En el acto, se presentaron los libros ‘Destino Final’ de Giancarlo Ceraudo y ‘Skyvan’ de Miriam Lewin.

«¡Qué tengan paciencia, que no bajen los brazos!, se lo dicen las locas, que seguimos de pie y seguiremos estando», alentó Taty Almeida en su discurso final.

Fotos: Ariel Brocchieri

El viernes 15 de junio, tuvo lugar en Madrid el acto ‘Los vuelos de la muerte en Argentina. La investigación’, sobre este tema que hoy sigue candente, en una Argentina que vuelve a experiencias que creía superadas y en una España que se niega a reconocer a las víctimas de la dictadura franquista.

Organizado por el Observatorio Hispano Argentino, el acto se celebró en el Ayuntamiento de Madrid, de la mano del Tercer Teniente de Alcalde, Mauricio Valiente, y con la presencia del jurista Baltasar Garzón, de la expresa política y periodista Miriam Lewin, el fotógrafo Giancarlo Ceraudo y Taty Almeida, madre de Plaza de Mayo (Línea Fundadora).

Enrique Borcel / ARIEL BROCCHIERI

Se ha tratado de un relato terrible, apasionante y esperanzador al mismo tiempo. Comenzó con la bienvenida de Mauricio Valiente a una “sala que hemos querido abrir a aquellos que luchan por los derechos humanos”, dijo el edil madrileño.

Mauricio Valiente /ARIEL BROCCHIERI

El abogado y ex juez Garzón fue el primer ponente en hablar. “Tuve la suerte –expresó- de poder intervenir en estos casos que cambiaron mi vida”  (en referencia a los casos de desaparecidos de Argentina y Chile) y aclaró “Pinochet hizo un gran ‘servicio’ a la jurisdicción universal”, de la que es un firme defensor.

Baltasar Garzón / ARIEL BROCCHIERI

También recordó la importancia del primer gesto de Néstor Kirchner  al llegar a la Presidencia de Argentina cuando descuelga el retrato de Videla, “las víctimas ocuparon su posición”, dijo. No olvidó los momentos difíciles posteriores y la respuesta de la población en la calle con el ‘Nunca Más’. “La justicia es lenta y, a veces, llega”, apostilló.

Giancarlo Ceraudo nunca pensó en dedicar quince años de su vida a un proyecto que ha sido mucho más que un trabajo para él: la investigación sobre los desaparecidos de la dictadura argentina y la consecución de pruebas que llevaron a la cárcel a los responsables de tales crímenes. “Este trabajo no es de un fotógrafo; no se aguanta un trabajo de este tipo quince años. Pertenece a todas las personas que me ayudaron”. Las imágenes de tal monstruosidad están en su libro ‘Destino final’

Giancarlo Ceraudo / ARIEL BROCCHIERI

Ceraudo nunca dudó de que lo conseguiría y, con esa seguridad, convenció –entre otros- a la periodista Miriam Lewin, que había estado detenida como presa política en la ESMA, para que le ayudara en la investigación.

Miriam Lewin / ARIEL BROCCHIERI

Entre los recuerdos de Lewin (recordaba cómo todos los miércoles se llevaban a compañeros presos que no volvían, lo que le hizo suponer que podían ser fechas claves); el dato de que los vuelos duraban cierto tiempo (se adentraban en el océano donde se lanzaba a los presos al agua) y que tenían como salida y llegada el mismo destino; el hallazgo de los cadáveres que el mar había devuelto a tierra de dos madres de Plaza de Mayo y dos religiosas francesas detenidas y hechas desaparecer, entre muchos otros; ‘casualidades’ al conocer a ciertas personas, que sin saberlo, fueron fundamentales para recabar y cuadrar datos, y una fe inquebrantable en que estaban haciendo lo que tenían que hacer, llevó a esta periodista argentina y este fotógrafo italiano a lo que parecía imposible, la prueba que llevó a prisión a los autores de esta barbarie: “Nunca había habido una prueba tan directa de crímenes de lesa humanidad”, relataba Miriam Lewin.

Pero el acto no dejó el sabor de la desesperanza, como se podría imaginar. Una Taty Almeida (una de las Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora) comenzó su discurso reivindicando la figura de Néstor Kirchner y la militancia porque “es compromiso, es compañerismo –decía-. Tenemos la esperanza de que otras generaciones seguirán” y recordó que, frente al gobierno de Macri y las medidas nefastas, que ha ido tomando, “la resistencia cada vez es mayor”.

Taty Almeida / ARIEL BROCCHIERI

Para demostrarlo, Almeida hizo un repaso de las últimas grandes manifestaciones que han tenido lugar en las últimas semanas en Argentina (contra el FMI, por el aborto libre, por la defensa de los DDHH), y lo hacía con unas palabras llenas de fuerza: “Por eso, nosotras, las locas (en alusión a los apelativos con los que fueron calificadas durante años por ciertos sectores) les decimos ¡qué tengan paciencia, qué no bajen los brazos!, se lo dicen las locas, que seguimos de pie y seguiremos estando”.

Otras imágenes que hablan del emotivo encuentro/ ARIEL BROCCHIERI