Fajardo le apunta a las miradas independientes que, según él, buscarán unir el país. Así intenta captar la atención a electores escépticos de las propuestas de otros candidatos para llegar a la presidencia.

Sergio Fajardo es matemático, docente y político. ‘El profe’, como es conocido, ingresó a la política en 1999 como candidato a la Alcaldía de Medellín, pero no fue sino hasta 2003 cuando fue elegido en ese cargo.

Durante su administración destinó el 40 por ciento del presupuesto de inversión en sus cuatro años (2004-2007) de gobierno a proyectos de educación. Así alcanzó los 1,8 billones de pesos, una cifra que no había sido destinada para la educación en Medellín.

También mejoró los índices de calidad de la educación hasta ocho puntos porcentuales en la educación básica primaria y media, gracias a programas como Nadie por fuera, Maestros al tablero, Medellín Digital y las Olimpiadas del Conocimiento.

Por último, incrementó las posibilidades de acceso a la educación superior con la creación del fondo de EPM para becas de formación técnica, tecnológica y universitaria, que a la fecha ha entregado más de 40 mil becas para jóvenes de escasos recursos de la ciudad.

Después fue la fórmula vicepresidencial del exalcalde de Bogotá, Antanas Mockus, en 2010. Mockus es un político reconocido por impulsar la cultura ciudadana y el «no todo vale», que es la línea general de la política anticorrupción que defiende Fajardo.

Al no ganar las elecciones, Sergio Fajardo se lanzó a la elecciones por la Gobernación de Antioquia y fue electo en 2012. En su plan volvió a posesionar a la educación como su pilar de gobierno y, por ello. dispuso 4,3 billones de pesos, es decir, el 50,2 por ciento del presupuesto de inversión que tenía para sus cuatro años de gobierno..

En ese período, logró que la deserción escolar en 117 municipios, lo cual representa una disminución del 4,37 al 2,47 por ciento de niños, niñas y jóvenes que abandonaron el colegio. Adicionalmente, construyó 55 parques educativos y creó el programa de Cero a Siempre, destinado a la primera infancia. También conformó el fondo de maestrías para docentes, enfocó el dinero del fondo de regalías que recibió el Departamento para la educación y, al terminar su mandato, las cifras de homicidios disminuyeron en un 50.1 por ciento.

Sin embargo, las críticas a su gestión provienen de los problemas de diseño, ejecución y estructurales de los edificios emblemáticos que se contrataron en sus dos administraciones, tanto en Medellín, como en Antioquia.

Otro punto que le han criticado es el manejo de los recursos, ya que sus política educativa la calculó con los recursos muy limitados, los que llevó a que a la hora de ejecutar, tuviera que endeudar al departamento. Por ello recibió un crédito de la Agencia Francesa de Desarrollo por 70 millones de dólares, más el dinero solicitado al gobierno nacional para la construcción de parques educativos.

Este fue uno de los motivos por lo que el Departamento obtuvo una mala calificación en su desempeño fiscal y, al terminar su gobierno en 2015, aumentó la deuda pública de Antioquia en 1,44 billones de pesos, según la Secretaría de Hacienda de Antioquia.

Otra de las causas que llevaron al aumento de deuda pública, fueron el decrecimiento en las ventas de la Fábrica de Licores de Antioquia, el bajo recaudo de impuestos de vehículos y el aumento del contrabando en un 50 por ciento, en comparación al cuatrienio anterior.

Tras terminar su periodo como gobernador, Sergio Fajardo se alejó un poco de la política nacional y regresó como candidato presidencial independiente en 2018. En ese momento obtuvo más de 4 millones de votos, que lo dejaron a menos del 1.5% para pasar a la segunda vuelta. Por esta razón dejó libre a sus electores para que votarán entre los candidatos que obtuvieron la mayoría votos.

Fajardo decidió regresar a la contienda electoral a la presidencia en 2021, pero esta vez a través de la consulta interpartidista de la coalición Centro Esperanza, en la que obtuvo 525.447 votos. Esta coalición está conformada por el Partido Verde, Alianza Social Independiente, el Nuevo Liberalismo, Somos Verde Esperanza y Colombia Tiene Futuro.

Aquí recogemos algunos de los puntos más representativos de su programa de gobierno:

Economía:

  • Crear una reforma pensional de pilares que garantice a los adultos mayores de 65 años que no tengan una pensión, un ingreso de 500 mil pesos mensuales.
  • Establecer con los sectores de empresarios y trabajadores una reforma laboral que proteja a los asalariados de la contratación por horas y se busque la formalización del trabajo.
  • Concretar una reforma tributaria que tenga impuestos progresivos, es decir, estos deberán ser pagados por las personas que tengan altos ingresos económicos o acumulen grandes riquezas. Al mismo tiempo buscar la evasión fiscal.
  • Dejar atrás la dependencia del carbón y el petróleo.

Educación:

  • Crear un Plan de recuperación y transformación del Sistema educativo.
  • Construcción de un gran Acuerdo Pedagógico Nacional.
  • Medición del aprendizaje a nivel nacional y de colegio.
  • Establecer un plan de emergencia de recuperación del aprendizaje para los docentes.

Corrupción:

  • Revitalizar el Fondo Nacional para la reparación de Víctimas por actos de corrupción.
  • Profundización en la transparencia y control a la contratación.

Seguridad:

  • Aumentar el pie de fuerza policial para la vigilancia comunitaria.
  • Diseñar con las Fuerzas Militares estrategias para combatir la criminalidad, teniendo en cuenta los diferentes contextos que se presentan en el país.
  • Crear el Ministerio de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
  • Promover los comités de seguridad estratégica e innovación y el programa Anticorrupción del Ejército Nacional.

Le sugerimos revisar el programa Sergio Fajardo aquí

 

La fórmula vicepresidencial de Fajardo

Luis Gilberto Murillo es un ingeniero de Minas chocoano que se ha desempeñado cargos como Ministro de Medio Ambiente en el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos, entre 2016 a 2018.

Su carrera en el estado inició a comienzos de los noventa, cuando trabajó como director de la Corporación para el Desarrollo del Chocó. Después, viajó a Bogotá para unirse al equipo del exalcalde Antanas Mockus, como Director encargado del Departamento del Medio Ambiente de Bogotá, entre 1995 y 1997.

Cuando terminó su periodo en Bogotá decidió lanzarse en la Gobernación del Chocó, en 1997. En ese momento, sus opositores lo acusaron de haber cometido el delito de peculado por destinación oficial diferente, ya que invirtió cinco millones de pesos que le habían aprobado para un plan de saneamiento ambiental en zonas mineras, en la reparación de una escuela en Andagoya que se encontraba en mal estado. Este delito desapareció con la reforma al Código Penal en el 2001.

La condena tuvo lugar cuando ya había ganado las elecciones y ya había ejercido un año como gobernador. Por esta razón tuvo que retirarse del cargo.

Después, al ser víctima de un secuestro extorsivo por parte de los paramilitares, se refugió con su familia en la capital de Estado Unidos en el año 2000. Allí trabajó en la Agencia de Cooperación Internacional Lutheran World Relief. Tras su regreso al país, intentó fallidamente llegar a la Gobernación del Chocó por segunda vez en 2011.

Sin embargo, tuvo una nueva oportunidad como funcionario público al ser nombrado como Ministro de Minas por el entonces presidente Juan Manuel Santos en 2016, pero debió renunciar al partido Cambio Radical, un año después, dado que este partido no apoyó la implementación de la Justicia Especial para la Paz (JEP), una de las banderas fundamentales del Acuerdo de Paz, firmado en el segundo gobierno de Santos.

Finalmente, Luis Gilberto Murillo trabajó como investigador asociado en el Centro de Estudios para América Latina (Clals) de la American University en Washington. También se desempeñó como consultor en manejo de recursos naturales, equidad e inclusión de la Food Agricultural Organization (FAO) de la Naciones Unidas desde 2019

Además, co fundó el partido Colombia Renaciente en el año 2019, el cual se unió a la Coalición de la Esperanza a mediados de 2021.

Fue el primer colombiano seleccionado para integrar el equipo de la Iniciativa de Soluciones Ambientales del programa Martin Luther King, en la universidad Massachusetts Institute of Technology en el 2020. Durante este tiempo ha sido también uno de los defensores del Acuerdo de Escazú, y ha manifestado su oposición al fracking.