El historiador Aboubacar Sidibe nació en febrero de 1974 en la Prefectura de Gueckedou, en la República de Guinea. Fue admitido en el programa de Letras y Ciencias Humanas en la Universidad Gamal Abdel Nasser de Conakry, donde obtuvo una maestría en Historia, Archivos y Documentos bajo la supervisión de la Universidad de Toulouse, Francia.

Cuando Pressenza se puso en contacto con él para conocer los detalles de su nuevo libro sobre el saludo, le hizo algunas preguntas sobre este tema antropológico que tiene una gran influencia en las relaciones humanas.

Pressenza: ¿Cuáles son las causas de la ausencia del saludo que caracteriza a la sociedad actual?

Aboubacar Sidibe: Las causas de la carencia o de la falta del saludo se encuentran en las actitudes, la educación y la evolución tecnológica de la sociedad actual. En otras palabras, no saludar, ignorar los saludos puede depender, entre otros factores, de:

*Las actitudes: el hombre se niega a saludar o a ser saludado por desprecio, por no estar acostumbrado a ello o por el mal humor. El saludo constituye un comportamiento moral y gestual adquirido que permite el acercamiento humano. Hoy en día, estas actitudes no son muy apreciables, por lo que el saludo es escaso o nulo. Como Homo sapiens que somos, hemos puesto en segundo plano la cultura del saludo. Saludar a otros no es muy importante en nuestra comunidad, en nuestras familias, en nuestras relaciones; rara vez o nunca hablamos de ello. En todo el mundo hay sentimientos de desprecio, desconfianza, amargura, ansiedad y melancolía hacia nuestros semejantes. Esto nos lleva a no saludarnos ni respondernos.

*Los avances tecnológicos (televisión, teléfono) a menudo desvían la atención de los niños y de otras personas que responden poco o nada a los saludos cuando están frente a su televisor o teléfono. El sentimiento de indiferencia que se ha inculcado, el desarrollo tecnológico ha agravado nuestra falta de humanismo al momento de saludar. Es más probable que usted se concentre en su teléfono o en su televisor a que responda a un saludo o salude a los que le rodean.

*La educación: en algunas sociedades africanas, los saludos son comportamientos transmitidos, adquiridos en torno al desarrollo del niño. En el país de Kissi, los saludos son un deber obligatorio que debe cumplirse delante de todos los que se encuentran, dondequiera que estén. En la educación actual de los niños, los saludos no son inculcados o usados. Los padres no se preocupan de este aspecto en la educación de sus hijos.

Crecen con indiferencia por el saludo, la falta de una actitud respetuosa hacia los ancianos y a su entorno familiar.

Pr: ¿Por qué te gustan los saludos?

AS: Me gustan los saludos porque crecí en una familia donde los saludos eran obligatorios y una especie de verso que tenía que decirse en cada encuentro con alguien. Además, el saludo es la mejor manera de acceder al otro. De hecho, es la primera palabra que debemos mantener frente a los que nos encontramos. Asimismo, los saludos confirman la identidad humana, la educación recibida y permiten una actitud abierta hacia los demás. Por lo tanto, es la clave de las relaciones humanas.

Pr: ¿Qué tan importantes son los saludos en las relaciones?

AS: Los saludos son de suma importancia en las relaciones humanas. Permiten el acceso a otras personas, incluso a aquellas que no conocemos. Facilitan la comunicación, los intercambios, las reuniones, los encuentros, hacer amigos, caminar, proponer matrimonio, pasear, informar y quejarse. Los saludos juegan el papel de vínculo solidario, de fraternidad entre los seres humanos.

Pr: ¿Qué piensas del saludo?

AS: Creo que el saludo es un valor importante en la construcción de las relaciones humanas. Sin ellos el mundo se vuelve intolerante, sospechoso, belicoso. Creo que necesitamos crear un mundo donde los saludos sean un valor indefectible a través del amor de todos para adoptarlos como una actitud a observar.

Pr: ¿Quién, cómo, por qué, cuándo, dónde saludar?

AS: Saludamos y debemos saludar a los transeúntes, a los extraños, a los amigos, a los familiares, a los ancianos, a los dirigentes, a las personas con las que nos reunimos o a los vecinos, para hablar sobre lo que ocurre o para que podamos comunicarnos en cualquier momento y en cualquier lugar. En algunos ambientes, los saludos se llevan a cabo de acuerdo con las costumbres que hemos aprendido, de acuerdo con las enseñanzas de aquellos a quienes saludamos con la mayor consideración (respeto).

Saludamos para acercarnos al otro, para facilitar los intercambios, para mostrar nuestro respeto, nuestra apertura, nuestra simpatía o para decir que estamos juntos. Hay que saludar cuando pasas por cualquier lugar, saludar en casa, saludar en la oficina, en casa del enfermo, en los lugares de adoración, en el tiempo libre, al caminar.

Pr: ¿Qué dicen las religiones sobre el saludo?

AS: Las religiones católica y musulmana aconsejan el saludo entre religiosos, ateos, animistas, ya que son actos obligatorios llenos de bendiciones, de recompensas divinas. Son considerados como un medio de acercamiento, de perdón, de cultura, de fe y de amor.

Pr: ¿Qué se debe hacer con respecto a la problemática del saludo?

Para enfrentar la crisis del saludo, este debe ser priorizado desde el primer momento en que se produce un contacto humano.

Fomentar la cultura del saludo en nuestras relaciones saludando antes de cualquier petición, saludando antes de entrar, saludando después de salir, saludando a los enfermos, saludando a las personas cuando están felices o llorando.

Establecer un día nacional o internacional del saludo, aunque pueda parecer utópico.

Lo saludo con todo mi corazón.

Señor Sidibe, gracias por sus respuestas.

Gracias a usted por la entrevista.


Traducción del francés por Soledad Imbago