Prueba nuclear Gerboise Blue (Imagen tomada del Comisariado para la energía atómica y las energías renovables)

El alto funcionario militar argelino, Bouzid Boufrioua, ha pedido a Francia que asuma la responsabilidad de los desechos que quedan en el Sahara luego de las pruebas nucleares que hizo en la década de los 60 del siglo pasado. Boufrioua, general de brigada, es el jefe del departamento de ingeniería de combate del Comando de las Fuerzas Terrestres e hizo esta petición durante una entrevista publicada en la edición de febrero de la Revista del Ejército de Argelia.

Entre 1960 y 1966, las autoridades coloniales francesas realizaron una serie de diecisiete pruebas nucleares en el Gran Sur argelino. Las instituciones estatales y las organizaciones de la sociedad civil de Argelia han exigido que Francia revele la ubicación de sus residuos nucleares en el Sahara.

«Sesenta años después de sus pruebas nucleares, Francia todavía se niega a revelar la ubicación de sus desechos nucleares e indemnizar a las víctimas de las enfermedades causadas por la radiación», dijo a la revista.

Boufrioua señaló que han cambiado las circunstancias. «El 7 de julio de 2017, 122 estados miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas ratificaron un nuevo tratado para prohibir el uso de armas nucleares». Explicó que el convenio «reconoce clara y explícitamente el principio de ‘quien contamina paga’; esta es la primera vez que la comunidad internacional ha pedido a los estados con armas nucleares que rectifiquen sus errores del pasado».

El acuerdo entró en vigor en enero del 2020. Sin embargo, países como Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia y China se negaron a firmarlo. Estas son las naciones cuyas armas nucleares les dieron la ‘autoridad’ para ser los únicos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y cada una de ellas tiene derecho a vetar cualquier resolución.


Traducido del inglés por Gabriela Armas

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