Nelsy Lizarazo: Entonces, queridísima audiencia, ustedes saben que en este programa tratamos de tener siempre entrevistados y entrevistadas especiales, pero hoy tenemos una muy especial, para abordar con ella un tema del que somos bastante ignorantes en general, y como la ignorancia es atrevida, pues entonces vamos a preguntarle a la que sabe sobre el asunto, para que nos explique qué es, lo que era, lo que pasó, lo que puede pasar, y tal, en torno a lo que se conoce como el tratado NEW START. ¿A quién tenemos con nosotros a Tica Font? Tica es presidenta del Centro de los Estudios por la Paz, y ha tenido la gentileza de concedernos esta entrevista. Tica, de verdad, qué placer y qué gusto tenerte con nosotros.

Tica Font: Bueno, muchas gracias a vosotros por invitarme a tener una reflexión con vosotros. Siempre es un placer.

Bueno, Tica, a ver, ha resultado y se está hablando en algunos medios, y bueno, así una especie de «bomba», lo que está sucediendo con el tratado, con el tratado START. Y entonces resulta que lo primero que tenemos que preguntar es, ¿qué es eso? 

Mira, yo si me permites, doy una pequeña vuelta, para que se pueda ver mejor. Tratados de armas nucleares hasta ahora teníamos tres. El más actual, que es el Tratado de Prohibición de Armamento Nuclear, que entró en vigor en 2021. Es un tratado que se aprobó en Asamblea de Naciones Unidas. 99 o 97 estados de todo el mundo lo han firmado, se han adherido, y ese tratado lo que hace es que a todos aquellos estados que se adhieran, declara como ilegales las armas nucleares y prohíbe el diseño de armamento nuclear, la producción, el compartir conocimiento o armamento con otros países. Este tratado, que es el más actual, que costó muchos esfuerzos a la sociedad civil que se aprobara, tiene el problema, diríamos, que los nueve países que tienen armas nucleares, ninguno de ellos se ha querido adherir. Los países que forman parte de la OTAN no se han querido adherir y ninguno de ellos muestra interés en que desaparezcan las armas nucleares.

Anterior a este tratado tenemos otro, que es el que se llama Tratado de No Proliferación Nuclear, TNP. Este tratado, que entró en vigor en 1970, lo que tiene por objetivo es dos cosas. Una, muy a largo plazo, muy a largo plazo, que no hayan armas nucleares, pero vamos, eso ni lograrlo. El objetivo más concreto era impedir que hubiera más de nueve países, que no haya otros países que se doten de armamento nuclear. Y el segundo, y eso es lo que le llamamos no proliferación en horizontal, que no haya más países. El otro objetivo del TNP es que aquellos países que ya tienen armamento nuclear no tengan más armas nucleares. Y eso sería una no proliferación en vertical, que no haya más armas nucleares.

Bueno, de momento el TNP teníamos conseguido estas dos proliferaciones, salvo que ya llevamos diez años en que, por ejemplo, China ha incrementado el número de cabezas nucleares. En los últimos cuatro o cinco años casi ha duplicado el número de armas nucleares. Por tanto, sí que ha habido una proliferación en vertical por parte de un país que ya tiene 600 cabezas nucleares. Y la otra cuestión es que nos estamos encontrando en que los nueve países que tienen armas nucleares hace más de diez años que están dedicando recursos económicos a modernizar el arsenal nuclear. Y era modernizar las cabezas nucleares, pero también modernizar aquellos vectores capaces de llevar armas nucleares que pueden ser misiles, aviones o submarinos.

En este sentido, podemos decir que todos los países están llevando a cabo programas de ampliación de los instrumentos nucleares, sean en forma de arsenal, sean con nuevos prototipos capaces de llevar armas nucleares.

En este escenario, el 5 de febrero, caducaba un tratado que es bilateral. Es un tratado que solo afectaba a Rusia y a Estados Unidos. Este tratado, llamado New START III, lo que hacía era limitar la cantidad de cabezas nucleares de las que dispondrían Estados Unidos y Rusia. Tienen más, pero se comprometieron a que no tendrían más de 1.550 ojivas dispuestas a ser ya usadas. Se comprometieron a eso y también se comprometieron a reducir hasta 800 el número de misiles balísticos intercontinentales con los que mutuamente se podían atacar.

La importancia de este tratado radica, uno, se limitaban, se comprometían a no tener más armamento nuclear, y la segunda, muy importante, es que el tratado contemplaba una supervisión mutua. Es decir, Estados Unidos se dejaba inspeccionar por Rusia como que cumplía este acuerdo y Rusia se dejaba verificar por parte de comisiones de Estados Unidos que cumplían con el acuerdo.

El que el acuerdo decayera este 5 de febrero quiere o significa o contempla dos peligros. Uno, que ya no quedan atados a no disponer de más armas nucleares. Ahora ya cada uno de los dos estados puede, si quiere, si lo desea, incrementar el número de ojivas. Quedan también abiertos a que puedan incluir, por ejemplo, misiles con más ojivas, misiles más rápidos como los hipersónicos. Y el otro elemento fundamental, los puentes de diálogo se han roto.

Diríamos, si recordáis la película de Kubrick, Telefono Rojo, pues ya no hay un teléfono rojo porque ya no hay un teléfono que una los dos bandos. Ya no hay un teléfono en donde si hay un error, si hay un malentendido, si hay un accidente, que uno llame al otro diciendo, oye, no hagas caso de lo que estáis viendo, que es un accidente y no estamos iniciando un ataque contra vosotros. Las comisiones se han roto.

Tica, yo escucho lo que tú nos explicas tan claramente y me siento como, o sea, lo que siento es, ¿cómo puede ser que estemos hablando de esto? ¿Sabes? O sea, ¿cómo puede ser que esto esté sucediendo? ¿Cómo puede ser que en este momento de la historia en el que estamos viviendo, lo que estamos viviendo, que ya es bastante, Rusia y Estados Unidos deciden lo que deciden? O sea, nos ponen aún más en peligro a la humanidad entera. No es un asunto entre ellos, es que es un asunto que nos pone en peligro a todos. ¿Qué análisis haces tú de cómo fue que llegamos a este momento? Lo más breve que puedas porque yo sé que es una pregunta complicada, hay muchos elementos, pero creo que es importante para nuestra audiencia entender, ¿pero qué fue lo que pasó? ¿Qué fue lo que llevó a este momento? Ya sabemos qué gobierno está en Estados Unidos, ya sabemos cómo están, digamos, sabiendo todo eso, ¿cuál es el análisis que tú haces? 

Pues, por una parte, el tratado no podía renovarse, lo impedían, tiene que elaborarse uno nuevo. Para elaborar uno nuevo, Rusia pedía que se incorporara a ese nuevo tratado, Francia y Reino Unido, que están en suelo europeo y que sus misiles apuntan hacia Rusia. Pero Estados Unidos pedía que China tenía que incorporarse para un nuevo tratado de limitación de armamento nuclear y China ha dicho que ella, estando en inferioridad de cabezas nucleares, que no va a permitir que le impongan restricciones mediante otro tratado.

Y la otra cuestión es que yo creo que Trump ha desbaratado tanto las relaciones internacionales, ha desbaratado tanto los miedos en todo el mundo, que asistimos a un momento de rearme. Rearme convencional, pero que se acaba de abrir en este mes de febrero, pues el rearme en armas nucleares. Porque en reacción a cómo se van sucediendo estas cuestiones y ante Trump, por ejemplo, como ha sido en Ucrania, que ha dicho que no ofrecerá seguridad a los europeos, ¿qué se plantean ahora algunos gobiernos de la Unión Europea? Que o consiguen sus armas nucleares o van a quedar en inferioridad de condiciones con Rusia.

Y hace tres días el canciller Merz de Alemania desveló, no declaró, desveló que hay conversaciones en el seno de la Unión Europea para que Europa se dote de su propio armamento nuclear. Todos habréis escuchado del programa nuclear iraní, pero Arabia Saudí, vista la situación de Israel y de Irán, quiere disponer de armas nucleares. Japón, Corea del Sur, dicen que en este nuevo contexto y de una China que también se rearma, quieren dotarse de armamentos nucleares.

Y la Agencia de la Energía Atómica desvela que en estos momentos hay, si hasta ahora teníamos nueve países con armas nucleares, países que están diciendo que quieren entrar en un proceso de producción de armamento nuclear, estarían entre 20 y 25. Por tanto, yo creo que volvemos a un periodo que considerábamos pasado, que eso era propio de la Guerra Fría y que volvemos a un periodo de volver al rearme nuclear por parte de muchos países.

Y esto es muy preocupante porque si ya teníamos más de 12.000 armas nucleares en el mundo, con una carrera de armas de este tipo es que ya no sé hasta dónde podemos llegar.

Tica, ¿en ese escenario qué se puede hacer? 

Pues yo creo que la sociedad apostamos muy fuertemente por el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares porque lo que decimos es que ningún arma nuclear nos va a dar seguridad, ninguna. Porque la capacidad de destrucción es tan fuerte que ninguna es capaz de conferir otra clase de mundo. Que lo más seguro para todos los humanos y para la vida del planeta es que estas armas desaparezcan. Yo creo que tendremos que seguir volviendo a las campañas que hicimos en los años 70, 80 sobre el armamento nuclear y volver a ver los folletos que hacíamos en aquella época a sacar el polvo y otra vez a trabajar para que no existan estas armas tan destructivas en el planeta.

Quería sumar en este contexto también lo que vuelve a ocurrir son las amenazas, o al menos lo estamos viendo con Rusia que les recuerda a los europeos. «Muchachos, nosotros los volamos por los aires si ustedes nos atacan». Es como una nueva dialéctica que parecía que ya era tema del pasado y como bien decís Tica, vuelve a estar muy presente. 

Vuelven a estar presentes dos elementos. La disuasión ha vuelto a ponerse sobre la mesa, amenazar. La disuasión es un juego psicológico y es un juego psicológico de ir incrementando el nivel de amenazas hacia el otro para ver cómo controlas las reacciones del otro. Y es, si tú me haces esto, si tú me lanzaras esa bomba, uno te la interceptaré y yo te mandaré cuatro a la vez de esta manera. Si tú me haces eso, mira lo que vas a conseguir. Son amenazas que van in crescendo, cada vez son de un nivel más alto. Y el otro elemento que yo creo que es el que ha hecho que la disuasión nuclear vuelva a estar sobre la mesa ha sido la política de Trump. Trump confería o daba seguridades, por ejemplo en Europa, diciéndole a Rusia «no ataques a Europa porque mi armamento está aquí disponible para atacarte». Pero la sensación que hay, no la sensación, es que Trump ha dicho claramente que no va a invertir nada protegiendo a Europa, que Europa se las ventile como quiera.

Y cuando tú ves que Estados Unidos ha sido capaz de dejar en medio de una guerra a Ucrania, diciéndole que no te mando ni más recursos ni más armas, apañate como quieras, pues la desconfianza hacia Estados Unidos y las políticas de seguridad de Estados Unidos imperan.

Es lo mismo que pasa en Japón y en Corea del Sur. Los dos se sienten y si Estados Unidos, en caso de que llegáramos a un conflicto en el Asia, no nos da seguridades y si Trump nos vuelve a dejar en el culo en el aire, dicen pues apostemos por tener las nuestras y no dependamos de Estados Unidos. Estamos entrando en unas espirales que los ciudadanos vamos a perder mucho en dos sentidos.

Una, se incrementarán los gastos económicos de presupuestos públicos a defensa enormemente y eso irá en detrimento de gasto social porque no hay otra manera. Quitarán dinero público, al menos es lo que dicen en la OTAN, que hay que quitar dinero de pensiones, de sanidad, de prestaciones sociales para desviar ese dinero hacia gastos… Hacia las armas.

Eso es lo que vamos a perder todos nosotros los ciudadanos con estas políticas. Y crucemos los dedos o recemos de que a nadie se le ocurra por error o un malentendido empezar una guerra nuclear.

Tica, me parece súper importante todo esto que tú estás diciendo, me parece súper importante para nuestra audiencia porque, ¿sabes? Es un tema del que la gente se siente muy lejana. Y en nuestra región, ¿ni para qué te cuento? Porque como en nuestra región no hay armas nucleares, como que es una cosa que bueno allá ellos, pero sabemos que no es allá ellos. Es un riesgo para todo el planeta. Así que cerremos con un énfasis tuyo en la importancia de moverse por el tema. 

Yo creo que nos tenemos que mover no solamente contra las inversiones en construir nuevas armas nucleares, también en construir armas de carácter convencional. Hace muy pocos días, a mediados de enero, Donald Trump ya hizo un contrato con una empresa para desarrollar lo que él llama la cúpula dorada, que quiere decir que si sufrieran ataques con ciertos misiles, en el espacio situaría satélites orbitando alrededor de la Tierra, pero tiene que situar muchos, no uno o dos, muchos, dotado con armamento láser para que en menos de cinco minutos que un misil surja de Tierra, desde el espacio fuera explosionado.

Yo creo que estamos entrando en unas dimensiones de gasto y armamento que dices, oiga, que los humanos lo que queremos es convivir, que arreglemos nuestras diferencias, que las hay, claro que las hay, diferencias ideológicas, diferencias económicas, diferencias de proyecto de vida, pero lo que no podemos hacer es, pues no sé, entrar en espirales de amenazarnos de muerte unos contra otros, que eso en cualquier momento se desmadra.

En cualquier momento, es que es demasiado riesgo. Tica, te agradecemos muchísimo esta entrevista, la claridad con la que nos has explicado cuál es la situación y esperamos volver a tenerte con nosotros. 

Pues muchas gracias, hasta otra.