En primer lugar Angola, país africano que se lo debe todo a Cuba.

Cuando yo vivía en la isla, se produjo la guerra de Agola contra Sudáfrica, que tenía el mejor ejército de África y allí se practicaba el apartheid todavía, pues Nelson Mandela estaba preso. Esta lucha, llamada Operación Carlota, comenzó en noviembre de 1975 hasta mayo de 1991. Fue un secreto guardado celosamente por 10 millones de personas.

Los angoleños se habían independizado de Portugal y los sudafricanos pensaron que era el mejor momento para apoderarse de ese país. Los sudafricanos iban avanzando y se iban a tomar Luanda, la capital de Angola.

Cuba, su gobierno y su pueblo, a pedido de Agostinho Neto, presidente del MPLA (Movimiento Popular de Liberación de Angola), se lanzaron con todo a la defensa de Angola: mandaron aviones, barcos, soldados, armamento de todo tipo. Allí murieron muchos compañeros cubanos.

Sobre el particular, es importante lo que escribió Gabriel García Marquez al respecto, que destacó los siguientes puntos sobre el puente aéreo:

Fue «Una operación de trapecistas sin red»: García Márquez calificó así la ruta debido a la precariedad de los aviones Britannia de Cuba. En el viaje de ida, los aviones llegaban a Angola con apenas combustible para dos horas de vuelo adicionales; en el de regreso, debido a los vientos contrarios, llegaban con reservas para solo una hora.

Gabo relató cómo los cubanos instalaron cuatro tanques suplementarios de gasolina dentro de la cabina de pasajeros para permitir vuelos sin escalas desde Holguín hasta Brazzaville, sacrificando espacio para 30 pasajeros.

La última etapa se desarrolló en Cuito Cuanavale, batalla que fue seguida directamente por Fidel desde La Habana.

Hasta trabajadores civiles hubo que enviar al final, porque los colonialistas portugueses se llevaron a todo el que tenía alguna calificación, hasta a los choferes, y antes de irse rompieron todo lo que pudieron. Los lavabos, por ejemplo, los destruyeron a machetazos.

Yo misma, desde Cuba, tuve que traducir la Gazeta de Angola, una especie de Diario Oficial que nos mandaban en portugués, sin saber casi nada de portugués.

Los angolanos ganaron la guerra gracias a la ayuda sin límites de Cuba. Ahora son un país bastante próspero, su principal producto de exportación es el petróleo, que mayoritariamente se lo venden a China. Hasta el presente no se sabe que hayan mandado una gota de petróleo a Cuba.

Bastante desagradecidos me parecen. No vayan a mandar leche ni pollos, manden petróleo. Atrévanse si son gente decente, que le deben todo a Cuba.