Esta es la segunda parte de nuestra conversación con Ilhan Sami Çomak quien ha estado en prision por los últimos 27 años. Allí, Ilhan ha escrito ocho libros de poesía. En la primera parte de la entrevista, Ilhan describe las condiciones de su encierro:

Este lugar es literalmente un mar de concreto y metal. No hay tierra desnuda, ni flores, ni los árboles que colorean la vida. El cielo se mide por los límites de la ventana y el patio. No hay animales que satisfagan tu necesidad de tocar a otro ser vivo y con el que compartir tu soledad. Las cárceles deben haber sido construidas para poner límites alrededor del cuerpo, los ojos y el alma. Pero sigo teniendo suerte; tenemos algunos periquitos, y poder tocarlos es un salvavidas que sacia mi sed en este desierto de concreto. Es un poco contradictorio que mi compañía aquí consista en pájaros, que son conocidos por su falta de fronteras. Pero, por otro lado, el hecho de que recuerden la libertad los convierte en los compañeros perfectos y me dan mucho placer.

Por Jhon Sánchez

La Corte Europea de Derechos Humanos falló en favor de Ilhan, sin embargo como el mismo dice, “Durante seis años mi expediente ha estado en el Tribunal Constitucional turco tras una solicitud del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en 2014. Espero una respuesta a mis recursos, pero persisten en su silencio.” Y, a pesar de que Ilhan y sus abogados han tratado de probar su Inocencia, Ilhan explica,

Los hechos no son tan importantes para los poderosos; Se empeñan en intimidar a la gente para que acepte sus palabras como verdad. Por eso existen los tribunales en este país: para ser la mano que conecta a las palabras de los poderosos, que llega impunemente para cogerte por el cuello y asfixiarte metiéndote en una celda, una mano que reprime los deseos democráticos y legítimos, imponiendo la disciplina y manteniendo a todo el mundo a raya mediante este tipo de castigos. Como kurdo, esta ha sido mi realidad desde que nací.

Para leer la parte I de la entrevista presione aqui .#freethepoet

JS: He leído sus poemas que he encontrado disponibles en inglés, sobre todo en el sitio web, Free the Poet İlhan Çomak, patrocinado por PEN Noruega, pero ¿puede describirnos su obra literaria? Número de libros, temas, estilo.

ISC: Hasta ahora he publicado bastantes artículos, reseñas de libros y entrevistas en periódicos y revistas; aún así, puedo decir con toda seguridad que el centro de mi obra literaria es la poesía. Desde el principio, la poesía ha sido una pasión absoluta para mí, siempre he sabido lo que quería de ella; por lo tanto, toda mi creatividad se ha canalizado hacia la poesía.

Hasta ahora se han publicado ocho poemarios y para cuando usted reciba esta entrevista, se habrá publicado otro libro mío, «Dejar quieto el hormiguero». Es una obra autobiográfica que se centra en mi primera infancia y en la poesía.

Para escribir poesía en la cárcel, con todas las dificultades que conlleva, hay que tomarse en serio la poesía. Además, es fundamental amar la poesía y tener la determinación de persistir en ella. Tengo que añadir que escribir poesía en la cárcel no es lo mismo que solamente escribir poesía. No, en absoluto. Aquí se vive un vacío por la eliminación de diferentes oportunidades y posibilidades de vida y en las privaciones por estar preso; esto trae consigo significados más arraigados en las emociones, y esto está más de acuerdo con la vida y lo que está por venir, significados que hacen que la persona esté más llena de afecto y comprensión por sí misma y por los demás, yendo poco a poco más allá a una forma de expresión. Es como encontrarse en el mundo familiar que todo el mundo conoce pero vivirlo de forma totalmente diferente.

En mi opinión, la razón podría ser la siguiente: Utilizo mis poderes de imaginación para escribir poesía y en lugar de gravitar hacia la vida que perdí o que me robaron, gravito hacia un mundo emocional en el que la bondad, la amabilidad, la amistad y el amor están siempre presentes, siempre en la mente, fuera del alcance de la maldad esparcida por la humanidad. He buscado lo que es bello, lo que es favorable al ser humano y a la naturaleza. Esta búsqueda brotó de la poesía, rebosando en mí por su propia voluntad. Las palabras que he escrito—el bello y cálido reino de la compasión—fueron creadas por mí; pero al mismo tiempo, ellas mismas me han guiado a decirlas o he querido ser como las cosas que me faltan aquí, las cosas que deseo tener.

Al igual que con otros aspectos de mi vida, siempre intento no comprometer la autenticidad cuando se trata de la poesía. Intento presentar lo que hay en mí y evitar fingir. Estar desconectado de la vida me ha privado de las experiencias que pueden dar una educación, eso a hecho que necesite afinar mi sensibilidad para acercarme a la vida abiertamente con todas mis emociones. Debe ser por eso que recurro a la imaginación, la habilidad y la perseverancia más que otros.

En realidad, nunca he adoptado un enfoque o un estilo específico al escribir poesía. Es cierto que mi poesía es generalmente lírica, pero está construida en torno a la imaginería en igual medida. En realidad, nunca me he preocupado de que deba ser de esta manera o de otra, ni he intentado limitarme con definiciones específicas. Los poemas han seguido su propio camino y siguen haciéndolo. Mi poesía cambia, ambos cambiamos juntos. Sé que estas definiciones no se ajustan exactamente a los poemas que estoy escribiendo hoy.

Para ser sincero, no me interesan mucho las definiciones. Trabajo en mis poemas porque ese es el deseo de mi alma y de mi mente; aunque escriba conscientemente la primera palabra, en muchos sentidos, no sé adónde irá después. Sólo puedo ver el poema completo cuando está terminado. Mientras escribo intento no limitarme, intento no restringir el poema con directivas mentales definidas y específicas porque cuando te esfuerzas demasiado en sacar las palabras, eso afecta al poema: acabas con algo sin alma. No puedo esperar que otra persona crea en un poema en el que yo mismo no creo.

Adopto una estructura fluida, evitando controlar cada momento del poema con una idea preconcebida. Mi enfoque se basa más en las emociones, dando importancia al punto de vista del lector y abriéndole espacio; pero este enfoque no es producto del descuido: confío en mi capacidad, que se ha perfeccionado después de trabajar incesantemente durante tantos años, y confío en la propia poesía. Me esfuerzo mucho. Dentro de este mundo acotado y rodeado de muros, me esfuerzo por escuchar la voz de la poesía en todo. De ahí viene mi confianza.

Los pájaros, el mar, el cielo, el agua y los ríos, los árboles y las flores, las hojas, los prados, las piedras: estas palabras aparecen con frecuencia en mi poesía. Forman la columna vertebral de los temas e imágenes de mis poemas. Por tanto, mi poesía se ocupa de las cosas que he perdido, de la propia libertad y del mundo natural que la acompaña; esas palabras nunca se van. Las cosas que se han perdido, las cosas que faltan, se convierten en mis huéspedes dentro de la poesía, todo ello acompañado de mi constante deseo de sostener otra cosa viva, de no tener pena. Por supuesto, sólo un aspecto es así. En el conjunto de mi poesía también se puede ver un esfuerzo por mirar más ampliamente, por hablar de todo lo que concierne a la humanidad.

Esta Mañana[1]

Por Ilhan Sami Çomak

Te busco en la mañana

y podo el sauce llorón.

Los retoños gruñen sedientos por seguir creciendo

Te busco, esparce mis cenizas.

Salgo, sumo soles a la luz solar, camino sobre las semillas.

El crear se estrella sobre mí, mis huellas dactilares

un silencio apenas me equilibra.

 

Estoy en una ladera, hombro a hombro

con la lluvia durante el alzamiento del olor de la tierra.

En las márgenes hay palabras que no se dicen

Me lanzo en el misterio de un plegaria y

me rió, contengo la respiración

de la brisa—que tan altas están la nubes!

las raíces se fijan en la tierra y yo me fijo en ti.

Y me peino ese cabello alborotado.

 

He hecho mi marca en el punto mas lejano,

siento el repercutir del dolor, el fluir de ese espejo

con mi reflejo. La noche se desnuda, llamaradas de impaciencia

para tirotear. Aún me quedan algunos respiros. Mi cuerpo se fatiga.

Las cenizas de un silencio súbito se sublevan

y el crear se estrella sobre mí.

 

[1] Traducido del inglés a partir de la traducción del turco realizada por Caroline Stockford (asesora de PEN Noruega en Turquía).


İlhan Sami Çomak (Nacido en 1973) Es un poeta Kurdo de Karlıova en la provincia de Bingöl Province en Turquía quien fue arrestado en 1994. Desde la prisión, Çomak ha publicado ocho libros de poesía y se ha convertido en uno los prisioneros politicos con una de las condenas más prolongadas de Turquía. Su libro Geldim Sana (I Came to You) ganó el premio Sennur en el 2018.

Caroline Stockford es una traductora legal y literaria del turco al inglés. Actualmente es la consejera en asuntos turcos en PEN Noruega.

Jhon Sánchez es un autor Colombiano que escribe ficción en Inglés. El seño Sánchez llegó a Nueva York en 1998 donde es ahora un abogado. En el 2021, New Lit Salon Press publicará su colección de cuentos Enjoy A Pleasurable Death and Other Stories that Will Kill You. Mr. Sánchez quiere agradecer a John Arturo Cárdenas por sus comentarios editoriales.