Por Miguel Cerejo

Una cíber movilización sin precedente. El pasado viernes 4 de marzo de 2016 la petición Ley del Trabajo: ¡no, gracias!, que se opone a la reforma de la ministra del Trabajo Myriam El Khomri, superó el millón de firmas. Esta petición, publicada en el sitio web change.org el 19 de febrero por ciudadanos y militantes de asociaciones, entre quienes, la militante feminista Caroline de Haas batió todos los récords de firmas por la petición lanzada en Francia. Efectivamente, frente a este proyecto de ley que pretende defender el empleo facilitando el despido, surgió al instante un movimiento de protesta civil sin precedente.

Esta petición exige el retiro inmediato del proyecto de ley, que es repudiado en el seno mismo del PS (partido socialista) nada menos que por Martine Aubry

Se ataca el código del trabajo y los trabajadores

Una de las primeras partes de la ley habla del tiempo de trabajo y le pone la firma al término de las 35 horas.

Bajo un simple acuerdo de empresa:

Un asalariado podrá trabajar 12 horas por día y 46 horas por semana (contra 10 horas y 44 horas en la actualidad). Estas 46 horas por semana se calcularán sobre 16 semanas lo que les permitirá a los empleadores no pagar las horas extras, alternando semanas de gran actividad y semanas de baja actividad. Por otra parte, se podrá fraccionar el tiempo de descanso obligatorio de 11 horas por periodos de 24 horas. Las horas extras se pagarán cinco veces menos. Los aprendices menores podrán trabajar 10 horas por día y 40 horas por semana (contra ocho horas por día y 35 horas por semana actualmente), es un verdadero regreso al siglo XIX. Esta lista dista de ser exhaustiva.

La legalización del despido abusivo

Esta ley esconde el principio del despido económico. Efectivamente, una empresa podrá simplemente despedir a alguien si su cifra de negocios baja durante un período corto (lo que en ningún caso quiere decir que la empresa está en dificultades económicas sino que simplemente sus beneficios son menos elevados). Los despidos abusivos, es decir sin causa real o seria, eran sancionados en el tribunal laboral con un mínimo de seis meses de salario sin importar la antigüedad del asalariado. Con esta ley las indemnizaciones tendrán un techo según la antigüedad. Por ejemplo, un asalariado con menos de dos años de antigüedad recibirá seis meses de salario máximo, entre dos y 10 años el techo es de 10 meses y así siguiendo.

Los acuerdos de la empresa para sortear la ley y debilitar los sindicatos

La ley estipula que hay una jerarquía de normas legales, el código del trabajo domina sobre los acuerdos de rubros, los cuales dominan sobre los acuerdos de empresa. Por cierto, si el asalariado está sometido a diferentes normas, se privilegia la norma más favorable para el asalariado. En la nueva ley, los acuerdos de empresa suplantan al derecho (código del trabajo) y su objetivo es debilitar fuertemente los sindicatos y la movilización salarial. La relación de fuerzas será completamente sesgada y favorable a la patronal puesto que las normas se negociarán en cada empresa y ya no a nivel nacional o del rubro de actividad. Estos acuerdos locales debilitarán aún más a los asalariados, aislados en las empresas particularmente sin sindicatos.

El discurso gubernamental: despedir más para emplear más

Este gobierno, igual que los anteriores, les hace creer a los trabajadores que la causa del desempleo proviene del hecho de que es muy difícil para las empresas despedir o que el código del trabajo es demasiado rígido. Hasta ahora ningún estudio ha podido probar una correlación entre las normas de protección del asalariado y el desempleo. El desempleo está estancado desde los años ochenta entre el 7% y el 10% a pesar de las medidas impuestas para flexibilizar las normas de despido y del código del trabajo. Pese a este discurso nos damos cuenta en los hechos que solo fue la ley de las 35 horas la que creó empleos (350 000). Es esta misma ley la que quieren sacar para crear empleo, ¿pero de quién se están burlando?

El remate de 30 años de neoliberalismo

Gattaz lo soñó, los socialistas lo hicieron. Esta ley se inscribe en la prolongación de las políticas neoliberales desarrolladas desde los años ochenta –bajo la cobertura de lucha contra el desempleo, destinada a acrecentar el poder de las empresas, a bajar masivamente sus impuestos (como lo atestigua el pacto de responsabilidad que ofreció 41 mil millones de euros a las empresas sin que el Estado les imponga la creación de un solo empleo), privatizó los servicios públicos y disminuyó las ayudas sociales.

Por otra parte, esta ofensiva del gran capital va acompañada de medidas de restricción de las libertades legítimas por la lucha antiterrorista. La ley de vigilancia inspirada en la Patriot Act estadounidense, y la inscripción del estado de urgencia en la constitución anuncian un giro autoritario y liberal en Francia que cuestiona los principios democráticos sobre los que se construyó la nación.

Aún todo es posible

No obstante este clima político moroso, la sociedad civil se organiza y esta ley cristaliza un sinnúmero de exasperaciones que hacen converger luchas diversas, como lo manifiesta el millón de firmas. Una gran movilización está prevista para este miércoles 9 de marzo en toda Francia en respuesta a los llamados de organizaciones estudiantiles seguidas por los sindicatos y el mundo asalariado.

Nada se ha jugado todavía y aún todo es posible como lo demuestra la cita de un ministro recogida por Médiapart: “Un movimiento social, provocaciones, violencias y un drama… Eso hace saltar un gobierno”.

No dudemos jamás de nuestras fuerzas y de la capacidad que tenemos como ciudadanos de cambiar nuestra sociedad. No nos olvidemos que somos mucho más numerosos y que nuestros dirigentes tiemblan cuando salimos a la calle, como lo prueban las manifestaciones estudiantiles en 2006 que le hicieron dar marcha atrás al gobierno sobre el CPE (Consejero Principal de la Educación).

Movilicémonos, firmemos la petición y seamos muchos en la calle este 9 de marzo de 2016.

Aquí los vínculos para la petición

https://www.change.org/p/loi-travail-non-merci-myriamelkhomri-loitravailnonmerci