Por lavaca

El fiscal Carlos Altuve reclamó hoy la realización de un nuevo juicio durante la audiencia en la que se apeló el fallo que dejó impune el femicidio de Lucía Pérez, 16 años, ocurrido en Mar del Plata en 2016. La cámara de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires realizó este jueves en La Plata esa audiencia de apelación de un caso en el que el impresentable fallo (2018) del tribunal oral marplatense se regodeó en cuestionar a la víctima en lugar de dilucidar el crimen. El fiscal reconoció que la propia justicia no está dando respuestas y es parte del problema. La defensa de la familia de Lucía está de acuerdo con el pedido del fiscal de realizar un nuevo juicio. Participaron de la audiencia Marta Montero y Guillermo Pérez, padres de Lucía; la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas; la ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual Estela Díaz; Rosa Bru; Andrea Antico (pareja de Sergio Maldonado, el hermano de Santiago) y Gustavo el papá de Natalia Mellman, entre otras figuras. El pedido del fiscal deberá resolverse en un máximo de 20 días, para reescribir la historia de un caso emblemático, en un país en el que solo en lo que va del año hubo 70 femicidios.

Este jueves a las doce del mediodía en el Tribunal de Casación de La Plata comenzó la audiencia de apelación del fallo que dejó impune el femicidio de Lucía Pérez.

Le dieron la palabra a la defensa de la familia de la joven de 16 años asesinada. Entonces la abogada Florencia Piermarini se paró, y recitó: «Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía. El violador eres tú». Es la letra del tema del grupo chileno LasTesis devenida en himno contra los femicidios.

Silencio.

Siguió Florencia: «Esto le dice Lucía a los jueces que la condenaron».

Silencio.

Mientras tanto en la calle doscientas mujeres bailaban y cantaban esa misma canción de cara al edificio. Sus dedos señalaban así al poder judicial y a la trama que construye la impunidad.

Pero ya no hay silencio. Es un estruendo.

Y se repite un grito: «Lucía somos todas».

En la sala, el momento culminante ocurriría cuando el fiscal Carlos Altuve planteó que el propio poder judicial es parte del problema, que no se está dando respuesta a la ola de femicidios que existe en el país, y solicitó que el juicio por el caso de Lucía Pérez se realice de nuevo, ante otro Tribunal.

Foto Martina Perosa

Salir a la calle

Marta Montero, mamá de Lucía, se despertó el miércoles a las cinco de la mañana para ir a trabajar al Hospital Interzonal de Mar del Plata donde es enfermera. Volvió a su casa después de las tres de la tarde y junto a Guillermo Pérez, papá de Lucía, prepararon decenas de carteles con la cara de su hija y una frase: “Nulidad al fallo y condena por femicidio”. Después marcharon junto a una multitud que desbordó las calles de su ciudad para poner un freno a la violencia machista: un día antes Bernardo Luis Baraj, 50 años, había golpeado y arrojado desde un séptimo piso a Jordana Belén Rivero, de 28 años. Mientras marchaban, Claudia Repetto, 53 años, seguía, y sigue, desaparecida en esa misma ciudad desde el domingo pasado.

Terminada esa marcha y sin dormir, parte de la multitud llegó hasta La Plata. Se juntaron a la una y media de la madrugada para consensuar, entre 112 personas, las medidas para garantizar el cuidado de todes. Después subieron a dos micros y salieron a la ruta durante toda la noche.

“Ayer marchamos por Jordana, una manifestación multitudinaria, un femicidio terrible. Y a su vez marchamos por Claudia Repetto. -cuenta a lavaca María Inés de la Campaña Nacional Todas Somos Lucía-. Mar del Plata está viviendo un momento difícil con gran cantidad de femicidios. Fue impresionante el apoyo. Estuve con la familia de Jordana algunas horas en su casa, una de sus hermanas me decía: ‘jamás pensé que nos podía tocar a nosotros’, creo que a la ciudadanía en general le está pasando de pensar que no sabemos cuándo nos puede tocar a nosotres, a nosotras, a nuestras hijas, a un familiar. Eso es parte de lo que está generando una conciencia. Hay que hablar, sembrar conciencia. Y es fundamental que el Estado accione en forma inmediata, que las políticas públicas lleguen. Hoy estamos acá porque construimos justicia desde estos lazos que armamos”.

Foto Martina Perosa

Acompañarse

Desde Ciudad de Buenos Aires a las nueve de la mañana salió una combi, tan repleta que implicó que un grupo de personas tuviese que viajar en tren. Entre quienes viajaban para acompañar estaba Andrea Antico, compañera de Sergio Maldonado (el hermano de Santiago): “Hay un patrón, ya sea en femicidios, en gatillo fácil, en el caso de Santiago: las familias padecemos lo mismo. Te agarra impotencia, no podés creer que siga sucediendo, la única forma es seguir luchando, acompañando a todas las familias. A veces con estos aires nuevos en la política te dicen: ‘hay una política del Estado de acompañar’, pero los jueces siguen siendo los mismos. Te agarra impotencia y una tristeza profunda pero lo que mantiene en pie a las familias es esto, la solidaridad, la empatía, no querer esto para nadie, gracias al acompañamiento creemos que se puede llegar a un cambio, en la lucha colectiva, solos no podemos”.

Gustavo Melmann lleva la foto de su hija Natalia en el pecho y la de Lucía en las manos. “Hoy estamos esperando que la justicia sane el error cometido. La Argentina está esperando que los jueces den la posibilidad de que se haga un juicio justo”, dice en la puerta de los Tribunales donde también esta Rosa, mamá de Miguel Bru, que reconoce: “Mi hijo venía a la marcha de un chaboncito, como decía él, y a mí nunca se me dio por decir: ‘dónde es, dónde hay que ir. Era el problema de otro. Entonces cuando empecé a ver que tanta gente te acompañaba, se comprometía, para mí fue una enseñanza. Nos tenemos que involucrar, estar y colaborar en lo que se pueda. Digo siempre: lo que hicieron conmigo lo voy a devolver, estar, acompañar, asesorar”.

¿Qué une casos como el de Miguel y el de Lucía?

El juez Natiello que hoy está en el tribunal, integraba el Tribunal de Casación cuando estaba la causa de Miguel. Y además nos une la solidaridad, estar acá, acompañar, saber lo que significa. Uno en estos casos es multitud. Muchas veces cuando empezaba la marcha de Miguel yo decía: ‘que poquitos somos’, y después iban viniendo de a uno, se iban sumando, por eso siempre sostengo que uno es un montón.

Foto Martina Perosa

La máquina de impunidad

Lucía tenía 16 años cuando la mataron. Nadie está preso por su femicidio.

Matías Farías, 23 años, y Juan Pablo Offidani, 41 años, la llevaron a la sala de salud de Playa Serena el 8 de octubre de 2016. Llegó muerta. Un día después los detuvieron en una camioneta Fiat Strada gris donde se encontraron 38 gramos de cocaína y 250 de marihuana. El tercer detenido fue Alejandro Maciel, 61 años, acusado de encubrimiento agravado por ayudar al lavado del cuerpo muerto. En el juicio oral, Farías y Offidani fueron condenados a ocho años de prisión y una multa de 135 mil pesos por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por ser en perjuicio de menores de edad y en inmediaciones de un establecimiento educativo”. Maciel fue sobreseído.

Nadie fue condenado por el femicidio: los jueces Pablo Viñas, Facundo Gómez Urso y Aldo Carnevale (Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Mar del Plata) consideraron que a Lucía no la mataron –se murió–   ni la violaron, sino que la actividad sexual comprobada en la autopsia había sido consentida.

Todas las partes apelaron.

Muchas de las mujeres que acompañaron la audiencia de apelación del vergonzoso fallo llevaron remeras que decían: “Código Penal. Art. 80.11 Art. 119. 4to parr”. Son los artículos de femicidio y de abuso sexual con acceso carnal.

Foto Martina Perosa

Hacer justicia

La familia de Lucía Pérez entró a los tribunales acompañada de las abogadas Florencia Piermarini y Verónica Heredia. Minutos después llegó Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora mientras las mujeres en la calle gritaban “Madres de la Plaza, el pueblo las abraza”. La audiencia fue en la Sala IV de la Cámara de Casación en La Plata con los jueces Natiello, Kohan y Mancini.

La abogada Florencia Piermarini cuenta a lavaca: “Arrancamos contestando las tres preguntas que se hizo el tribunal para absolver a Farías, Offidani y Maciel, que tenían que ver con juzgar y violentar la intimidad de Lucía Pérez Montero. Dimos respuesta nosotras a todos los prejuicios que atravesaron esa sentencia que lo único que hace es reeditar la vida de Lucía para convalidar que estuvo donde quería con quien quería, y nos pareció que teníamos que responder esa sentencia. Ese fue el objetivo de la exposición”.

¿Cuál fue el planteo de la defensa? “Pedimos nuevamente que se los condene por el delito de abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte en concurso ideal con el femicidio, tanto a Farías como a Offidani. Y pedimos que se revoque el fallo que se absuelve a Maciel por encubrimiento agravado. Creemos que el Tribunal tiene elementos suficientes dentro del expediente para poder dictar la sentencia que estamos pidiendo. Nos acompañó el fiscal de Casación Carlos Altuve, quien pidió que se haga un nuevo juicio oral. Y después, lamentablemente, tuvimos que escuchar todos y cada uno de los párrafos de la sentencia en boca de la defensa de los acusados e inclusive escuchar alegar a la defensora general en relación a que no se podía concursar el derecho penal en aras de reclamos feministas. Parece que la perspectiva de género, la figura de femicidio, la ley de protección de violencias contra la mujer, la convención de Belém do Pará no existen”.

Agrega la abogada Verónica Heredia: “Lo que nos llamó la atención de la defensa técnica de los imputados es que es una defensa oficial. Son funcionarios públicos, están obligados a respetar y tener una perspectiva de género porque es ley. No es una cuestión ideológica, si me gusta o no: es la ley, lo dicen la Constitución y los tratados de Derechos Humanos”. Responde Verónica Heredia.

¿Cuáles son las respuestas posibles que puede dar el tribunal?

El tribunal puede confirmar la sentencia tal como lo pide la defensa, pude hacer lugar a lo que nosotros pedimos, que es que ellos mismos condenen con los elementos que ya hay y digan que son responsables por la violación y el femicidio de Lucía. O que hagan lugar a lo que dice el fiscal Altuve y que hagan el reenvío. Nosotros esta opción si bien no la peticionamos expresamente, porque técnicamente nos ajustamos a lo que había pedido la anterior querella, la vamos a acompañar y en definitiva lo que también queremos.

¿En caso de que se haga un nuevo juicio es con otro tribunal?

Sí o sí tiene que ser con otro tribunal y obviamente vamos a pedir que la jurisdicción de la fiscalía de Mar del Plata tampoco intervenga. Pensamos que todo el sistema de acusación del Ministerio Público Fiscal está viciado para llevar adelante una nueva acusación y sostener un nuevo juicio en este caso. Vamos a pedir a las autoridades cambiar la jurisdicción de la fiscalía.

En relación a Mar del Plata se llega a la audiencia de hoy mientras hubo un nuevo femicidio y con una mujer desaparecida, ¿qué papel tiene el Poder Judicial en esta realidad?

El fiscal de Casación en ese sentido estuvo realmente muy certero porque dijo: ‘nosotros somos responsables, hay un femicidio cada 23 horas en Argentina y la justica, nosotros, no le estamos dando respuesta. Nos tenemos que hacer cargo de que somos parte del problema’. Nos llamó la atención también porque no estamos acostumbrados a que el Ministerio Público Fiscal se haga cargo del rol que tienen en cada femicidio que se produce.

¿Cuándo se espera la respuesta del tribunal?

Piermarini detalla: “Dijo el juez Kohan, que la sentencia va a estar en término de ley y eso es en máximo 20 días”.

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