1.    Otra formulación de la mismapregunta seria ¿Qué hace la voz ¨economía¨?

2.   O ¿Qué estamos haciendo nosotros con aquella voz?

3.   Parto de la base de que cada vez que abrimos la boca para articular palabras, tenemos opciones.  Tenemos libertad y responsabilidad porque podemos escribir o hablar muchas cosas diferentes en casi cualquier oportunidad que nos toca hablar, o acaso callarnos.  Hablar es actuar.  De repente callarnos es actuar.  Siendo ambas acciones, son juzgados por los saberes que tratan del bien y del mal, vale decir la moral y la ética. (Unos autores consideran moral y ética sinónimos.  Otros los distinguen, por varios motivos, siendo el más común que la moral se refiere a las costumbres, y la ética a la ciencia o filosofía o teología que justifica o acaso critica y propone reformar las costumbres.)

4.   Las palabras no nos pertenecen.  En el gran mar mundial de hispanoparlantes donde miles de personas dicen “economía” en cualquier segundo o minuto, la elección nuestra de usar o no usar la voz es una pequeña gota.  Mas pequeña aún si consideramos los quienes sin ser hispanoparlantes usan una voz equivalente en otro idioma.

5.    Lo que queremos decir, o hacer, con una palabra puede no ser lo que efectivamente decimos o hacemos.  El significado efectivo o el resultado efectivo depende de quien escucha o quienesescuchan, no solamente de lo que quien habla tuvo en mente o quería lograr.

6.   En cuanto a economía debe tener cierta prioridad la frase “economía social y solidaria,” entre quienes identificamos con un proyecto histórico cuya meta es crear una economía social y solidaria.

7.    José Luis Coraggio es partidario de identificar dicha frase no con un sector o sectores que ya existe o existen, sino con “una propuesta transicional de prácticaseconómicas de acción transformadora, conscientes de la sociedad de la sociedad actualmente existente, en dirección a otra economía, otro sistema económico, organizado por el principio de la reproducción ampliada de la vida, de todos los ciudadanos-trabajadores, en contraposición con el principio de acumulación de capital (que requirió e instituyó como “naturales” instituciones como la propiedad privada y la cosificación y mercantilización de la fuerza de trabajo, de la tierra  y del dinero, procesos que deben ser al menos resignificados.)”[1]

8.   Así Coraggio no participa en aquella tendencia de optar por decir que hay a grandes rasgos tres economías: la privada, la pública, y la social solidaria; siendo la tercera compuesta de cooperativas, ONG sin fines de lucro, empresas autogestionadas por sus propios trabajadores y cuántos mas formas de emprender que merecen a la vez los dos calificativos “social” y “solidaria.”  Su opción es pensar la ESS como proyecto transformador, y pensar las mejores practicas de las cooperativas como procesos cuyo objetivo es cambiar el mundo existente a otro mundo posible.

9.   Merece atención las voces “resignificar” y “resignificado” que figuran a menudo en el pensamiento de Coraggio.  De leer solamente el trozo citado uno puede pensar que Coraggio imagina un mundo en el cual la propiedad privada no existiera.  No es así.  Imagina mas bien la propiedad resignificada.  Al lado de la pregunta, “¿Quién tiene la propiedad?” coloca otro de igual o mayor importancia, “¿Qué es lo que es la propiedad?” y ya da el comienzo de una repuesta a la segunda pregunta:  Es una institución.  Se vislumbra la idea de resignificar las instituciones como parte integral de procesos transformadores que organizan, o sea reorganizan, las instituciones guidas  por el principio (ética) de la reproducción ampliada de la vida (o sea la vida humana, partiendo de nuestra armonía con las demás formas de vida, pensando a nuestra especie como parte de la naturaleza y no como su dueño, dominador, o explotador), de todos los ciudadanos-trabajadores (Aquí se piensa de este nuevo  mundo posible  ahora en construcción y en recuperación de sabidurías perdidas.  Es un nuevo mundo que se define por ser amoroso (caring) en cuanto a las relaciones de los ciudadanos-trabajadores entre sí y sustentable en su relación con la madre tierra. Según varios otros autores se define por varias otras opciones lingüísticas también.)  Al hablar de ciudadanos-trabajadores Coraggio evoca un mundo de liberté, egalité, fraternité. No hay clases con intereses económicos opuestos.

10.      Por eso los ciudadanos y los trabajadores son los mismos –lo que no significa que deje de existir el capital, y con el capitalel trabajo de organizar su buen uso.  Este trabajo de organizar, y elegir entre diferentes usos del mismo capital, secomparte por la participación y se lo orienta al servicio del bien común.   Semejantes finalidades se logran en gran parte por resignificar.

11.  En cuanto a la voz “economía” a secas, dejando al lado por el momento la identificación del bien buscado como “economía social solidaria” dije, o por lo menos quise decir, que el criterio en las deliberaciones sobre como emplear una palabra debe ser el mismo que el criterio para elegir entre las opciones que se presentan en cuanto a cualquier acción: servir, cuidar, construir y no destruir, sé parte de la solución y no parte del problema.

12.      Este criterio tiene la consecuencia que no siempre empleo la voz “economía” con el mismo significado.  Depende del contexto.  Esta consecuencia tiene el inconveniente de generar cierta cuota de confusión.  Todo considerado, creo que aguantar la confusión y tratar de aclararla es mejor que un zapato chino rígidoque emplea el mismo sentido de la palabra sea lo que sea el contexto.

13.      Conviene tomar en cuenta la definición ortodoxa de “economía” que suelen aprender los alumnos cuando comienzan a estudiar las ciencias económicas.  …” economía es una ciencia que estudia el comportamiento humano como relación entre los fines dados y los medios escasos que tienen aplicaciones alternativas “

14.      Aquella definición fue formulada por Lionel Robbins en Inglaterra en los años treinta del siglo pasado.[2]Interpretado en el contexto del pensamiento de su autor y autores semejantes, tiene una serie de inconvenientes para quienes se dediquen a construir un mundo mas amoroso y seguro.  (Para decir la verdad, el mundo estructurado por los modelos mentales defendidos por Robbins y por la economía ortodoxa no es ni siquiera posible a mediano y largo plazo.)

15.      Aunque el texto de la definición de Robbins se puede interpretar para legitimar cualquier criterio para priorizar el uso de los “medios escasos,” se subentiende que la ciencia económica ya sabe cual es el mejor criterio.  Es la relación entre medios y fines establecida por los mercados ideales que aquella ciencia postula.  Autores mas orientados a la ética, como los son Amartya Sen y Jean Dreze, al contrario, no parten con ningún prejuicio a priori ni pro ni contra los mercados.  A veces son y a veces no son la mejor institución para priorizar el uso de los medios escasos.[3]Observan, además, que los mercados ideales no existen.

16.      Los “fines dados” son dados por las compras del consumidor soberano.  El valor es subjetivo.  Es creado por el acto jurídico de realizar la compra, y medido por el precio pagado.  Un realismo moral, al contrario, considera la sabiduría de los siglos de los siglos, los hechos establecidos por las ciencias naturales, la salud, las necesidades de aquellas personas que compran poco o nada por falta de dinero, y otros elementos de juicio que son relativamente objetivos.  El deseo del realista que quiere servir al bien común con bases en los hechos reales es compatible con continuar las milenarias conversaciones inconclusas realizadas en las diversas culturas humanas sobre temas morales, y compatible con considerar cualquier hallazgo científico como provisorio y sujeto a revisión a la luz de nuevas investigaciones y de nuevas reflexiones teóricas.

17.      La definición de Robbins subentiende que entre los recursos escasos figura, en primer lugar, el capital.  Se justifica la alta rentabilidad de las inversiones como una necesidad para incentivar al ahorro y al uso del ahorro en las inversiones, y asimismo se justifica una serie de subvenciones y garantías publicas para minimizar el riesgo de las inversiones privadas.Difícilmente se ajusta a la situación actual (2021) cuando el capital ya acumulado se encuentra frustrado por la escasez de inversiones rentables en la economía real que produce bienes y servicios.  Hoy el capital se dedica mucho a especulaciones no productivas.  Un ejemplo es la inversión especulativa en bienes raíces que sube el precio de la tierra y de los inmuebles, dificultando la vida de las personas ordinarios por subir los alquileres y por subir el costo de adquirir casa propia.[4]

18.     Coraggio ofrece otra definición de “economía”:  “La economía, en su expresión más profunda y abarcativa, es el sistema de instituciones y prácticas que se da una comunidad o una sociedad de comunidades e individuos para definir, movilizar o generar combinaciones de recursos (relativamente escasos o no), con el fin de producir, intercambiar y utilizar útiles para satisfacer de la mejor manera posible y a través de las generaciones las necesidades que se establecen como legitimas de todos sus miembros.”[5]

19.      Llama la atención que según la definición de Coraggio, tiene que existir primero comunidad.  La comunidad se da la economía.  La economía a su vez sirve a cada uno de los miembros de la comunidad.

20.    Llama la atención también, como observa Coraggio a continuación del trozo citado, que la construcción de una economía es un proceso histórico.

21.      Matizo a Coraggio.  La historia nos enseña que quienes en el siglo XVIII y XIX sentaron las bases jurídicas de la economía actual, con algunas honorables excepcionesno tenían la menor intención de satisfacer de la mejor manera posible y a través de las generaciones las necesidades de todos los miembros de una comunidad o sociedad de comunidades.  Al contrario, el nacimiento de las doctrinas individualistas modernas ha sidoel ocaso de las sabidurías comunitarias tradicionales, en las colonias conquistadas por europeos y en Europa misma.[6]Por eso, la definición de Coraggio no explica el auge de la economía que existe.  Define lo que debe ser el auge de una nueva economía que nace.  Por otra parte, la historia nos aconseja de matizar las críticas a nuestros contemporáneos.  Por mucho que hoy pueda haber consenso, o casi consenso, que la economíadebe atender a todos en armonía con la naturaleza, el marco jurídico construido en el pasado con otros fines atornilla al revés.[7]

22.    En ciertos contextos, defino la economía como ausencia de comunidad.  En rigor científico, y en el lenguaje común de cada día, “la economía” denota la economía que existe en su forma dominante –que es la forma mas estudiada y mas comentada en la prensa.  Como estrategia para comenzar a entender algo tan vasto y complicado, sugiero como tipo ideal[8] decir que lo que es comunidad no es economía; y lo que es economía no es comunidad.  Comunidad es cuidar y compartir. [9] Economía es egoísmo y acumulación.

23.    En otros contextos no empleo mi definición de la economía vigente como ausencia de comunidad.  No puedo ser partidario del dialogo y de la búsqueda de consensos; y a la vez decir que podemos conversar siempre y cuando tú aceptas mis definiciones de las palabras.

24.    Reconozco que ahora no contamos con un espíritu y ética de comunidad suficiente para poder decir que existen comunidades capaces de darse una “economía” en el sentido solidaria de aquella voz que Coraggio propone.  Nos topamos con lo que Gastón Soublette llama el “mar de fondo.” [10] El mar de fondo es una población mayoritaria que ha perdido la sabiduría y mesura de su cultura tradicional.   No vive una vida verdaderamente humana.  Entiendo, leyendo a Soublette, que el mar de fondo que nos traba es la vida mecánica, orientada al exterior y no al interior.  Es típico del homo economicusy del patriarcado, despreciando lo femenino. Es a la vez producto y productor de la economía vigente.  Hasta nuevo aviso, lograr la vivencia del otro mundo posible es proyecto de minorías.  Pero la inconformidad es general.  En todo el mundo las mayorías se sienten que su forma de vida es insoportable.  Por eso hay estallidos.

25.     Por otra parte, me convencen aquellos psicólogos dedicados al estudio del desarrollo moral de las personas, quienes hallan que los adultos, en su mayoría y en varios contextos culturales, (1) quieren ser aceptados en sus medios como buenas personas con buenas intenciones, y (4) acatan y defiendan las normas convencionales que norman la convivencia y le da estabilidad.  Tales hallazgos muestran que, a las mayorías normales en tiempos normales, no les falta ni buena voluntad ni racionalidad.[11]

26.    Existen, sin embargo, movimientos masivos y a veces mayoritarios cuyas fuerzas motrices son emociones malsanas, y cuyo pensamiento es esclavo de la racionalización de aquellas emociones.[12] Hay que prestar atención a las locuras de los individuos.  Llegando a ser masivos por las consecuencias de lainhumanidad de la economía vigente, locuras colectivas violentas abruman el estado de derecho, el respeto mutuo, y la civilización. Por eso, movimientos en pro de la terapia masiva, como por ejemplo la biodanza, sirven para construir un futuro mejor y para evitar un futuro peor.[13]

27.     La mega crisis actual requiere acción mancomunada frente a amenazas existencialesen por lo menos tres dimensiones

1.     La agonía de la biosfera, que es una amenaza de extinción física

2.   La agonía de las instituciones humanas, por violencia, por corrupción, por deudas impagables, por el colapso de la confianza de los inversionistas, y en fin por incapacidad de resolver los problemas básicos de las personas: alimentación, salud, agua potable, seguridad, empleo, dignidad, amor …

3.   La crisis del mar de fondo.Es la baja calidad humana de la mayoría de los actores humanos en el escenario de la historia.   El liderazgo político y económico, como la población en general, suele descartar o no conocer, la virtud, la sabiduría, la ética   y la mesura, perjudicando cualquier esfuerzo para superar los desafíos (1) y (2).[14]

28.    Termino con sugerencias positivas. Alego que la “resignificación” recomendada por Coraggio nos pueda salvar donde otras metodologías nos dejan todavía corriendo hacia el suicidio colectivo de nuestra especie homo sapiens.   Me apoyo en una consigna típica de algunos de los psicólogos que se dedican a estudiar la motivación humana: “Identidad es motivación.”  Si cambio mi concepto de quien soy, y con quien me identifico, a lo mejor cambio también mi conducta.[15]

Resignificar el trabajo como vocación de servicio, o, como dicen los Rotarios, “dar de sí”.[16]

Resignificar comunidad como el marco de la vida humana, dentro de la cual la economía está enmarcada como una manera entre otros que la comunidad utiliza para cuidarnos los unos a los otros.

Resignificar las comunidades humanas como integrantes humildes y no dueños prepotentes de la comunidad mayor de la madre tierra.

Resignificar la economía global como familia humana viviendo en su casa mundo.[17]

Resignificar a la persona humana como alma.  Este es el sentido del gesto hindú “namaste.”

Resignificar a los pequeños emprendimientos y técnicos trabajando por cuenta propia como economía popular, dedicado a la manutención de un hogar y en muchos casos a pagar la hipoteca de una casa, y no a la acumulación de capital.

Resignificar la acumulación de capital (la rentabilidad), o sea en grandes empresas, o sea en empresas del estado, o sea en empresas autogestionadas, o sea en cooperativas que alcanzan a lograr  números azules, o sea en organizaciones  con otra forma jurídica, como creación de excedentesocial.[18] El excedente social es disponible para muchos propósitos –entre otros el propósito de financiar tecnologías verdes, el propósito de financiar jubilaciones, y el propósito de financiar vidas dignas para cada persona que necesita vida digna (no humillante) y no la encuentra.

Al interpretar “resignificar la acumulación” para financiar vidas dignas para todos, cabe desmitificar los mercados laborales, la educación, y el crecimiento económico.  Son tres impasables rutas a dignidad para todos.   Sirvan otros propósitos, pero jamás van a conducir a dignidad para todos.[19]  Falta compartir p.ej.  las ganancias de las empresas, las herencias y sueldos astronómicos, y las rentas de los recursos naturales, traspasando lo que sobra (el excedente) hasta donde hay necesidad.  Como decía Evita Perón, “donde hay una necesidad, hay un derecho.”

Resignificar el presupuesto propio, individual y familiar, aunque sea modesto, conforme al principio de dedicar el excedente (si es que haya excedente) al bien común.

 

 

[1] José Luis Coraggio, Economía social, acción pública, y política. Buenos Aires: Ediciones Ciccus, 2d edición 2008. P. 37.
[2] Lionel Robbins, Ensayo sobre la naturaleza y la significación de la ciencia económica.  https://www.uv.es/atortosa/definicion%20economia%20robbins.html.  Primera edición 1932.
[3] Amartya Sen y Jean Dreze, Hunger and Public Action (El Hambre y la Accion Publica).  Delhi: Oxford University Press, primera edición 1991.   Amartya Sen, The Idea of Justice.  (La Idea de la Justicia).  Cambridge MA: Harvard University Press, 2009.
[4] Michael Hudson, Killing the Host.  (Matando el Anfitrión).  Petrolia CA: Counterpunch Books, 2015,
[5] Coraggio, obra citada p 71.
[6] Andrés Monarea, Reforma e Ilustración. Los Teólogos que Construyeron la Modernidad. Santiago: Editorial Ayun, Segunda edición 2012.  Gastón Soublette, Manifiesto. Santiago: Ediciones de la Universidad Católica, 2019.
[7] Thomas Piketty, Capital e Ideología.  Buenos Aires, Paidos, 2019.
[8] Ver el artículo “tipo ideal” En Wikipedia.
[9] Carol Gilligan, Ética de Cuidado http://www.secpal.com/%5CDocumentos%5CBlog%5Ccuaderno30.pdf
[10] Soublette, obra citada, p. 39.
[11] Ver el articulo “Etapas del desarrollo moral” de Wikipedia; y John Gibbs, Moral Development and Reality.  New York: Oxford University Press, 2014.
[12] Cobra actualidad el análisis psicológico que hizo Erich Fromm en 1941 de la relación entre la soledad de las personas modernas “libres” y el apoyo mayoritario que brindó el pueblo alemán al colectivismo extremo y antirracional de Adolf Hit.er   Erich Fromm, El Miedo a la Libertad.  Buenos Aires: Paidos, 2005 (1941)
[13] Rolando Toro, Biodanza.  Santiago: Editorial Cuarto Propio, 2008.
[14]  En el punto tres interpreto a Soublette.  Yo solo, estando en el fondo de acuerdo con Soublette, no me habría atrevido a formular asertos tan tajantes.  Ver también Douglas Porpora et al, Post Ethical Society.  Chicago: University of Chicago Press, 2013.
[15] Richard Rorty anticipó a Coraggio con su concepto de edificación.  Richard Rorty, Philosophy and the Mirror of Nature.  Princeton: Princeton University Press, 1979.  PP. 357-394.  En la página 579 se refiere a los cambios de conducta producido por cambios en la autodescripción de la persona.
[16] Alberto Hurtado, S.J. Humanismo Social.  Santiago: Editorial del Pacifico, 1947.
[17] Martin Luther King Jr. ¿Adónde Vamos? ¿Caos o Comunidad?  La Palma, España: Editorial Ayma, 1968.
[18]Paul Baran, Sobre la evolución del excedente económico. El Trimestre Económico Vol. 25 (1958), pp. 735-748.  México: Fondo de Cultura Económica.Ver también Alfonso Swett et al, ¿Y Si NosPonemos de Acuerdo? Santiago: Catalonia, 2016.  PP. 216-221.
[19]Hay abundantes detalles sobre la imposibilidad de superar la pobreza sin traspaso de excedentes en mi libro Economic Theory and Community Development. Lake Oswego OR: Dignity Press, 2021.  Pongo aquí un link a una traducción del cuarto capítulo.  http://chileufu.cl/dos-hechos-asombrosos-que-lo-cambian-todo/.