Grupo de vigilancia detecta cadmio en algunos brazaletes de la suerte
15 de febrero de 2026, Ciudad Quezón. Mientras muchos ciudadanos acuden a Binondo, Manila, y otros barrios chinos del país para comprar tikoy (pastel de arroz glutinoso) y otras delicias favoritas por el Año Nuevo Chino, la EcoWaste Coalition recordó a los consumidores que estén atentos a “los brazaletes de la suerte” que contengan componentes metálicos tóxicos.

EcoWaste Coalition a los Consumidores — ¡Tengan cuidado con los amuletos tóxicos!
El grupo de vigilancia y análisis de residuos y contaminación «EcoWaste Coalition, emitió este oportuno recordatorio mientras los buscadores de suerte adquieren objetos para llamar a la buena suerte, la salud y la fortuna con motivo del Año del Caballo de Fuego, tradicionalmente asociado a una energía inmensa, la pasión y el impulso hacia el éxito.
Para demostrar los riesgos para la salud de algunos de estos “activadores de la suerte”, el equipo de análisis compró al azar 22 brazaletes, cuyo precio oscilaba entre 35 y 150 pesos filipinos cada uno, a vendedores de los distritos de Binondo, Quiapo y Santa Cruz, y los analizó en busca de metales pesados. Particularmente cadmio, utilizando para ello un analizador de Fluorescencia de Rayos X (XRF, por sus siglas en inglés).
Si bien no se detectaron productos químicos preocupantes en las cuentas, se descubrió que los Pi Yao (también conocidos como Pi Xiu) y otros componentes metálicos de los brazaletes, incluyendo un unicornio (el animal mítico parecido al caballo), estaban cargados con altos niveles de cadmio.

Los amuletos de la suerte deberían ser analizados previamente y etiquetados sobre sus posibles trazas de metales pesados, como el cadmio, un producto químico carcinógeno.
De los 22 brazaletes de la suerte comprados y analizados, se encontró que nueve incluían figuras de Pi Yao y otros símbolos auspiciosos con niveles de cadmio superiores a 100 ppm, el límite establecido por la Unión Europea para el cadmio en la joyería.
De estos nueve brazaletes, siete tenían componentes metálicos con un contenido de cadmio por encima de las 100.000 ppm. Los otros dos tenían niveles de cadmio de 2.170 ppm y 4.257 ppm.
La presencia de cadmio en los nueve brazaletes indica que algunos fabricantes de joyería utilizan este metal altamente tóxico para añadir masa y peso al producto y lograr un acabado lustroso o más convincente. Por otra parte, la ausencia de cadmio en los 13 brazaletes demuestra claramente que es posible sustituirlo por materiales no tóxicos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido el cadmio entre los 10 productos químicos o grupos de productos químicos que representan un grave problema para la Salud pública. Ha recomendado la «eliminación del uso de cadmio en productos como juguetes, joyas y plásticos», como una de las intervenciones para reducir las liberaciones de cadmio y la exposición ocupacional y ambiental.
Según la OMS, «el cadmio ejerce efectos tóxicos sobre los riñones, así como sobre los sistemas esquelético y respiratorio (y) está clasificado como carcinógeno humano».
Si bien tragar una joya representa el mayor riesgo de exposición al cadmio, la exposición crónica puede ocurrir a través del contacto oral habitual. Los niños pueden absorber el metal al masticar, chupar o llevarse estos objetos a la boca. Dado que los niños menores de seis años suelen llevarse objetos (y sus manos) a la boca con frecuencia, corren un mayor riesgo.
Para hacer frente a esta amenaza para la salud pública, EcoWaste Coalition solicitó una revisión exhaustiva de la normativa vigente con el fin de cerrar los vacíos legales que permiten la entrada al mercado local de joyería con alto contenido de cadmio.
Dado que los consumidores comunes no pueden distinguir visualmente los componentes metálicos seguros de aquellos que contienen cadmio, el grupo EcoWaste Coalition impulsó una campaña de etiquetado obligatorio, que detalle la composición química y los posibles riesgos para la salud o ecológicos.
La EcoWaste Coalition señaló que estas acciones contribuirán a promover el derecho a la salud del pueblo filipino, garantizado por la Constitución, así como a impulsar el Marco Mundial sobre Productos Químicos —Por un Planeta Libre de Daños Causados por Productos Químicos y Desechos—, cuyo objetivo es “prevenir o, cuando ello no sea posible, minimizar los daños derivados de los productos químicos y los desechos para proteger el medio ambiente y la salud humana, incluidos los grupos vulnerables y los trabajadores”.
Referencias:
- https://www.who.int/teams/environment-climate-change-and-health/chemical-safety-and-health/health-impacts/chemicals/cadmium
- http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2011:134:0002:0005:en:PDF
- https://www.health.ny.gov/environmental/chemicals/cadmium/cadmium_jewelry.htm
- https://ec.europa.eu/safety-gate-alerts/screen/webReport/alertDetail/10013275?lang=en
- https://www.chemicalsframework.org/page/text-global-framework-chemicals













