El adiós a una gran mujer, guardiana eterna de los orangutanes: la mujer que entregó su vida a la selva y a sus hermanos naranjas
El pasado 24 de marzo de 2026, ha sido un día profundamente triste para el mundo de la conservación, para la defensa de los grandes simios y para todos aquellos que creemos en una humanidad más justa y compasiva. Ha fallecido Biruté Galdikas a los 79 años, una de las figuras más importantes en la protección de los orangutanes y Presidenta Honorífica del Proyecto Gran Simio. El 10 de mayo iba a cumplir los 80.
Su pérdida deja un vacío inmenso, difícil de describir con palabras. Se apaga una vida entregada sin descanso a la selva, a sus habitantes y, especialmente, a esos seres extraordinarios a los que ella llamaba con amor sus “hermanos naranjas”.
Biruté Galdikas no fue solo una científica. Fue una mujer valiente, comprometida hasta el último día, que decidió alejarse del reconocimiento mediático para permanecer donde más la necesitaban: en el corazón de la selva de Borneo, defendiendo a los orangutanes de la destrucción de su hogar, de la expansión implacable de las plantaciones de aceite de palma y del olvido del mundo.

Imagen Biruté Galdikas
Biruté eligió el silencio de la selva, el barro, la lluvia, la soledad y la lucha diaria. Esa es, quizás, una de las razones por las que en España no fue tan conocida como merecía. Pero su legado, su trabajo y su entrega la sitúan, sin ninguna duda, entre las figuras más grandes de la historia de la conservación. Hasta sus últimos días, como ella misma dejó claro en una entrevista recogida en el libro Homínidos no humanos, siguió en la selva, trabajando, protegiendo, resistiendo. No abandonó nunca su misión.
Hoy, el mundo pierde un icono. Hoy, los orangutanes pierden a una de sus mayores defensoras. Hoy, nosotros perdemos a una compañera, una amiga, una inspiración.
Biruté Galdikas ha sido una de las almas más puras y comprometidas que he conocido. Mientras muchos hablaban, ella actuaba. Mientras el mundo miraba hacia otro lado, ella permanecía en la selva, defendiendo la vida. No buscó reconocimiento, buscó justicia para los orangutanes. Por eso quizá no fue tan conocida en nuestro país, porque nunca dejó el terreno de lucha. Hoy perdemos a una mujer irrepetible, pero su legado nos obliga a seguir.
Nos deja una gran mujer, una luchadora incansable, una defensora de los grandes simios que dedicó su existencia a protegerlos. En el Proyecto Gran Simio sentimos su pérdida como algo profundamente personal. Pero también sentimos la responsabilidad de continuar su camino, de no rendirnos, de seguir defendiendo a nuestros hermanos evolutivos con la misma pasión que ella nos enseñó.
Biruté no solo defendió a los orangutanes. Defendió la selva, la vida, el equilibrio del planeta. Fue una voz firme contra la destrucción, contra la avaricia y contra la indiferencia. Su libro “Reflejos del Edén”, es uno de sus grandes legados escritos que nos ha dejado. Un llamamiento a la defensa de los grandes simios, de sus poblaciones y de la vida misma.
Hoy su voz se apaga, pero su mensaje resuena más fuerte que nunca.

Imagen Biruté Galdikas
El Proyecto Gran Simio ha querido despedirla como ella merecía, con emoción, con respeto y con amor:
Estimada amiga y compañera, te damos un fuerte abrazo naranja, como tanto te gustaba decir. Gracias por tu ejemplo, por tu lucha y por tu vida entregada. Que tengas un viaje hermoso hacia el universo de las estrellas. Allí donde estés, sabemos que seguirás velando por ellos.
Seguiremos luchando. Por los orangutanes. Por los grandes simios. Por la vida. Y por una ley de grandes simios que suponga el fin de su cautividad. Ese será el mejor homenaje a Biruté Galdikas.
Una de sus últimas entrevistas concedidas al autor de este artículo y publicada en el libro “Homínidos no humanos” y en la Agencia Internacional de Prensa PRESSENZA.
https://www.pressenza.com/es/2023/12/birute-m-f-galdikas-la-gran-olvidada/













