La Comunidad (para el desarrollo humano), organismo social y cultural del Movimiento Humanista, ha elegido a su Equipo de Coordinación Mundial (ECM).

Reproducimos parte del mensaje del Equipo saliente:

.. “Ha sido gratificante realizar este aporte al conjunto que no ha estado exento de dificultades.. Ha sido un periodo de mucho aprendizaje, nos ha permitido ser más flexible y experimentar esa realidad, en la convergencia de un proyecto global donde las diferencias se desvanecen. La sincronización que se ha ido generando en los Chat, en las conexiones con el ECM ha sido muy interesante, manteniendo un ritmo en las conexiones con el ECM y con los enlaces de los países. Comprendiendo la importancia del trabajo de los equipos de base, donde se fragua y se desarrolla nuestro Organismo. Hemos ido compartiendo esta función de “cuidadoras del fuego”, velando por el Organismo, sin grandes campañas que no veíamos que corresponden al momento. Nos gustaría dar las gracias a los enlances de los diferentes países, a todos los miembros plenos, a Giorgio Mancuso por ocuparse del sistema de votación del nuevo ECM, y especialmente a todos aquellos que han dando respuesta a cada una de nuestras comunicaciones.”

El nuevo Equipo de Coordinación Mundial, que cumplirá funciones por el término de dos años, ha quedado integrado por: Mohammad Sarwar Islam (Bangladesh), Alfonzo Bueno (España), Stefania Galardi (Italia), Tamara Bueno (España), Victor Piccininni (Argentina), Isabel Izaguirre Rocha (Mexico).

La Comunidad (para el desarrollo humano) es un organización creada a mediados de 1980 como el organismo social y cultural del Movimiento Humanista.

Sus objetivos son el estudio, el desarrollo, la difusión y la instalación de una nueva cultura basada en las ideas fundamentales del Humanismo Universalista.i, creado por Silo. La Comunidad impulsa proyectos para la aplicación concreta de esta nueva cultura en los diferentes ámbitos de la vida personal y social.

La Comunidad afirma que esta nueva cultura será el correlato de una configuración de conciencia avanzada en la que todo tipo de violencia provoque repugnancia. La instalación de tal estructuración de conciencia no violenta en las sociedades sería una conquista cultural profunda. Esto iría más allá de las ideas o de las emociones que débilmente se manifiestan en las sociedades actuales, para comenzar a formar parte del entramado psicosomático y psicosocial del ser humano.

Por otra parte el equilibrio y desarrollo individual y social pueden lograrse si las personas adquieren un coherente sentido de la vida. De otro modo, toda existencia sin dirección o falseada en su sentido, genera sufrimiento personal y colectivo. Las acciones personales u grupales se basan en acciones verdaderas y valiosas. El principio más importante que predica, se enuncia así: «Trata a los demás como quieres que te traten». Existen también otros principios de acción válida que sirven de orientación en la conducta.

Esta nueva cultura se fundamenta en una nueva concepción del ser humano de la cual se derivan una escala de valores, una metodología de acción y un proyecto personal y social.

Una escala de valores cuyos 6 puntos fundamentales son:

  • En primer lugar, la ubicación del ser humano como valor y preocupación central, de tal modo que nada esté por encima del ser humano, ni que un ser humano esté por encima de otro.

  • En segundo lugar, afirma la igualdad de todas las personas y por tanto trabaja por la superación de la simple formalidad de iguales derechos ante la ley, para avanzar hacia un mundo de iguales oportunidades para todos.

  • En tercer lugar, reconoce la diversidad personal y cultural, y por tanto afirma las características propias de cada pueblo, condenando toda discriminación que se realice en razón de la diferencia económica, racial, étnica y cultural.

  • En cuarto lugar, auspicia toda tendencia al desarrollo del conocimiento por encima de las limitaciones impuestas al pensamiento por prejuicios aceptados como verdades absolutas o inmutables.

  • En quinto lugar, afirma la libertad de ideas y creencias y, por último;

  • repudia toda forma de violencia, entendiendo no solamente a la violencia física como único factor, sino a la violencia económica, a la violencia racial, a la violencia religiosa, a la violencia moral y psicológica como casos cotidianos y arraigados en todas las regiones del planeta.

La metodología de acción de la “no-violencia activa”. Esta metodología promueve una actitud social y personal frente a la vida, que tiene como herramientas principales de acción conjunta y conducta personal y social:

  • El rechazo y vacío a las diferentes formas de discriminación y violencia.

  • La no-colaboración con las prácticas violentas.

  • La denuncia de todos los hechos de violencia y discriminación.

  • La desobediencia civil frente a la violencia institucionalizada.

  • La organización y movilización social, voluntaria y solidaria.

  • El apoyo decidido a todo aquello que favorezca la no-violencia activa.

  • La superación de las raíces de la violencia en uno mismo, el desarrollo de las virtudes personales y de las mejores y más profundas aspiraciones humanas.

Se trata en definitiva de un proyecto personal y social que trata de superar la crisis actual de violencia, desorientación y falta de sentido que sufre el ser humano. Este proyecto se sintetiza en el ideal de Humanizar la Tierra y en impulsar decididamente las acciones en la dirección de una Nación Humana Universal.

www.lacomunidadmundial.org

i Humanismo Universalista creado por Silo. Pensador, escritor y guía espiritual. El H.U. es también llamado Nuevo Humanismo (*). La actitud humanista no es una filosofía sino una perspectiva, una sensibilidad y un modo de vivir la relación con los otros seres humanos. El h.u. sostiene que en todas las culturas, en su mejor momento de creatividad, la actitud humanista impregna el ambiente social. Así, se repudia la discriminación, las guerras y, en general, la violencia. La libertad de ideas y creencias toma fuerte impulso, lo que incentiva, a su vez, la investigación y la creatividad en ciencia, arte y otras expresiones sociales. En todo caso, el h.u. propone un diálogo no abstracto ni institucional entre culturas, sino el acuerdo en puntos básicos y la mutua colaboración entre representantes de distintas culturas, basándose en «momentos» humanistas simétricos. El ideario general del h.u. está plasmado en el Documento del Movimiento Humanista y en otras obras de Silo.