El maliense Mamoudu Gassama ha sido recibido por Macron como a un héroe después de la difusión de un vídeo que muestra al joven escalando un edificio para salvar a un menor que estaba colgado de un balcón.

Gassama vivía en Francia de forma irregular desde septiembre y el presidente ha anunciado su regularización.

Los hechos se producen meses después de haber impulsado una nueva ley de inmigración muy criticada por organizaciones en defensa de los derechos humanos.

La semana pasada, Mamoudou Gassama era un migrante sin papeles más al que Emmanuel Macron trataría de expulsar a través de su criticada reforma de la Ley de inmigración. Hoy, el presidente de Francia lo ha recibido  como a un héroe y ha anunciado la regularización del joven maliense que salvó la vida de un niño de cuatro años tras trepar cuatro pisos de un edifico de París.

Bautizado como «Spiderman» en la prensa francesa, Gassama tardó este sábado apenas medio minuto en subir por la fachada del edificio y llegar hasta el pequeño, que se había quedado colgado de un balcón y suspendido en el vacío.

«Bravo», le ha dicho este lunes   Macron  en el encuentro que mantuvieron en el Elíseo después de que el vídeo en el que se ve a Gassama salvando al pequeño se hubiera hecho viral en internet.

La Presidencia francesa informó a continuación de que el joven, de 22 años, va a obtener la regularización y podrá formar parte del servicio cívico de los bomberos de la capital.  Gassama acapara la actualidad nacional desde que el sábado salió al rescate de ese niño sin más ayuda que la fuerza de sus brazos, poco antes de las 20.00 hora local (18.00 GMT).

«No pensé en nada, subí directamente», le contó hoy el joven a   Macron , que le concedió también una medalla y un certificado de «valentía y entrega», y le aseguró que todos sus papeles se van a regularizar.

 

En un vídeo ampliamente difundido en las redes sociales, se le puede ver escalando por los balcones y agarrar al niño, al que un vecino de al lado intentaba ayudar sin éxito.  En la calle, algunos ciudadanos habían llamado a la policía, pero Gassama llegó antes que los agentes.

La madre del niño no estaba en París en el momento de los hechos y el padre, nacido en 1981 y sin antecedentes judiciales, fue detenido por haberle dejado sin vigilancia y comparecerá este lunes ante la Fiscalía.

Su gesto llevó a muchos internautas a reclamar su nacionalización y el portavoz gubernamental, Benjamin Griveaux, avanzó este domingo que el Ejecutivo era partidario de dársela.  «Ese acto de una inmensa valentía, fiel a los valores de solidaridad de nuestra República, debe abrirle las puertas de nuestra comunidad nacional», indicó en Twitter.

La criticada reforma de la ley de inmigración

El recibimiento de Macron a Gassama, así como la concesión de los papeles, también han generado críticas en redes sociales que tachan su comportamiento de «demagogo». Los hechos se producen meses después de que el Gobierno de Macron haya impulsado una nueva Ley de Inmigración, muy criticada por las organizaciones que defienden los derechos humanos.

Entre las nuevas medidas, la normativa incluye la conversión en delito del cruce irregular de fronteras, el mismo que tuvo que llevar a cabo Gassama para llegar a Francia. También supone el aumento del periodo de retención de quienes arriban al país de forma irregular, así como el incremento de los controles de personas sin papeles y el endurecimiento de los criterios para las solicitudes de protección internacional.

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