Las organizaciones Andalucía Acoge, Coordinadora de Barrios, No Name Kitchen, Maakum y Fundación Raíces denuncian que la Guardia Civil, el pasado domingo 28 de noviembre, expulsó de manera sumaria e ilegalmente desde Ceuta a Marruecos a dos menores de edad marroquíes de 15 y 16 años, cuya devolución estaba suspendida por orden de un Juzgado de la ciudad.

En la denuncia de las organizaciones aseguran que los dos niños entraron por la frontera del Tarajal en mayo de 2021 y que estaban bajo tutela del área de infancia de la Ciudad Autónoma de Ceuta, siendo alojados primero en naves industriales en el Polígono Industrial del Tarajal y después en el Polideportivo Municipal de Santa Amelia, donde residieron hasta el comienzo de las repatriaciones sin garantías el 13 de agosto.

Según el comunicado conjunto de las ONG’s, estos dos menores fueron protegidos por la resolución del Juzgado Contencioso Administrativo N1 de Ceuta, cuando iban a ser repatriados junto a otro grupo el pasado 15 de agosto. Ante el miedo de ser expulsados a Marruecos, 80 menores, entre ellos los dos expulsados ahora, designaron a abogadas de la Fundación Raíces y Coordinadora de Barrios para su defensa. Las defensas, al ver que no cumplían con las garantías legalmente establecidas, solicitaron a los Juzgados de Ceuta la adopción de medidas cautelares en favor de 12 menores. Mediante Auto de fecha 16 de agosto de 2021 el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 1 de Ceuta ordenó la suspensión de «la actuación material dirigida a repatriar a los menores no acompañados que aún no han sido devueltos a Marruecos», resolución que fue confirmada por auto posterior, de fecha 24 de agosto de 2021.

Según denuncian las organizaciones, tras las repatriaciones, los dos niños se escaparon del Polideportivo Santa Amelia donde estaban alojados, por miedo a ser devueltos a Marruecos, para vivir en la calle. Desde el 15 de septiembre uno de ellos decidió ingresar de nuevo en el sistema de protección en el Centro de La Esperanza con el fin de poder pedir la reagrupación con un familiar que reside en la península. Pero al no conseguir salir decidió volver a las inmediaciones del puerto de la ciudad junto con el otro menor, quien desde su salida del Polideportivo había permanecido en la calle para intentar cruzar por sus propios medios.

El 28 de noviembre, según el relato de los menores, estaban en el puerto junto a otro amigo intentando subir como polizones a un ferry rumbo a la península. Mientras nadaban, intentando alcanzar el barco, fueron interceptados por una lancha de la Guardia Civil que los trasladó hasta el cuartelillo de este cuerpo en el puerto. Los agentes identificaron a los menores y estos informaron que se encontraban alojados en el centro de menores de Piniers. En el interrogatorio que mantuvieron con los agentes, según consta en el comunicado de los denunciantes, en ningún momento fueron asistidos por intérprete, abogado, ni tampoco representante alguno del área de menores de la Ciudad Autónoma y fueron subidos a un coche de la Guardia Civil, que los acompañó hasta el puesto fronterizo del Tarajal y les forzaron a salir por una puerta para entregarles a los policías marroquíes.

Fundación Raíces y Coordinadora de Barrios, que ejercen la defensa de estos dos niños, pusieron el pasado viernes estos hechos en conocimiento del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 1 de Ceuta, del Ministerio del Interior, de la Secretaría de Estado de Seguridad, del Área de Protección de Menores de la Ciudad de Ceuta, del Fiscal de Menores de Ceuta, del Fiscal de Sala Coordinador de Menores de la Fiscalía General del Estado y del Defensor del Pueblo, solicitando, dentro de sus competencias respectivas, que se investiguen los hechos denunciados y que se aseguren las pruebas oportunas para practicar las diligencias necesarias para el inmediato regreso de los menores de edad a territorio español.

Las entidades muestran su «enorme preocupación porque, de conformidad con lo relatado por éstos y otros menores, así como por distintas entidades que trabajan en terreno en Ceuta, estos hechos no constituyen un suceso aislado, sino que se han podido producir en los últimos meses otras devoluciones sin garantías de menores por parte de distintos miembros de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en circunstancias similares. En esos otros casos, a diferencia del presente, los niños no contaban con abogadas que les representase en nuestro país y no se ha podido contactar con ellos una vez en territorio marroquí, por lo que no se han podido documentar y denunciar oportunamente los casos».

Requieren a las distintas Administraciones, Instituciones y Autoridades españolas, para que «de una vez por todas demuestren su firme compromiso con la defensa de los Derechos Humanos y la efectiva protección de la infancia y la adolescencia más vulnerable y para que se ponga fin a la constante vulneración de Derechos que desde hace ya más de seis meses vienen sufriendo los niños y niñas que llegaron solos a Ceuta en el pasado mes de mayo».

El ministro del Interior niega las devoluciones

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha negado esta mañana en declaraciones a TVE que se estén produciendo devoluciones ilegales de menores desde Ceuta a Marruecos, tal y como aseguran las ONG’s. «Daremos la información que sea requerida por las autoridades judiciales. Se ha cumplido, se cumple y se cumplirá siempre la ley en cualquier ámbito de actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y en materia de Extranjería”, ha expresado tajantemente Marlaska.

La Fiscalía abre diligencias para investigar el caso

La Fiscalía de menores de Ceuta ha incoado Diligencias de Investigación Penal y acordado la práctica de diligencias que se pedían en la denuncia de las abogadas de los niños, sobre los guardias civiles que estaban de servicio en la zona y las grabaciones de imágenes que puedan existir además de las comunicaciones por radio con el COS (Centro Operativo de Servicios) del día 28 de noviembre. La Guardia Civil niega que esa tarde hubiera ninguna expulsión de menores, como cuenta la versión de los dos niños a través de las ONG’s, y se refiere a tres adultos marroquíes que cruzaron nadando hacia la playa del Tarajal y que fueron interceptados por los agentes de servicio en el puesto fronterizo y “retornados a Marruecos”. La Guardia Civil afirma que ocurrió a las 17.10 horas al detectarse la presencia de tres personas que a nado, desde aguas de Marruecos, alcanzaron la costa de Ceuta.