Fotografías: René Gómez.    Vídeo: Jordi Jiménez

La comunidad del Mensaje de Silo «Espai Humanista» ha celebrado el 2 de octubre, día Internacional de la No-Violencia, en el Centro Bahá’í de Barcelona. En este acto ha participado la propia Comunidad Bahá’í de Barcelona, la Casa del Tíbet de Barcelona, el Centre Sufí Naqshbandi, Cuáqueros y la comunidad Espai Humanista.

 

Se ha comenzado el acto con un pedido conjunto por todos los refugiados y desplazados del mundo, en sintonía con las situaciones que se están viviendo en estos meses, leído por Joana Alumà, de la comunidad Espai Humanista. Posteriormente, Emilio, de la comunidad Bahá’í de Barcelona, han destacado en su presentación la importancia de crear conciencia sobre la no-violencia en los pueblos, afirmando que la naturaleza humana va más allá de lo material y que es ese aspecto espiritual el que sirve de apoyo para avanzar hacia la no-violencia.

Desde la Casa del Tíbet, Thubten Wangchen ha puesto de manifiesto la diversidad de formas, de creencias y de valores de las diferentes espiritualidades y culturas y ha reclamado un respeto profundo a esa diversidad ya que, aunque diferentes, a todos nos une el hecho de ser humanos y el hecho de buscar la paz y la felicidad.

Por parte de los cuáqueros, Nigel Harris nos ha hablado de la divinidad que se expresa en todo ser humano como un sentimiento de unidad de los unos con los otros y como una búsqueda de paz y de justicia en el mundo.

Desde el Centro sufí Naqshbandi Abdel Fattah ha hecho un recorrido por los diferentes aspectos que favorecen la paz desde el Islam, rechazando los equilibrios armamentísticos de los países que producen una falsa paz basada en el temor colectivo.

Por la comunidad del Mensaje de Silo Espai Humanista, Jordi Jiménez ha destacado el carácter personal e interno de la no-violencia y ha realizado junto con los presentes una meditación guiada que propone la reconciliación con aquellas personas que nos han herido como uno de los elementos clave del avance hacia la no-violencia.

Para acabar, ha tomado la palabra Leila Sans, de la Comunidad Bahá’í de Barcelona, que ha explicado la importancia de sentir el bienestar de todo miembro de la humanidad como el propio bienestar, y que el sufrimiento de cualquier persona es el sufrimiento del cuerpo completo de la humanidad, ya que ésta es un todo.

Tras estas intervenciones tan inspiradoras se ha abierto un turno de preguntas y el acto ha concluido con un intercambio abierto entre todos los asistentes y ponentes del mismo.