Fuentes iraníes y rusas sostienen que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica impactó el edificio del Estado Mayor de Israel. El anuncio se produce en el contexto de la escalada bélica tras el asesinato de Alí Jamenei.
Irán aseguró haber alcanzado el edificio del Estado Mayor israelí como parte de una nueva ola de ataques contra objetivos militares en territorio israelí. La información fue difundida por fuentes iraníes y rusas, que citan declaraciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el marco de la respuesta militar en curso.
Según la versión oficial iraní, el ataque formó parte de una operación dirigida contra instalaciones estratégicas vinculadas a la conducción militar israelí. Las autoridades sostienen que el proyectil impactó el complejo donde funciona el Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, en Tel Aviv, y presentan la acción como prueba de su capacidad de alcance sobre el núcleo del aparato militar adversario.
La afirmación se produce en medio de la intensificación del intercambio de ataques tras el asesinato del líder supremo Alí Jamenei. Desde Teherán se insiste en que la respuesta no se detendrá y que los centros de mando militar israelí forman parte de los objetivos considerados estratégicos en esta fase del conflicto.
Más allá de su dimensión operativa, el anuncio tiene un peso político evidente. Al situar como blanco el edificio del Estado Mayor, Irán envía una señal sobre la naturaleza de la confrontación: el conflicto ha entrado en una etapa de ataques directos contra infraestructuras centrales del adversario.
En plena guerra abierta, cada comunicado oficial es también parte de la disputa por el relato. La versión difundida por fuentes iraníes y rusas coloca el foco en un objetivo simbólico que representa el corazón del mando militar israelí y refuerza la narrativa de continuidad y represalia tras la muerte de Jamenei.













