A propósito del nuevo informe de la Universidad de las Naciones Unidas (20 de enero de 2026). Global Water Bankruptcy: Living Beyond Our Hydrological Means in the Post-Crisis Era. (La quiebra mundial del agua: vivir por encima de nuestros medios hidrológicos en la era posterior a la crisis.). Preguntas.

1. ¿Un informe para una nueva agenda mundial del agua?

El informe (72 páginas), elaborado por la Universidad de las Naciones Unidas, afirma en varias ocasiones: “Términos como “estrés hídrico” y “crisis del agua” ya no bastan para describir las nuevas realidades mundiales en materia de agua. Muchos ríos, lagos, acuíferos, humedales y glaciares han superado el punto de inflexión y ya no pueden volver a su estado inicial. El término “crisis temporal” ya no es adecuado en muchas regiones.“El ciclo mundial del agua ha superado los límites planetarios seguros. Al igual que el clima, la biodiversidad y los sistemas terrestres, el agua dulce ha sido empujada fuera de su espacio de funcionamiento seguro”. El informe de la UNU recoge los análisis del grupo de investigación internacional de la Universidad de Estocolmo dirigido por Johan Rockström, sobre las nueve fronteras planetarias que no deben sobrepasarse, una de las cuales se refiere específicamente al agua (1), así como el sentido del mensaje Bankrupting Nature de la obra publicada en 2012 por la editorial Earthscan. Sin embargo, siete fronteras, incluida la relativa al agua, se han superado efectivamente. El informe de la Universidad de las Naciones Unidas concluye que “el mundo vive por encima de sus posibilidades hidrológicas…” y que “es necesario pasar de una estrategia de gestión de crisis hidrológicas a una de gestión de la quiebra del sistema hídrico humano y natural”.

Esta idea está bien documentada por una impresionante cantidad de datos, acompañados de figuras y gráficos cautivadores. En unas treinta páginas.

2. Las “nuevas normalidades” y prioridades de la nueva agenda mundial del agua

El informe sostiene que la gestión de la bancarrota hídrica implica la aceptación por parte de las poblaciones y sus dirigentes de las nuevas realidades de la vida, denominadas “las nuevas normalidades”, tales como la irreversibilidad de la reducción cuantitativa y cualitativa del capital natural hídrico y de otros bienes naturales esenciales para la vida.

De ahí las prioridades “nacionales” e internacionales propuestas como ejes de inspiración y validación de la nueva agenda mundial del agua para gestionar la quiebra hídrica, a saber:

  • Diagnosticar con honestidad el estrés, la crisis y la quiebra.
  • Prevenir otros daños irreversibles. Imponer límites estrictos a las actividades que degradan de forma permanente el agua y el capital natural subyacente.
  • Reequilibrar los derechos, las reivindicaciones y las expectativas. Alinear los derechos legales, las expectativas informales y las promesas de desarrollo con la capacidad de carga hidrológica degradada, garantizando al mismo tiempo, de forma prioritaria, las necesidades humanas básicas, los servicios públicos esenciales y las funciones ecosistémicas críticas.
  • Garantizar transiciones justas y proteger a las personas vulnerables. Diseñar reformas del agua y la tierra para que los agricultores, ganaderos, pueblos indígenas, comunidades rurales, mujeres, jóvenes y ciudadanos con bajos ingresos no soporten solos los costes del ajuste. Recurrir a compensaciones, protección social y diversificación de los medios de subsistencia para apoyar las transiciones hacia usos sostenibles. Transformar los sectores y modelos de desarrollo que consumen mucha agua.
  • Ir más allá de las ganancias marginales de eficiencia en la agricultura, la industria y las ciudades para avanzar hacia cambios en las opciones de cultivos, las zonas de regadío, los sistemas de producción, el comercio virtual de agua, los modelos de crecimiento urbano y las estrategias económicas regionales que disocien la prosperidad del uso cada vez mayor del agua.
  • Luchar contra las extracciones ilegales e informales y la degradación de la calidad del agua, y crear instituciones para una adaptación continua. Establecer o reforzar las autoridades de cuenca y los organismos reguladores dotados de mandatos y herramientas, aplicar límites máximos, poner en marcha ajustes.

Según el informe, el reconocimiento realista y vinculante de la quiebra hídrica mundial puede favorecer una aplicación más eficaz de los objetivos acordados a nivel internacional (en particular, el Objetivo de Desarrollo Sostenible (6) en el marco de una estrategia de adaptación que vaya más allá de las estrategias sectoriales de mitigación.

En estas condiciones, el agua podrá convertirse en “un puente para la paz, las acciones climáticas, la protección de la biodiversidad y la seguridad alimentaria en un mundo cada vez más fragmentado”.

Creo que al lector le interesará leer el informe para comprender bien, entre otras cosas, las razones de mi decepción, que me han llevado a enfriar un poco mi entusiasmo inicial. Y es que la correcta constatación de la quiebra hídrica mundial ya no es tal debido al gran silencio que la rodea en cuanto al análisis de las causas, las implicaciones y las consecuencias, así como las responsabilidades y los responsables.

Este silencio ya no permite considerarlo correcto. Al contrario, es fuente de invalidación y pérdida de credibilidad de los análisis y de las prioridades de la nueva agenda mundial del agua propuesta en la ONU.

3. El gran silencio

El gran silencio se refiere a múltiples aspectos que son fundamentales para comprender la naturaleza de la quiebra hídrica y su posicionamiento en la quiebra global del gobierno de la vida en la Tierra. El silencio sobre las responsabilidades y los responsables deja a la quiebra sin madres, sin padres, sin cómplices, en un estado de impunidad general.

Sin embargo, en los últimos 70 años, hemos sido testigos de grandes cambios en el sistema económico, social, político y tecno científico que “han cambiado el mundo”, en particular la política del agua y de la vida, y que han conducido al mundo fragmentado, violento y profundamente desigual de 2025.

Nuestro objetivo no es juzgar y encontrar culpables, sino “ver” los cambios críticos del mundo, los retos clave y las soluciones adecuadas en interés general de todos los habitantes de la Tierra.

Silencio 1. Sobre la desigualdad de la quiebra hídrica

El informe no dice que la bancarrota sea desigual (e injusta). Debido a su poder económico, político y tecnocrático, una parte de la población mundial solo sufre de forma marginal la escasez/pérdida de agua, así como de otros bienes esenciales para la vida como el suelo, los bosques, la biodiversidad, el aire… Además, al estar compuesta por los principales propietarios, productores, consumidores y contaminadores de los recursos naturales del planeta, esta parte ha podido utilizar varios medios para hacer recaer los principales efectos negativos sobre los grupos sociales y los países más vulnerables y debilitados.

Esto está bien documentado por la huella hídrica y la huella ecológica, que miden, una, la cantidad de agua y la otra el conjunto del capital biótico renovable anual consumido por las poblaciones de cada país, región o ciudad para satisfacer sus necesidades y gestionar sus residuos (2). A este respecto, un indicador bastante revelador de las desigualdades es el “día del sobreconsumo”, es decir, el día del año en que la población de un país ha “consumido” todos los recursos naturales nacionales disponibles al año y comienza a utilizar el capital stock de recursos del planeta. (3)

Silencio 2. Sobre la cuestión de la propiedad y la apropiación

La desigualdad no se debe a factores naturales, sino a factores económicos, institucionales y políticos relacionados con el régimen de propiedad de los recursos y su gestión (pública, privada, mixta). Se ha observado que cuanto más obedece el régimen de propiedad y gestión a una lógica privada de rendimiento financiero y conquista de mercados, más importantes y determinantes son los fenómenos de depredación (y devastación) del capital biótico natural (agua, suelos, semillas, bosques, etc.). Es el caso del acaparamiento de tierras y agua.(4) Por depredación entiendo “el conjunto de actos que se traducen en el robo y la devastación violentos de la vida (material e inmaterial) de la comunidad global de vida de la Tierra, incluyendo todas las especies vivas”. (5) Así, por ejemplo, hay depredación en los siguientes casos:

  • la muerte prematura de decenas de millones de personas que no disponen de ninguna cobertura sanitaria básica (en 2024 eran más de 4500 millones);
  • la destrucción de la vida de vastos territorios debido a su desecación como consecuencia de la deforestación masiva, la creciente escasez de agua apta para la vida y la pérdida de biodiversidad;
  • el acaparamiento del agua potable en detrimento de las necesidades de las poblaciones locales (para la salud y las actividades económicas locales) tras la construcción de grandes complejos infraestructurales para albergar los centros de datos que necesitan la digitalización y la reindustrialización de la economía mundial mediante la inteligencia artificial. Sin embargo, el consumo de agua para refrigerar la energía eléctrica utilizada es tan elevado que, en muy poco tiempo, los centros de datos han agotado las capas freáticas locales.(6) ¿El resultado? En todas partes, las comunidades locales se oponen a la ubicación de centros de datos en sus territorios;
  • la contaminación química de los ríos, lagos, acuíferos, océanos…

La depredación también está presente en un régimen estatal autoritario de propiedad pública, pero está prácticamente ausente en un Estado social con democracia parlamentaria y descentralización local, como era el caso antiguamente de los países escandinavos y como es hoy el caso de los sistemas con economía cooperativa y comunitaria (en América Latina, India, entre otros…).

Por lo tanto, es sorprendente que el informe tampoco haga referencia alguna a las cuestiones de propiedad y regulaciones, cuando sus autores saben bien que desde hace unos cuarenta años el mundo de los negocios, las finanzas y la tecnociencia ha logrado imponer una gran ola estructural a favor de los procesos de liberalización y desregulación de los mercados, la privatización y la financiarización especulativa de la casi totalidad de los bienes comunes públicos naturales, que el informe prefiere llamar “capitales naturales”.

Silencio 3. Sobre la reducción del agua y de todo el mundo natural a “capitales naturales” y, por lo tanto a “activos financieros”, en el marco de la financiarización del agua, la naturaleza y la vida

Tras la creación en el año 2000 del primer fondo de inversión privado especializado en el agua por el banco privado suizo Pictet, que rápidamente se extendió por todo el mundo, el agua se ha convertido cada vez más en un ámbito privilegiado para las inversiones accionarias de alta rentabilidad. Tanto es así que los fondos de inversión denominados “azules” siguen estando en 2025 entre las inversiones con un rendimiento superior a la media mundial. (7)

Según los principios de la economía de mercado, cuanto más escaso se vuelve el capital natural del agua, más aumenta su valor como activo financiero… incluso si la falta de agua provocara enormes problemas para la sostenibilidad de la vida global en la Tierra. Y el dinero sigue yendo donde se crea dinero: la financiarización del agua y la naturaleza ha dado pasos de gigante en los últimos 20 años (8) hasta la proclamación, en diciembre de 2022, de todos los elementos del mundo natural como “activos financieros”, mediante la resolución final de la COP15-Biodiversidad de la ONU en Montreal. (9)

El concepto de “capital natural” aplicado al mundo natural y recogido en el informe sin más explicación ni comentario, no es casual. Refleja la voluntad de los grupos sociales dominantes de considerar los elementos del mundo natural no solo como mercancías y bienes económicos privados sino, cada vez más, como “activos financieros”, es decir una categoría particular de la economía capitalista de mercado.

La reducción de la naturaleza a “activos financieros” constituye un auténtico robo de la naturaleza, una mistificación dogmática del valor de la vida. Así, la COP15-Biodiversidad aprobó —con el fin de promover la conservación y la restauración del capital natural del planeta de acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030—, confiar su gestión a una nueva categoría de empresas, las Natural Capital Corporations (NCC), según la fórmula 30+30. Es decir, confiar a las NCC el 30 % del capital natural del planeta, del cual el 30 % se encuentra entre los más dañados, para que alcancen los Objetivos de 2030. (10) Joe Biden, entonces presidente de los Estados Unidos, se declaró a favor de la realización del proyecto confiando el 30 % del mundo natural de su país. Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, en una triunfalista declaración oficial publicada al día siguiente de los resultados de la COP15, se felicitó por el éxito de la COP y la importancia de sus propuestas.

Cabe preguntarse a qué juego juegan los actores citados, sabiendo ellos mismos que la ONU habría confirmado, unos meses más tarde, con motivo de la conferencia de la ONU sobre el agua de 2023 (evaluación intermedia de la 3ª Década Internacional del Agua y la Agenda 2015-2030 de la ONU), que ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible se alcanzará en 2030. Para alcanzarlo, por ejemplo en lo que respecta al Objetivo 6 sobre el agua, habría sido necesario movilizar de manera coherente y eficaz seis veces más recursos que los utilizados en la mitad de los periodos seleccionados. Algo irrealizable.

Para concluir este silencio 2, cabe señalar que la propuesta aprobada por la COP15 de Montreal es una copia exacta de la propuesta presentada a la COP por la Natural Capital Coalition-NCC. La Coalición reúne a más de 400 empresas del mundo de los negocios y las finanzas, en particular de EE. UU., Reino Unido, UE, etc. (11).

Este tipo de coaliciones internacionales en el mundo de los negocios y las finanzas se ha multiplicado desde el año 2000 en varios ámbitos estratégicos de la política de la vida, tras la firma en 2000 del Pacto Mundial (Global Compact) entre la Secretaría de la ONU y las grandes empresas multinacionales privadas. Gracias a este Pacto, las empresas obtuvieron el derecho a participar plenamente en todas las actividades de la ONU. Como resultado, la influencia ideológica y política de las grandes empresas en la orientación del sistema de la ONU se ha hecho muy evidente, especialmente en el ámbito del agua y otros bienes públicos comunes mundiales. Un estudio de Oxfam Internacional publicado en septiembre de 2024 ha documentado bien el control político y de las grandes oligarquías económico-financieras-tecnocráticas sobre el sistema de la ONU. (12)

En 2007, el Pacto Mundial puso en marcha la Iniciativa CEO Water Mandate, mediante la cual la ONU encomendó a los “directivos” de las grandes empresas multinacionales, bajo la coordinación del Pacific Institute de California, la tarea de trabajar en soluciones para la política mundial del agua. Unos años más tarde, el CEO Water Mandate dio lugar a la Water Resilience Coalition (WRC), con objetivos para 2030 y 2050. Actualmente, la WRC está dirigida por un grupo de empresas como Starbucks, MARS, Meta, Coca-Cola, Pepsico, Danone… (13)

El enfoque que guía el Mandato del Agua de la CEO y el WRC se centra en proyectos de acción comunes entre las propias empresas, las empresas y los poderes públicos. Formalmente “consagrado” en 2023, puso fin a la idea misma de definir un plan político mundial del agua, a nivel de la ONU, como fue el caso, con cierto éxito, del Plan Mundial de Alimentación. Limitó el ámbito de intervención de la ONU al registro y apoyo de proyectos de acción firmados directamente entre las partes interesadas sobre una base voluntaria (modelo de acciones globales comunes a la carta, en función de los propios intereses).

Esto explica la ausencia de toda referencia precisa a los imperativos comunes para todos, relacionados con los derechos humanos universales a la vida —en particular al agua y los derechos del agua a la vida—, así como a la lucha por la erradicación de la pobreza que afecta a la mitad más pobre de la población mundial. Hoy en día hay más de 3500 millones de personas “pobres” cuya riqueza acumulada era en 2025 inferior a la de los 12 multimillonarios más ricos. (14),

Silencio 4. Sobre el papel fundamental de las patentes sobre los seres vivos con fines privados y lucrativos

El deslizamiento hacia esta deriva ideológica y política comenzó en 1980 con una sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Este decidió unilateralmente y en contra de otras grandes autoridades constitucionales y jurídicas del mundo, legalizar la patentabilidad de los seres vivos con fines privados y lucrativos. (15) El ámbito cubierto por la patentabilidad en el marco de las normas de propiedad intelectual es inmenso: semillas y cualquier otro organismo modificable (caso de los OMG), la info-comunicación, los nuevos materiales, la robótica y la IA, la energía, la química, la salud… Los titulares de las patentes no solo “poseen” la propiedad exclusiva de los conocimientos patentados durante un período limitado de 18 a 20-25 años, sino que también adquieren el poder de controlar lo que en economía capitalista se denomina las cadenas de creación de valor. La legalización de la patentabilidad de los seres vivos con fines privados y lucrativos ha reducido el conocimiento (y la vida) a un “recurso/objeto” “precioso” que se puede explotar para asegurar el propio poder y dominio. El objetivo de la ciencia y la tecnología, sobre todo hoy en día debido a su potencial, no es la armonía, el compartir, la paz, la fraternidad, el bienestar colectivo, la justicia, la belleza… sino el poder, el acaparamiento, la rivalidad, la posesión, la violencia, la fuerza, la conquista, la destrucción del otro (el rival/enemigo…).

De ahí el poder y la violencia de los “señores de las patentes” de la industria agroalimentaria, la industria farmacéutica, los OMG y las nuevas técnicas genómicas, los algoritmos, los robots, los coches inteligentes, los GAFAM, los centros de datos…

En este contexto, el agua, la alimentación y la salud se ven conectadas por interdependencias fundamentales que han dado lugar a grupos industriales y financieros de alta tecnología especialmente poderosos en lo que respecta al gobierno de la vida de los seres humanos y de la Tierra.

Pensemos en el poder de los grandes grupos energéticos fósiles y químicos en materia de producción, comercialización y uso de productos altamente tóxicos. ¡El envenenamiento del agua, el aire, los suelos y los océanos por la contaminación química se da por inevitable e irreparable!

Últimamente, el mundo de los poderosos ha abandonado claramente los objetivos de “cero emisiones”, “cero pesticidas”, “cero PFAS”, “no a los plásticos”, “por un mundo libre de grandes presas”, “no a las megabalsas”, “no a la Reerm Europa”, “la paz, primero…”.

Silencio 5. Sobre la creciente subyugación de las políticas públicas de los Estados y, a menudo, de las organizaciones internacionales intergubernamentales, a los dictados e intereses de los grupos económicos y financieros más depredadores. Tres ejemplo.

En primer lugar, la sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos ya mencionada. Esta sentencia consagró la legitimidad de la sumisión de las autoridades públicas a los intereses de los grupos oligárquicos dominantes en los ámbitos de la economía y la tecnología, pero también en el campo de la imaginación y las narrativas. El Tribunal explicó los motivos de su decisión. Según el Tribunal, los considerables avances realizados en los años 50 y 60 en los ámbitos de la energía, la biotecnología, la robótica, la informática y los nuevos materiales eran susceptibles de provocar profundos cambios en la economía, precisamente allí donde la supremacía mundial de Estados Unidos en materia de tecnología y narrativas era fuerte. Por lo tanto, el Tribunal reconoce que, en defensa de los intereses de los Estados Unidos, consideró su deber introducir las patentes como instrumento de consolidación de la posición dominante de los Estados Unidos (16). Una confesión extraordinaria. La sumisión del “progreso” científico y tecnológico al servicio de la supremacía mundial de un país dominante constituye uno de los principales ejemplos de apropiación indebida pirata del conocimiento —bien común público mundial— y de su sometimiento legalizado a los intereses de poder y enriquecimiento del más fuerte.

Segundo ejemplo. El carácter pirata y dominante de las patentes se ha visto confirmado durante la crisis de la COVID y el conflicto provocado por el rechazo de Estados Unidos y otros países occidentales a aceptar una suspensión provisional de la aplicación de las patentes establecida en el marco de la Organización Mundial del Comercio (creada en 1994) en el marco del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). El objetivo de la suspensión provisional, solicitada y apoyada por países como Sudáfrica, Brasil, Indonesia, India, China y Rusia, era permitir a los países del Sur disponer también, en función de sus necesidades, de las vacunas del Norte en concepto de cooperación/solidaridad o fabricar ellos mismos las vacunas. ¡La suspensión está incluso prevista en el tratado de la OMC!

Pues bien, no se pudo hacer nada. La defensa del derecho a las patentes y el respeto de las normas comerciales, de “sus normas”, intocables para los dominantes, prevalecieron sobre los derechos humanos de los ciudadanos considerados de tercera clase. Las poblaciones más vulnerables del Sur tuvieron que esperar a que las poblaciones de los países del Norte fueran atendidas primero con excedentes. (17)

El tercer ejemplo se refiere a la UE, en particular a su alineación en materia de resiliencia y seguridad europeas en el ámbito clave del agua para la vida, a las opciones defendidas por el mundo industrial y financiero de la UE, en particular en lo que respecta a la lucha contra la contaminación química del planeta.

Según el importante documento político de la Comisión Europea aprobado a principios de 2025, la estrategia europea de resiliencia en el ámbito del agua (18), la contaminación química del planeta representa, después de las emisiones de gases de efecto invernadero, el problema más crítico relacionado con el cambio climático. La lucha contra la contaminación química forma parte de las cinco prioridades de acción de la Estrategia. Si bien señala la necesidad de reducir/eliminar la contaminación química, en particular los plaguicidas y los “contaminantes eternos” (PFAS, TFA…), la Comisión Europea señala que, no obstante, conviene proceder gradualmente mediante una regulación menos estricta, a fin de dar tiempo a la industria europea para que lleve a cabo el ajuste y la adaptación (la famosa “transición”) sin traumas.

A este respecto, la comisaria europea responsable de resiliencia y del sector del agua afirmó que “los PFAS están en todas partes y son la base del crecimiento y de las sólidas posiciones adquiridas por la industria química europea en los mercados mundiales”. Imponerle restricciones y cargas administrativas se traduciría en una pérdida de competitividad, o incluso en una crisis peligrosa. “La industria química debe permanecer en nuestro territorio”. (19)

Este retroceso fue evidente tras la Declaración de Amberes de la industria química europea en febrero de 2024, firmada por los representantes de 90 empresas químicas, encabezadas por el director general de BASF, la mayor empresa química del mundo. (20) La Declaración fue un verdadero ataque contra el Pacto Verde Europeo, sustituido por la propuesta a favor de un Pacto Industrial Europeo, y ello en presencia consensuada de la presidenta de la Comisión Europea. La industria también pidió “un nuevo espíritu normativo”, es decir, “dejar que los empresarios busquen las mejores soluciones. La legislación debe crear las condiciones favorables para incitarles a invertir”. Así, en Amberes, la industria química pidió la aprobación de un reglamento europeo Ómnibus, transversal, destinado a corregir todas las normativas europeas en materia de desarrollo sostenible, desde la entrada en funciones de la nueva Comisión. Pues bien, a finales de febrero de 2025 y luego en diciembre de 2025, la Comisión Europea consiguió que el Consejo de Ministros y el Parlamento Europeo aprobaran dos de las tres Ómnibus previstas en la materia.

Las nuevas directrices reducen considerablemente el número de empresas sujetas a la obligación de presentar informes sobre la sostenibilidad y la responsabilidad ecológica de sus acciones. La obligación solo se aplica ahora a las empresas con más de 1700 empleados, es decir, solo el 8 % de las empresas de la UE. Además, reducen los ámbitos de las regulaciones objeto de la obligación de informar y de respetar el desarrollo sostenible. Por último, al eliminar la publicidad de los informes, la UE debilita las garantías de transparencia y fiabilidad de los datos. (21).

La alineación es clara, casi completa. Se trata de un caso ejemplar y explícito de la sumisión de los poderes políticos de la UE a los dictados e intereses del mundo empresarial y financiero. El desmantelamiento en curso del Pacto Verde Europeo, junto con la afirmación del Rearmamento de Europa, constituye un duro golpe para Europa, su futuro, así como para la seguridad de la vida en la Tierra y de la comunidad internacional, en particular el destino de la ONU.

Conclusión y propuesta de nueve objetivos para una política planetaria del agua.

Ni los derechos humanos al agua para la vida, ni la erradicación de la pobreza en el mundo, ni la salvaguarda y el cuidado de los bienes comunes públicos mundiales esenciales para la vida de todos y, por consiguiente, ni la proscripción de la guerra y la violencia en la vida cotidiana y en las relaciones con los demás, son objetivos prioritarios de la política del agua (y de la vida) en el sistema actual dominante. Objetivamente, existen múltiples formas de irreversibilidad de los procesos en curso. Hay una irreversibilidad que parece ser aceptada sin problemas por los dominantes: la de su sistema económico y político. Por eso, desde las soluciones adoptadas en la Primera Cumbre de la Tierra de la ONU en Río de Janeiro en 1992 para hacer frente a los desastres climáticos, ecológicos y sociales, solo se han considerado realistas y eficaces dos estrategias de acción: la estrategia de mitigación y la estrategia de adaptación. La de la adaptación, en particular, sigue proponiéndose como la solución clave, también en el informe de la UNU. Una tercera estrategia, la del cambio sistémico, se descarta categóricamente, condenada como “querer la luna”. Pues bien, se equivocan. No hay futuro preso de una única vía.

La nueva política planetaria del agua

  • Objetivo 1. Reconstruir los cimientos de la seguridad de la vida en la Tierra, comenzando por la eliminación total de las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Objetivo 2. Poner fin al envenenamiento químico del agua, el suelo y el aire.
  • Objetivo 3. Abolir las patentes sobre los seres vivos y la IA con fines privados y lucrativos. El conocimiento debe volver a ser un bien común público mundial.
  • Objetivo 4. Por una Carta Planetaria de los Bienes Comunes Públicos Mundiales. El agua, la salud, el conocimiento, el aire, la alimentación, la vivienda, la energía solar, la seguridad… son bienes comunes públicos mundiales.
  • Objetivo 5. Por una nueva arquitectura financiera del mundo, “La Caja Común Planetaria”. Liberar el agua y todos los bienes comunes esenciales para la vida, de la financiarización y la tecnocratización conquistadoras.
  • Objetivo 6. Creación del Parlamento Planetario del Agua, expresión y lugar de ejercicio de la soberanía compartida de los habitantes de la Tierra.
  • Objetivo 7. Detener la asfixia de los ríos, lagos y humedales (“arterias de la Tierra”) por las grandes represas.
  • Objetivo 8. Detener la “petrolización” del agua en general y la “cocacolización” del agua mineral natural en particular. Fuentes de depredación y contaminación por plásticos.
  • Objetivo 9. Declarar ilegal la pobreza/exclusión. Es inaceptable que el poder adquisitivo sea la clave de acceso al derecho al agua y a otros derechos universales. La gratuidad de los derechos a la vida es justicia entre iguales.

Fuente: Riccardo Petrella, Une politique planétaire de l’eau (Una política planetaria del agua), https://www.pressenza.com/fr/2025/12/une-politique-planetaire-de-leau-repenser-la-vie-de-la-terre-pour-un-futur-en-commun/, 30 páginas.

Notas:

(1) Véase Rockström, J., Steffen, W., Noone, K., Persson, Å. et al. 2009. Planetary boundaries: exploring the safe operating space for humanity. Ecology and Society 14(2): 32. Véase también su tercer informe, The 2823 update to the Planetary Boundaries, stokholmresilience.org/research/planetary-

(2 ) Los conceptos de huella ecológica, huella hídrica y Día del Sobregiro” han sido elaborados por una organización estadounidense, la Global Ecological Footprint Network. Los datos producidos cada año desde 2003 sobre este tema están disponibles en su sitio web https://www.footprintnetwork.org/.

(3) En cuanto al “Día del Sobregiro”, en 2025 se produjo a nivel mundial el 24 de julio. A nivel de países, entre otros: EE. UU. el 13 de marzo, Dinamarca el 15 de marzo, Canadá y Australia el 26 de marzo, Bélgica el 27 de marzo, Francia el 19 de abril, Israel el 29 de abril, Alemania el 3 de mayo, Reino Unido el 26 de mayo…Todos ellos se encuentran entre los 64 países cuyo día del sobreconsumo se produce antes del 24 de julio. Fuente: National Footprint and Biocapacity Accounts, edición preliminar de 2025, Universidad de York, FoDaFo, Global Footprint Network, data.footprintnetwork.org

(4) Pensemos en lo que haría el actual presidente de los Estados Unidos si pudiera anexionar Groenlandia.

(5) Se trata de la definición que se encuentra en mi libro Les futurs de l’eau” (El futuro del agua), primera parte, que se publicará próximamente en Editions Couleur Livres, Bélgica

(6) https://blog.veoliawatertechnologies.fr/data-centers-et-eau-ce-qui’l-faut-savoir

(7) He aquí dos fuentes importantes: la primera del año 2000 y la segunda de 2025. Ambas deben tomarse con cierta cautela.

https://www.letemps.ch/economie/leau-centre-dun-fonds-lance-premiere-mondiale-pictet?srsltid=AfmBOoox-vn6MKO4-208b4qeN_2UnSBzG30Yiil_AJdVT14R7k5ofeQH19 y

https://www.allnews.ch/content/produits/pictet-am-25-ans-d%E2%80%99investissement-dans-le-secteur-de-l%E2%80%99eau

(8) https://agora-humanite.org/it/dossier-manifestations-liberons-leau-de-la-bourse/

reporterre.net/L-eau-bien-commun-approprie-par-la-finance, 2021 y

Riccardo Petrella,sans-transition-magazine.info/economie/tribune-la-financiarisation-de-leau-et-de-la-nature, 07.07.2022

(9) Riccardo Petrella, La COP15-Biodiversidad y la financiarización de la naturaleza, Pressenza, 17.02.2023,

https://www.pressenza.com/fr/2023/02/cop15-biodiversite-et-financiarisation-de-la-nature/

(10) ídem

(11) Sobre todas las cuestiones relacionadas con el “Pacto Mundial de las Naciones Unidas”, el “Mandato del Agua de los Directores Ejecutivos”, la “Coalición del Capital Natural” y la “Coalición para la Resiliencia del Agua”, véase https://ceowatermandate.org/resilience/what-is-the-wrc/

(12) Oxfamfrance.org/rapports/rapport-sur-les-inegalites-2026-resister-au-regne-des-plus-riches/

(13) Véase la nota 11

(14) Véase la nota 12

(15) https://infogm.org/les-themes/les-droits-de-propriete-intellectuelle/brevets-sur-le-vivant/

(16) Véase “sentencia Diamond contra Chakrabarty» de junio de 1980

(17) https://agora-humanite.org/g2o-the-rome-declaration-on-health/

(18) https://commission.europa.eu/topics/environment/water-resilience-strategy_fr

(19) https://www.pressenza.com/fr/2025/06/lalignement-la-nouvelle-strategie-europeenne-de-la-resilience-dans-le-domaine-de-leau/

(20) https://www.pressenza.com/fr/2024/02/lattaque-de-lindustrie-chimique-europeenne-au-plan-vert-de-lunion-europeenne-a-propos-de-la-declaration-danvers-20-fevrier-2024/

(21) https://belgium.representation.ec.europa.eu/actualites-et-evenements/actualites/omnibus-environnement-une-legislation-environnementale-simplifiee-pour-accelerer-la-croissance-verte-2025-12-10_fr