querido denominar de igual manera la suya el presidente Donald Trump, en Estados Unidos.
Del mismo modo, suponemos que es casual que el presidente de Argentina, Javier Milei, haya ofrecido una recompensa de 13 millones de pesos chilenos a quien pudiese darle una pista que llevase a la aprehensión del frentista chileno Galvarino Apablaza. Y que haya establecido fuertes lazos con Benzion Mileikosky (alias Benjamín Netanyahu), primer ministro de Israel, a la manera que lo ha hecho Donald Trump.
COINCIDENCIA
Una repetición deja de ser casual cuando se presenta más de una vez. Es lo que nos sucede al recordar esa extraña escena, en el despacho oval de la Casa Blanca, cuando el presidente Donald Trump, luego de mirar los zapatos de sus consejeros,citó a su presencia a los más cercanos, para decirles:
“Marco, JD, tienen zapatos horribles”[2].
El presidente Trump compra los suyos en la Fábrica de Calzado “Florsheim” y goza imponiendo su voluntad sobre los demás hasta en los asuntos más triviales. No por otro motivo les advirtió que les regalaría zapatos para reemplazar a los que calzaban. Lo hizo. Llegó con los zapatos, aunque un tanto desmesurados, y los hizo calzarlos.
“Un miembro del gabinete se quejó en privado de que el regalo presidencial le obligó a dejar de usar sus zapatos Louis Vuitton favoritos aunque pocos parecen dispuestos a arriesgarse a ofender al jefe dejando los Florsheim en casa”[3].
Kast reproduce esa práctica de modo diferente, porque ninguna copia es idéntica a su original. Siendo un hombre en extremo conservador, exige a sus colaboradores asistir al lugar de trabajo vistiendo traje de calle (terno o ambo) y corbata. Por eso, en la ceremonia de inicio de las obras de apertura de la zanja nortina, los ministros que asistieron al evento de inauguración llegaron al lugar indicado. En pleno desierto, vistiendo rigurosamente sus trajes de calle y corbatas, y en una jornada que se caracterizó por el extremo calor. Para colmo, todos ellos, y el propio presidente Kast, lucieron gorros similares a los que usa Donald Trump.
En Argentina, el presidente Milei es una buena copia del presidente Trump en el uso de expresiones que no se caracterizan por ser de amabilidad. El vocablo ‘carajo’ se le escucha frecuentemente; lo mismo que la expresión ‘zurdos’ o ‘rojos’ y, también, ‘izquierdistas’, práctica que ha comenzado a ejercerse en Chile por otras copias menores de aquellos. Aún no ha repetido las frases más hirientes de Trump, referidas a los ‘vasallos’ suyos que acostumbran a besarle los glúteos.. Los insultos proferidos en contra de los gobernantes iraníes, en plena guerra, son conocidas de todos.
Esas acciones, tan parecidas unas de otras, ya no parecen ‘casuales’. Pero tampoco son indicativas de una conducta reiterativa. Podrían caer bajo la denominación de ‘coincidencias. Sin embargo, las apariencias engañan.
ENEMIGO EN ACCIÓN
Pero… ¿qué sucede cuando esa conducta reiterativa se multiplica y amenaza volverse costumbre o copia mal parida de un original, de por sí, bastante deteriorado?
No referimos a que los gobiernos de Milei y Kast sólo pudieron instalarse luego de una sostenida campaña de desprestigio en contra de quienes los precedieron, situación muy similar a la que realizó Donald Trump en contra de su predecesor Joe Biden.
Tampoco ha existido diferencia entre la política de Donald Trump y sus congéneres latinoamericanos en cuanto a los elementos centrales considerados como prioritarios para esos su gobierno, es decir, seguridad, migración y economía. Los gobiernos de Milei y Kast han manifestado idéntica preponderancia. Del mismo modo, existe una asombrosa similitud en cuanto a la forma de realizar las campañas electorales, pues ha predominado en ellas el empleo de la mentira, la desinformación y la difamación del gobierno precedente.
¿Y qué decir del acto de denunciar constantemente un presunto incremento de hechos ilícitos, culpabilizando al gobierno anterior por no atacar a la delincuencia en aumento y tolerar la migración? ¿Y sobre los magros programas de Gobierno, en donde las reivindicaciones económicas se reducen al retorno irrestricto de la economía social de mercado pinochetista que, a diferencia de aquella, se pretende aplicar, ahora, con apoyo de los propios explotados? El argumento para la adopcipon de esas medidas es la alta votación obtenida en las elecciones presidenciales: para los sectores dominantes: la democracia ha hablado. Y no hay que olvidar algo elemental: la democracia perfecta es aquella en donde el explotado no solamente acepta su propia explotación sino la defiende como el mejor de los sistemas.
Ian Flemming, ex miembro del Servicio Secreto británico y creador del personaje James Bond, nos entrega una enseñanza en su libro ‘Doctor No’ pues, en la estructura que le da a su obra (la primera parte se llama ‘Casualidad’; la segunda, ‘Coincidencia’; y la tercera ‘Enemigo en acción’), advierte que si recorremos un trayecto y encontramos allí a una persona que conocemos, ese hecho es una ‘casualidad’. Si la volvemos a encontrar, en el desarrollo del mismo trayecto, deberíamos considerar aquello como una ‘coincidencia’. Pero si la circunstancia se da una tercera vez, estamos en presencia de un ‘enemigo en acción’.
¿ENEMIGO EN ACCIÓN?
Si advertimos en los presidentes Kast y Milei ciertas conductas que repiten aquellas que realiza Donald Trump no podemos atribuir esa circunstancia a simples casualidades o coincidencias. Por el contrario, debemos suponer en ellas una conducta deliberada de intentar reproducir esos mismos actos. Pero, también, debemos suponer una conducta igualmente deliberada en el modelo que han elegido para reproducir. La ideología tiene mucho que ver en ello.
Por lo tanto, no se trata, simplemente, de un enemigo en acción sino de una sucesión de actos que ejecuta el modelo con sujeción a una forma de actuar previamente delineada. Tales actos serán similares a los que arriben sus copias latinoamericanas.
En efecto, tras la conducta de cualquier individuo que aspire a dirigir un conjunto humano hay ideas que se han discutido, conductas que se han ensayado, documentos que se han elaborado, estudios realizados, individuos reclutados para cumplir determinada labor. Para empezar. Porque en el universo de la política, raras cosas ocurren al azar.
Entonces, podemos suponer que tras la multiplicación de conductas repetitivas de varios líderes mundiales, hay una línea indicativa que marca el hacia dónde y por qué. Eso dice relación con trabajos teóricos; en suma, con ideólogos a los que se consulta, dentro de los cuales el más importante parece ser Steve Bannon.
STEPHEN KEVIN BANNON
En nuestro trabajo anterior, señalamos que
“[…] la estrategia ideada por la coalición que postuló la candidatura de José Antonio Kast para triunfar en las elecciones de 2025 no fue invención suya. Es una técnica empleada en otras justas electorales. Y desde hace mucho tiempo.
Ideada por un católico conservador irlandés llamado Stephen Kevin Bannon―que fuera asesor del gobierno estadounidense y vicepresidente de la Cambridge Analytica― contenía prácticas poco éticas para conseguir los fines perseguidos”[4]
Stephen Kevin Bannon (más conocido como Steve Bannon) se desempeñó como consejero de la presidencia durante la primera magistratura de Donald Trump. No fue casual que lo hiciera. Era conocido por ser fiel exponente de las tesis elaboradas por otros ideólogos de esa nación (académicos, por cierto), importante colaborador editorial en el Breitbart News y activo protagonista del movimiento Make America Great Again MAGA.
Bannon ha construido toda una estrategia para el acceso al mando de una nación, dentro de la cual incluye consideraciones desprovistas de todo contenido moral. Sus mentores han sido los ideólogos también católicos William Strauss y Neil Howe que se hicieron famosos por predecir una crisis global para el 2020, año en que se desencadenó la pandemia del corona virus[5]. Bannon consideró que una buena forma de acceder al mando de la nación era el uso de la falsedad y la mentira, pero fundamentalmente, hacer creer a la comunidad nacional que algo tremendo le puede suceder y, a partir de esa premisa, infundirle miedo, hacerla estremecerse de inseguridad, y ofrecer una solución a ese miedo, aunque sea ilusorio. El voto acude, de esa manera, automáticamente a los ‘salvadores de la Patria’. Y las elecciones se ganan de esa manera.
Las tesis de Bannon se han enriquecido con los aportes de otros ideólogos de la misma escuela. Por ejemplo, el libro del francés René Guenon, que muestra la crisis que atraviesa la sociedad actual y el rol que le corresponde a la Iglesia para enfrentarla. Bannon profesa la religión católica; pero es considerado ultra conservador. Por lo mismo, también ha sido influido por otro católico conservador que es el italiano Julius Evola, otro de los pensadores del momento, golpeado por la crisis que afecta a la sociedad[6].
El IDEOLOGO MÁS CERCANO
No obstante, a nuestro entender, existe un autor más cercano a Bannon, que también ha sido consejero del gobierno estadounidense y ha tenido una influencia tremendamente grande en él pues se apoya en algunos aspectos de la teoría del juego —que inventara John Von Neumann y que llevara a las disciplinas sociales Martin Shubick—. Se trata de Michael Lewis, quien considera como cita clave de Bannon la siguiente:
«Los demócratas no importan. La verdadera oposición es el medio de comunicación. Y la forma de lidiar con ellos es inundar la zona con mierda (flood the zone with shit)”[7].
Inundar de desinformación, mentir, construir noticias falsas, todo es lícito en la lucha política. Y sí se le da un contenido religioso, mejor aún. Porque las crisis se encuentran vinculadas a la Iglesia, que debe desempeñar un importante rol en esos conflictos. Por eso, en una conferencia que diera en el Vaticano, en 2014, dijo Bannon:
«Estamos en las etapas iniciales de un conflicto global… Si no nos unimos para formar lo que yo llamo la iglesia militante, para luchar por nuestras creencias y contra la nueva barbarie que está comenzando, todo lo que nos han legado se perderá”[8].
ALGUNAS DE LAS IDEAS DE STEVE BANNON
No vamos a enumerar aquí todas las ideas de Steve Bannon sino aquellas que han servido de guía a sus seguidores. De entre ellas podemos citar:
- La política, para el analista, no debe basarse en el debate de ideas sino se trata de una guerra total. Siguiendo las ideas del jurista Carl Schmidt, en política sólo hay que distinguir entre buenos y malos, por lo que no existe diálogo posible entre ambos segmentos. El consenso es una entelequia.
- Los políticos son, por consiguiente, ‘soldados’ de una causa cultural y nacional.
- La lealtad al «bando» es más importante que la honestidad intelectual.
- En política, más que mentirosos, se necesitan ‘provocadores’. Si una historia genera movilización emocional o desmoraliza al adversario, es útil, independientemente de su veracidad.
- La desinformación es la herramienta fundamental de la arquitectura política para desmantelar el consenso social y construir un poder basado en la identidad y el conflicto permanente.
Terminemos esta breve incursión en las ideas del estratega del ’Make America Great Again’ MAGA llamando la atención sobre el hecho que, probablemente, pocos recuerden las expresiones de Donald Trump refiriéndose al ‘Estado Profundo’ (‘Deep State) como una de las lacras a extirpar. El concepto es de Steve Bannon y se refiere a la estructura burocrática del estado. Dicho de otro modo, sería la vasta red de burócratas de carrera, agencias reguladoras y funcionarios no electos que, según él, ejercen el verdadero poder en Washington. Para él, esta estructura es un ‘cuarto poder’ ilegítimo que impide al presidente ejecutar la voluntad de los votantes. En Chile y Argentina, seria la red de funcionarios que deberían irse o ser apartados de su función por la sierra de Kast o Milei, respectivamente.
POR QUÉ HABLAR DE ESTAS COSAS
Puede llamar la atención que hayamos dedicado un espacio de tiempo a comentar, brevemente por cierto, las ideas de una persona quien, para muchos, puede resultar hasta por completo desconocido. No obstante, la razón de todo ello puede resultar, incluso, obvia. Y es que la cultura de una nación se construye, precisamente, sobre la base de la repetición; pero no de cualquier repetición sino de aquella que proviene de los estratos dominantes, pues quien posee el poder material posee, igualmente, su poder espiritual. Y ese axioma se reproduce, igualmente tanto a nivel regional como a nivel planetario.
Por eso, la conducta veleidosa de quien está a cargo de la nación que ejerce la hegemonía planetaria, es peligrosa: se reproduce en los estamentos inferiores de la misma manera que lo hace el sector dominante dentro de una nación. La razón la da el I Ching: lo que está arriba está abajo y lo que está abajo está arriba.
Explicarse la conducta de sujetos como Milei o Kast sólo es posible escrutando la conducta del modelo. Son repetidores de conductas externas. Desde este punto de vista, es inútil enfrascarse en discusiones con ellos que a nada conducen; tampoco, exigir una moral cristiana a quienes dicen serlo y no han vacilado en aplicar principios reñidos con la misma. ¿No fueron católicos quienes crearon la Inquisición? ¿No fueron católicos quienes exterminaron a los cátaros? ¿Y quienes bendijeron el exterminio de los pueblos originarios en América Latina?
No es, en consecuencia, raro que un católico gane las elecciones valiéndose de la mentira, de la difamación y de la calumnia. Nicolo Macchiavello pudo escribir su Tratado sobre el Príncipe para reyes profundamente creyentes.
Lo importante es no olvidar que la conducta de quien está arriba determina la conducta del que está abajo. Que analizando al que está arriba se conoce la conducta de quien está abajo. Porque la desigualdad también existe a nivel planetario y en los estratos superiores. Si se quiere hacer una analogía, allí hay señores y vasallos. Y, también, siervos de la gleba…
Santiago, abril de 2026
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[1] Acuña Asenjo, Manuel: ‘In Memoriam’, Editorial Senda/Senda Förlag i Stockholm, Stockholm, 2010, pág. 29.
[2]Smith, David: “Según se informa, Trump obsequia zapatos Florsheim a miembros de su gabinete y visitantes de la Casa Blanca” ‘The Guardian’ 10 de marzo de 2026
[4]Acuña Asenjo, Manuel: “Un gobierno no tan nuevo”, marzo de 2026, disponible en INTERNET.
[5]El libro de William Strauss y Neil Howe se llama “The Four Turning: What the cycles of History tell us about American extrendezvous with Destiny”. En castellano existe con el nombre de ‘El cuarto giro’.
[6]El libro de Julius Evola lleva por título “Revuelta contra el mundo moderno’.
[7]El libro de Michael Lewis se intitula “Moneyball: el arte de ganar en un juego injusto”, que revela en el encabezamiento las ideas de su autor.
[8]Bannon, Steve: Conferencia en El Vaticano, año 2014.













