Teherán, 1 de marzo de 2026 – 11:50 hora local
Las autoridades iraníes han publicado un primer balance oficial de daños humanos y materiales tras la serie de ataques aéreos y bombardeos que, según Teherán, fueron ejecutados por Israel y Estados Unidos como parte de una ofensiva militar conjunta.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, informó que un bombardeo en la provincia de Hormozgán, en el sur del país, destruyó una escuela primaria femenina en Minab, donde había alrededor de 170 alumnas en el momento del impacto. Araghchi señaló que al menos 63 niñas murieron y otras 92 resultaron heridas como resultado de ese ataque, y advirtió que “esta acción no quedará sin respuesta”. Estas cifras han sido difundidas por la radiotelevisión pública IRIB y agencias estatales iraníes como parte de un informe oficial de daños humanos atribuibles a los ataques recientes.
El gobierno iraní calificó el ataque a la escuela como un acto “cobarde” que afectó exclusivamente a civiles y a menores de edad, y responsabilizó directamente tanto a Israel como a Estados Unidos por la escalada que desató esta cadena de hostilidades.
Además del ataque a la escuela, las autoridades iraníes han confirmado impactos en múltiples zonas urbanas e instalaciones, lo que ha generado un cuadro de afectación generalizada en infraestructuras civiles y servicios públicos, así como un aumento en las evacuaciones y en la atención médica de emergencia. El reporte oficial menciona que hospitales y centros de salud en diferentes provincias han recibido un gran número de heridos y que se han activado protocolos para atención prolongada a víctimas.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán también difundió comunicados en los que se afirma que el país ha enfrentado ataques que han afectado no sólo servicios públicos y zonas residenciales, sino también áreas cercanas a instalaciones estratégicas y gubernamentales. En respuesta a los ataques, Irán ha lanzado misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses e israelíes en la región, incluyendo bases en Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irak.
El informe oficial también alude al estado de “unidad nacional” frente a lo que el gobierno describe como una agresión extranjera, y garantiza que alimentos, medicinas y servicios médicos están disponibles de manera continua dentro del país, pese al escenario de crisis.
En el plano de liderazgo del país, a diferencia de los rumores virales que circularon en redes sociales sobre la muerte del líder supremo Ali Jamenei en los ataques, las autoridades han insistido en que los altos cargos del Estado, incluido el propio Jamenei y el presidente Masoud Pezeshkian, se encuentran seguros tras haber sido trasladados a ubicaciones protegidas antes del inicio de las hostilidades.
Esta actualización oficial de Irán representa el primer balance de víctimas emitido por el gobierno después de que los ataques militares se intensificaran, y marca un punto de partida para el análisis del impacto humano de las operaciones, en un contexto ya de por sí volátil y con fuertes repercusiones humanitarias y diplomáticas.
La comunidad internacional sigue de cerca estos informes, mientras continúan los combates, las represalias y las reacciones diplomáticas en múltiples capitales.
Situación en desarrollo.













