Joaquín Salvador Lavado fue un historietista argentino, humorista gráfico, pero fundamentalmente un filósofo popular comprometido, que a través de sus dibujos nos ayudó a repensar y entender. Denunció la hipocresía, la doble moral, la obscenidad de los rapaces, la manipulación y los falsos discursos.

Su obra traspasó todas las fronteras y universalizó los pensamientos y sentires de generaciones enteras, de clases sociales o culturas diferentes. Exaltó la solidaridad, el pacifismo, la justicia y la no discriminación, aportando con su mirada humanista un abordaje profundo a situaciones banales o de excepcionalidad.

Mafalda se convirtió en un buque insignia, aunque dejó de dibujarlo tempranamente, no quiso agotar a su genial criatura. Se fue sin poder ver morder el polvo al capitalismo. “El capitalismo también se va a ir al carajo. Esto no puede continuar así. Yo lo que espero es que a la larga se intente otra forma de socialismo. No igual al que ya fue, pero para mí sigue siendo el mejor sistema de gobierno”, decía en 2004 en una entrevista a la revista Playboy.

En la misma entrevista le preguntaron sobre la temática de sus dibujos, esto dijo “de la relación entre los débiles y los poderosos. Eso siempre me ha obsesionado. Esa sensación de impotencia que tienen los pobres frente a los ricos, de los mandados frente a los amos, no sé, a veces pienso que debería dejar de dibujar por un tiempo, para no vivir la angustia o el miedo a repetirme. Pero cuando pienso en que voy a abrir el periódico y no van a estar mis dibujos, me da más angustia y sigo dibujando”.

Con 88 años, hoy su corazón dejó de latir, pero este mendocino universal seguirá vivo en el corazón y en la memoria del mundo entero.

Una cantidad enorme de homenajes se conocieron en las redes sociales en el día de hoy:

 

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