El derecho a la supervivencia y al desarrollo

El concepto de «tomar el Derecho a la Supervivencia y el Derecho al Desarrollo como los principales derechos humanos básicos» tiene profundas raíces culturales e históricas en China, y ha sido también la propuesta fundamental para la participación de China en el diálogo y la cooperación internacional en materia de derechos humanos desde principios de la década de 1990. En cuanto a los principios de los derechos humanos, los derechos no son exactamente iguales, y existen diferentes jerarquías. Para proteger los derechos que están en una posición más alta en la escala jerárquica, se pueden imponer restricciones a los derechos de rango inferior, cuando sea necesario. Por ejemplo, el derecho a la vida tiene una jerarquía diferente a la del derecho a la intimidad. Por tanto, es más importante proteger el derecho a la vida que el derecho a la intimidad.

Por Pan Deng

El Estado elabora los derechos humanos. Tomar un derecho específico como centro de la elaboración de los derechos humanos en un período determinado está restringido por las condiciones objetivas, que es la encarnación de la política de derechos humanos de un país, determinada por su etapa histórica de desarrollo.

En los primeros treinta o cuarenta años de reforma y apertura, la contradicción básica de la sociedad china eran «las crecientes necesidades materiales y culturales del pueblo y el atraso de la productividad». En aquella época, la tarea central de China era elevar la «calidad» y reunir la «cantidad» del país en su conjunto. El desarrollo fue en su momento la » clave general» para resolver todos los problemas de la sociedad china. Por lo tanto, China ha mantenido en alto la bandera del derecho a la vida y del derecho al desarrollo, comprometida con la mejora del nivel de vida del pueblo chino y esforzándose por conseguir un entorno externo pacífico para el desarrollo.

Contribución teórica de las prácticas de China

Lograr el desarrollo sobre la base de la supervivencia y poner en práctica cada tipo de derechos humanos en el proceso de desarrollo, son la lógica inevitable del desarrollo en espiral de los derechos humanos. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, un documento fundamental en los derechos humanos internacionales, estableció la amplitud y diversidad de los derechos humanos. La Declaración sobre el Derecho al Desarrollo de 1986 definió el «derecho al desarrollo» como un nuevo tipo de derecho humano.

Sin embargo, la comunidad internacional tiene opiniones diferentes sobre la definición. Más concretamente, la orientación de los valores hacia los derechos humanos en la sociedad occidental todavía tiende a insistir en que los derechos humanos deben seguir adscritos al estrecho ámbito de los derechos civiles y políticos. La mayoría de los estudiosos occidentales consideran que el derecho a la libertad está en el centro de los derechos humanos, tomando la «justiciabilidad» como la única forma de reparación, y considerando los derechos personales y el derecho a la libertad de los ciudadanos como la forma más importante de derecho humano.

El punto de vista «eurocentrista» sobre los derechos humanos se formula de acuerdo con esta mentalidad, que siempre mantiene la opinión de que los derechos humanos sólo tienen que ver con el derecho de los individuos a oponerse al gobierno y que los derechos humanos negativos con el «liberalismo» en el centro, es decir, los derechos políticos, son las características más importantes de todos los derechos humanos. Este prejuicio subestima o incluso niega los atributos de los derechos humanos en los derechos económicos, sociales y culturales, y también ignora el apoyo y la promoción del Estado al avance de los derechos humanos.

Tomar la delantera en el desarrollo es el principal conflicto entre los países desarrollados y los países en desarrollo en el actual estado de cosas internacional. Asimismo, las disputas y antagonismos en torno al «derecho al desarrollo como derecho humano» siguen siendo bastante fuertes. China no sólo ha adoptado una posición clara para elevar el derecho al desarrollo a la categoría de derechos humanos fundamentales y priorizar y proteger dicho derecho, sino que, mediante esfuerzos incesantes y a largo plazo, ha pasado de alcanzar el objetivo de erradicar la pobreza absoluta a perseguir el objetivo de lograr la prosperidad común. Al mismo tiempo, China ha mejorado considerablemente el nivel de protección de los derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales, ha equilibrado la promoción de la protección de los derechos de los ciudadanos y los derechos políticos, y ha garantizado ampliamente los derechos de grupos específicos.

China insiste en situar el derecho a la subsistencia y el derecho al desarrollo como las formas más primordiales de los derechos humanos, interpretando la esencia central del derecho al desarrollo con prácticas concretas, y elevando el estatus del derecho al desarrollo. En junio de 2017, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas adoptó la resolución propuesta por China titulada «La contribución del desarrollo al disfrute de todos los derechos humanos», incluyendo el concepto de «desarrollo para promover los derechos humanos» en el sistema internacional de derechos humanos, que es el aporte original de China a la teoría de los derechos humanos en el mundo.

Los mayores derechos humanos

Desde 2012, el socialismo con características chinas ha entrado en una nueva era, y la principal contradicción a la que se enfrenta la sociedad china ha cambiado profundamente y se ha convertido en la creciente demanda del pueblo por una vida mejor y el desarrollo desequilibrado e insuficiente. La necesidad de la gente de una vida mejor es cada vez mayor. Desde entonces, la aplicación de las políticas gubernamentales no sólo se ha centrado en las mayores necesidades de vida material de la gente, sino que también se ha centrado en responder al creciente deseo de democracia, equidad, justicia, seguridad y medio ambiente de los ciudadanos, entre otros aspectos. En este contexto, China propone el concepto de que «vivir una vida feliz es el principal derecho humano», fijándose como nueva meta el progreso y desarrollo de la causa de los derechos humanos.

El Partido Comunista de China (PCC) siempre se ha adherido a la concepción de la gobernanza centrada en el pueblo y ha considerado el anhelo del pueblo de tener una vida mejor como su objetivo. Ha logrado la «victoria completa» en la erradicación de la pobreza absoluta, ha llevado a cabo la protección selectiva de los grupos vulnerables, ha establecido un sistema de seguridad social para toda la población, ha perfeccionado el sistema de servicios culturales públicos, ha cumplido con la educación obligatoria y gratuita en las zonas urbanas y rurales y ha mejorado el entorno ecológico. Con la construcción integral de una sociedad moderadamente próspera, los derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales serán más equitativos y accesibles, y la participación y el desarrollo equitativos de diversas entidades en los ámbitos económico, político, social y cultural serán más prácticos, fluidos y convenientes.

No sólo se ha enfatizado el concepto de «derecho humano primario», sino que el Partido Comunista de China también está dirigiendo a más de 1.400 millones de chinos en la búsqueda de una vida feliz. Este proceso es una gran práctica para que China promueva el desarrollo de su propia causa de los derechos humanos y es también un nuevo aporte mundial a esta teoría.


Pan Deng es miembro del Comité Académico del Instituto Charhar y Director Ejecutivo del Centro de Derecho de la Región de América Latina y el Caribe de la Universidad China de Ciencias Políticas y Derecho.El artículo refleja las opiniones del autor y no necesariamente las de CGTN.

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