Publicado en Mundo Obrero

Juntar letras y sus músicas para recordar la obra más importante de la literatura en castellano, a su autor y al más famoso de sus personajes.

Estudiar el Quijote ha sido una tarea llevada a cabo con asiduidad y profundidad a lo largo de los más de cuatrocientos años de existencia de la obra cervantina. En estos fructíferos cuatro siglos de historia han sido innumerables las veces en las que se ha documentado y representado al ingenioso hidalgo en el teatro, en la pintura, la escultura, el cine, la fotografía o la música.

En este 23 de abril de 2026 quería destacar cuatro de ellas:

Aquella mítica serie de dibujos animados producida para TVE, compuesta por treinta y nueve capítulos que se emitieron por la televisión pública de entonces entre 1979 y 1980 y en la que destacaban voces legendarias (Fernán Gómez como el caballero andante, Antonio Ferrandis como Sancho, Rafael de Penagos como Cervantes) que recreaban y daban vida a las aventuras de don Quijote y su fiel escudero.

La obra teatral de la compañía Ron Lalá titulada En un lugar del Quijote y que fue representada en el teatro Colón de Bogotá en abril de 2017. Una mirada contemporánea a las ansias de libertad y rebeldía de un personaje inigualable y a su cuerda locura para luchar contra la realidad.

La obra musical homónima compuesta en 1897 por Richard Strauss como un poema sinfónico, reconocido por su orquestación y su capacidad narrativa, y en el que, como dice el director de orquesta Gustavo Dudamel, don Quijote “es ´interpretado` por el violonchelo solista, tema del personaje que es una cosa de nobleza y de gracia arrepentida. El tema de Sancho Panza es un asunto más proletario, introducido por el clarinete bajo y la tuba tenor antes de que la viola solista se convierta en su voz”.

Por último, pero no menos relevante, el álbum del grupo Mägo de Oz La Leyenda de la Mancha. Tercera producción de estudio de la banda de folk metal española en la que hacen un pequeño y modesto homenaje a don Quijote. Editada en 1998 contiene trece piezas que empiezan con unas palabras introductorias y entre las que destacan “En un lugar de…”, “Molinos de viento”, la instrumental “La ínsula de Barataria”, “Requiem” y la homónima que da título al disco. Fue disco de oro en su momento.

Y un tema extra (bonus track): esta banda fue ´asaltada` por su discográfica que publicó un álbum no autorizado titulado Rarezas -al que el grupo respondió con el triple CD The best Oz– en el que se recogen grabaciones en directo y temas inéditos entre los que se encuentra una versión de la canción de cabecera de Don Quijote de la Mancha, cuyo original es de Juan Pardo y era interpretado por el grupo Botones, la serie animada con la que empezábamos esta celebración de los libros.

Don Quijote, y sus representaciones, por uno u otro motivo, como punto de llegada y de partida. Por muchos 23 de abril: rosas, quijotes, amor, quijotes, libros, quijotes, música, quijotes y paz, mucha paz. Cual Quijote.

No olvidemos Gaza, Cuba, Líbano, Irán…