El 2008 Perú demandó a Chile en el Tribunal Internacional de La Haya, apelando a que no se encontraría establecido el límite marítimo entre ambos países. Sin embargo, Chile se defiende asegurando que los tratados de 1952 y 1954 –además de la aceptación por años de dichos acuerdos, por ambos países- definen claramente el límite  con los vecinos del norte.  A una semana de conocer el veredicto del tribunal internacional, Tomás Hirsch entrega su  opinión al respecto.

TomasNoViolen
Foto de humanistas.cl

¿Cuál debe ser el llamado a la ciudadanía chilena a una semana de resolución de La Haya?

El llamado tiene que ser a estar muy tranquilos y a acoger el fallo del modo que lo determine el Tribunal de La Haya. Si el país fue a La Haya, si Chile y Perú aceptaron que la Corte Internacional de La Haya sea la que determine cuáles son los límites reales y efectivos a nivel marítimo entre los dos países, lo que corresponde ahora es que la ciudadanía de ambos países respete el fallo, agradezca a la corte de La Haya y se disponga a mirar al futuro, buscando la complementación y la cercanía. Y parar cualquier voz nacionalista o cualquier tipo de amenaza -que ya hemos visto que a algunos les gusta proferir-,  que lo único que buscan es producir distancia entre los chilenos y los peruanos.

¿Qué te parece el ambiente político que se ha generado en torno al fallo del tribunal internacional?

Creo que hay una sobre actuación absolutamente inadecuada, que más busca dividendos políticos al interior de cada país, que prepararse para una correcta aceptación de la resolución del tribunal de La Haya. Creo que cuando el Presidente Piñera llama al Consejo Nacional de Seguridad (COSENA), lo único que busca es ganar dividendos apareciendo como un presidente muy preocupado de la defensa de los límites y eso, al mismo tiempo, va generando roces con un país hermano. Los mismos errores está cometiendo el presidente Humala. Este desfile de ex presidentes, ministros, cancilleres, de consejo nacional de seguridad, de comandante en jefe del ejército, no ayuda en nada. Simplemente es una maniobra oportunista que están realizando los gobiernos para el beneficio propio, pero de ninguna manera contribuye al acercamiento de ambos países y ambos pueblos.

 ¿Qué es lo que a tu parecer está realmente en juego en este juicio internacional?

Lamentablemente, en rigor, lo que está en juego es si las multinacionales pesqueras van a robar este recurso por Chile o lo harán por Perú. Porque hasta ahora, los únicos que se  han beneficiado económicamente en ese sector, han sido esas multinacionales, extrayendo miles de millones de dólares en recursos pesqueros. Y no se han beneficiado ni el pueblo chileno ni el pueblo peruano. Yo aspiro a que el futuro sea un futuro en el cual efectivamente se priorice y se defienda el mejoramiento de la calidad de vida de los pueblos, por sobre  la situación de esas multinacionales.

¿Cómo esperas que reaccione el Gobierno frente a un posible fallo desfavorable para Chile?

Esperaría que reaccione con calma, con aceptación del fallo. Entendiendo que cuando uno va a los tribunales internacionales, estos tribunales pueden acoger o no acoger la posición del país. Por lo tanto, en derecho, una vez que el tribunal falla, las partes deben acatar.