El próximo 28 de abril, se estrenará el documental «¿Estás atento?: la otra cara del TDAH«, producido por Humanistas de Carabanchel . Será en el Centro Cultural Casino de la Reina de Madrid (C/ Casino, 3), a las 19 horas.

El documental cuestiona la expansión en progresión geométrica del llamado TDAH (Trastorno de Déficit de Atención y/o Hiperactividad) y del incremento del consumo de psicofármacos por niños y adolescentes que lleva asociado

Esta expansión está motorizada por una agresiva campaña para “detectar” casos de TDAH, cuyo objetivo es diagnosticar a entre el 5 y el 10 por ciento del total de la población de menores.

También se aborda el papel de la industria farmacéutica en esta expansión y la utilización del metilfenidato, una sustancia peligrosa, que se usa de manera sistemática y prioritaria en el tratamiento de miles de menores diagnosticados con el TDAH. La
penetración de la industria farmaceútica y su influencia en las guías y protocolos del TDAH se hacen evidentes y se reflejan en las denuncias de diversos colectivos médicos.

Médicos y psiquiatras, psicólogos, trabajadores de los servicios sociales, periodistas especializados, maestros y educadores y también padres y madres, explican su experiencia y su visión al respecto con el objetivo de dar a conocer las distintas opiniones que hay sobre este supuesto trastorno, su tratamiento y los intereses en juego.

El documental intenta suplir la falta de información y la indefensión de muchas madres y padres cuando se enfrentan a un diagnóstico de los menores y las posibles consecuencias en la salud de los mismos a causa de los tratamientos farmacológicos.

Los productores del documental concluyen que “el TDAH y su medicación se han instalado en una peligrosa normalidad en la escuela, en la sanidad, en las instituciones y en la legislación. No estamos ante el problema personal de algunos individuos, sino frente a una grave coyuntura que amenaza a los menores en su conjunto. Una salida humanizadora del conflicto necesariamente tendrá que cuestionar las instituciones y políticas educativa y sanitaria y también los valores sociales vigentes. Y por supuesto priorizará, frente a los intereses de las grandes empresas farmaceúticas, la protección y el derecho a la salud de los jóvenes y adolescentes”