Por Verónica Azpiroz Cleñan[1]

 

Sabemos muy poco sobre la salud sexual y reproductiva de las mujeres mapuche, en términos de datos y etnoepidemiología mapuche. Para dar cuenta de ello haré un recorrido desde un sentipensar el sur desde mi geoglocalización en Los Toldos (Buenos Aires) porque siento y pienso los sures inspirada en el puel (este). Analizaré el impacto negativo de la megaminería sobre la salud reproductiva de las mujeres mapuche y la ausencia de datos epidemiológicos al respecto.

Silencio estadístico

Desde la aprobación de la ley de Interrupción Voluntaria/Legal del Embarazo (IVE/ILE), en el 2019 el Ministerio de Salud de Nación y los siete ministerios provinciales de salud que se yuxtaponen al Puelmapu (territorio mapuche), no han incorporado la variable étnica. Las provincias son Chubut, Río Negro, Neuquén, Mendoza, La Pampa, sur de San Luis y Buenos Aires debajo del Río Salado.  Para dar cuenta de las brechas de acceso y desigualdad a las prácticas de IVE/ILE que las mujeres mapuche tenemos respecto a las mujeres blancas no hay dato, no hay estadística, no hay información epidemiológica. La invisibilización estadística en salud del pueblo mapuche, específicamente en estadísticas vitales como en epidemiología, es una política estatal (nacional y provincial) asentada sobre el racismo institucional desde la transición democrática.

La naturalización del silencio estadístico por parte del feminismo blanco, es un pendiente a trabajar. Las prácticas feministas por sí mismas no dejan de ser racistas cuando se asume la gestión estatal, por lo cual, sería conveniente practicar la desracialización antes de volver a gobernar en pos de políticas de acción afirmativa para las mujeres mapuche.

En términos de derechos, la decisión voluntaria de interrumpir un embarazo por la biomedicina en el sistema público de salud para las mujeres mapuche, está contemplada en la ley. Con su falta de pertinencia cultural y adaptación sociolingüística funciona. Mal pero funciona.

Sin embargo existen abortos provocados (no deseados por las mujeres) por la exposición a megaminería y agrotóxicos en el territorio mapuche. Vivo en la pampa húmeda y conozco el modelo sojero no solo en términos productivos sino del monocultivo de ideas que genera. ¿Cómo se registran, quienes documentan los abortos provocados por el agronegocio y la extracción minera? Por ahora, es un enigma. Sin embargo, los estándares de calidad de información en salud establecidos por la CEPAL[2] (Comisión Económica para América Latina) y la OPS[3] (organización panamericana de la salud) indican que la población indígena[4], también debe y puede ser medida. De ejecutarlos, tendríamos data.

“Tenía 18 semanas de embarazo. El domingo habíamos ido al tío Caliva a un asado… había manso olor a veneno. Ahí nomás se amuchamos pa´ dormir. A la tardecita me agarraron unos achaques así, muy raro…  vomitaba y no sabía que pasaba, el asado estaba bien, no estaba yarco. Me llevaron al hospital y me dieron unas gotitas, me mandaron pa´ la casa. Más noche empecé a sangrar y sangrar. Lo perdí”. Este narrar en primera persona de una mujer diaguita kapayan, de 28 años de Jachal en San Juan en 2024 ¿Dónde quedó registrado?

Aborto no deseado

La megaminería funciona provocando voladuras masivas para la remoción de roca. Luego es triturada, y se le aplica cianuro y otros productos químicos para separar los metales y para ello, se usa toneladas[5] y toneladas de agua[6]. La huella hídrica[7] define el volumen total de agua utilizada en la elaboración de productos o servicios. Los metales pesados llegan al cuerpo humano por inhalación de polvo tóxico, por beber agua y por ingesta de alimentos producidos con agua contaminada con cianuro y otros químicos. También se puede dar por absorción dérmica pero en menor medida. ¿Sabemos cuál es la huella hídrica para el territorio mapuche ocupado por la provincia de Río Negro?

Los metales pesados como plomo, cadmio, mercurio, arsénico, afectan el sistema endocrinológico de la mujer, generan una disrupción en las hormonas que afectan su producción, metabolismo y señalización. La afección recae sobre la función normal del eje hipotálamo-hipófiso-ovárico que regula la producción de estrógenos, progesterona, FSH (Hormona Folículo Estimulante) y LH (Hormona Luteinizante), el proceso ovulatorio y la preparación del útero para engendrar.

El plomo (Pb) puede alterar los niveles de las hormonas FSH y LH y reducir la producción de estrógenos, afectando de manera directa la salud reproductiva. En las comunidades mapuche de Putren Tuli Mahuida (paraje Lipetren Grande), Newen Peñy (paraje Río Chico Abajo), Nepun Cura (paraje Mamul Choique), así como entre mujeres mapuche desterritorializadas que viven en Jacobacci, Maquinchao y en la Línea Sur, están expuestas a los impactos de la megaminería. Ellas tendrán un mayor riesgo de padecer enfermedades reproductivas y abortos espontáneos si no se detiene la necropolítica. ¿Cuántas mujeres mapuche están siendo afectadas? ¿Quiénes son? ¿De qué se enferman? Estos, son daños colaterales según el gobierno rionegrino quien autorizó sin legitimidad social[8] la megamineria, la cual tuvo grandes falencias político-administrativa (Conv. 169 OIT[9]).

Existen varios desafíos en términos de defensa territorial y soberanía energética. Uno de los principales es construir un horizonte común, que permita conformar un poder político amplio, basado en alianzas sólidas, capaz de frenar proyectos extractivos como Calcatreu[10] (oro y plata) impulsado por la empresa Patagonian Gold y Amarillo Grande (uranio) a cargo de Blue Sky Uranium Corp[11]. ¿Alguien puede considerar inocua para la salud humana y la integridad del territorio la instalación de una planta destinada a almacenar 120 toneladas de químicos[12] (cianuro)?

Horizontes compartidos o fragmentados

El segundo horizonte compartido del movimiento mapuche con el ambientalismo y feminismo es incidir en el Ministerio de Salud rionegrino que elabore un protocolo de atención para mujeres mapuche y no mapuche en edad fértil (la salud reproductiva será afectada) en contextos megamineros. Nosotras, ya sabemos realizar sinergia entre los feminismos (apoyo a las presas políticas mapuche – 2021) y ambientalismo (Ley Glaciares -2010). El objetivo de la incidencia será registrar en las historias clínicas, la evolución del estado de salud reproductiva según la biomedicina, ya que hasta el momento, el cianuro no va direccionado solo a las mujeres mapuche sino a todos los cuerpos humanos. Los abortos no deseados vendrán y las disfunciones endocrinológicas también. Todas las mujeres podemos ser inmoladas por la megaminería, pero el punto de inicio es diferente. Ya lo sabe bien María Torres Cona, la Pijan kushe (Güía espiritual) de Wawel Niyew.

Registrar los abortos provocados por la injusticia ambiental es evidencia epidemiológica. Desde nuestra etnoepidemiología mapuche sabemos que el padecimiento del cuerpo físico, mental, emocional y ancestral tiene origen y causa fuera de nuestra matriz cultural y se vincula con el quiebre de la reproducción del modo de vida. De eso trata la etnoepidemiología mapuche: del vínculo entre historicidad, territorio y padecimientos comunes para contar desde nuestra propia episteme de qué nos enfermamos y de qué morimos.

Construir evidencia en salud en clave mapuche, será herramienta de salud colectiva para la reorganización territorial. Algo sabemos: rümel yaful piwke zomogekeyiñ, fuimos mujeres poderosas del arco iris y estamos volviendo.

[1] Politóloga. Mapuche. Mg. Salud Intercultural. Candidata a Doctora Salud Colectiva (UnLa). Comunidad Epu Lafken (Los Toldos).

[2] https://www.paho.org/sites/default/files/Taller-Binacional-enfoque-etnico-en-fuentes-datos.pdf

[3] https://www3.paho.org/hq/dmdocuments/2014/Lineamientos-para-incluir-identificacion-pueblos-indigenas-y-afrodescendientes-en-registros-de-salud.pdf

[4] https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/1fdda316-9ab5-4f53-b18f-6d0ae079ede6/content

[5] https://jesuitas.lat/archivo/biblioteca/documentos-cpal-social/cpal-social/informe-sombra-de-las-operaciones-de-glencore-en-latinoamerica-resumen-ejecutivo

[6] Meißner, S. (2021). The Impact of Metal Mining on Global Water Stress and Regional Carrying Capacities—A GIS-Based Water Impact Assessment. Resources, 10(12), 120. https://doi.org/10.3390/resources10120120

[7] Hoekstra et al (2011). En https://digitalcommons.unl.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1069&context=wffdocs

[8] https://tiempojudicial.com/2023/07/26/la-justicia-freno-emprendimientos-mineros-en-territorios-de-comunidades-indigenas/

[9] https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/verNorma.do?id=470

[10] https://www.rionegro.com.ar/energia/el-proyecto-calcatreu-de-oro-y-plata-acelera-y-haria-las-primeras-pruebas-de-produccion-en-el-inicio-de-2026-4418807/

[11] https://blueskyuranium.com/es/proyectos/cuenca-de-neuquen/proyecto-amarillo-grande/

9 https://www.rionegro.com.ar/energia/el-proyecto-calcatreu-de-oro-y-plata-acelera-y-haria-las-primeras-pruebas-de-produccion-en-el-inicio-de-2026-4418807/#:~:text=Campamento%20para%20192%20personas%20a%20punto%20de,central%20el%C3%A9ctrica%20como%20a%20la%20flota%20minera.