Su elección rompe más de dos siglos de tradición masculina en el gremio jurídico más influyente del país y marca el retorno público de una de las figuras más visibles en la defensa del Estado de derecho frente a la corrupción política.
La abogada Delia Espinoza ha asumido oficialmente el decanato del Colegio de Abogados de Lima (CAL), convirtiéndose en la primera mujer en ocupar este cargo en más de dos siglos de historia de la institución, fundada en 1804 y considerada el gremio jurídico más influyente del Perú.
Su llegada al liderazgo del CAL representa un hito para la representación femenina en el ámbito jurídico peruano, tradicionalmente dominado por hombres. Pero su elección también tiene una dimensión política e institucional: Espinoza es ampliamente reconocida por su trayectoria en la lucha contra la corrupción y la defensa de la independencia del sistema de justicia.
Un liderazgo con resonancia más allá del gremio
El Colegio de Abogados de Lima no es solo una organización profesional. Históricamente ha tenido influencia en debates sobre reformas judiciales, ética profesional y defensa del Estado de derecho.
Por esa razón, la elección de su decano suele ser observada con atención en un país que atraviesa una prolongada crisis política y de confianza en sus instituciones.
La llegada de Espinoza al cargo es interpretada por diversos sectores como el retorno de una figura vinculada a la defensa institucional, tras el conflicto que mantuvo con el Congreso cuando ejercía la jefatura del Ministerio Público.
Una trayectoria marcada por investigaciones de alto nivel
Antes de asumir el decanato del CAL, Espinoza fue Fiscal de la Nación, máxima autoridad del Ministerio Público. Desde esa posición impulsó investigaciones contra altos funcionarios del Estado y denuncias vinculadas a corrupción política y violaciones a los derechos humanos.
Entre otras acciones, la Fiscalía bajo su liderazgo presentó denuncias contra la presidenta Dina Boluarte y exministros por presuntas responsabilidades en la represión de las protestas sociales de 2022 y 2023.
Destitución en medio de tensiones políticas
Su gestión terminó abruptamente tras un proceso impulsado por el Congreso peruano. En diciembre de 2025, el Parlamento aprobó una resolución legislativa que la inhabilitó por diez años para ejercer cargos públicos, tras acusaciones de abuso de autoridad y otros presuntos delitos.
El episodio fue interpretado por diversos observadores como parte de una confrontación más amplia entre el poder político y las instituciones encargadas de investigar la corrupción. En ese contexto, su elección como decana del Colegio de Abogados de Lima es vista por sectores de la comunidad jurídica como un triunfo simbólico frente a los intentos de debilitar la independencia del sistema de justicia.
Un proceso electoral seguido con atención
La elección de Espinoza fue seguida con atención tanto dentro del gremio legal como por sectores ciudadanos que observaban el proceso como una señal de renovación institucional.
En la primera vuelta electoral, realizada en febrero de 2026, obtuvo 18.899 votos, el mayor respaldo entre los candidatos, en una jornada en la que participaron más de 48.000 abogados habilitados. Posteriormente se impuso en la segunda vuelta frente al abogado penalista Humberto Abanto.
Un símbolo para la democracia y la igualdad
La llegada de una mujer al decanato del CAL por primera vez en más de 220 años representa un avance significativo en la visibilidad del liderazgo femenino dentro del derecho latinoamericano.
Para muchos observadores, la gestión de Espinoza podría convertirse en un punto de inflexión en la modernización del gremio jurídico peruano y en el fortalecimiento de la defensa del Estado de derecho en un momento de fragilidad institucional.













