China y Uruguay consolidan una relación estratégica de largo plazo en una visita oficial marcada por continuidad política, diplomacia cultural y definiciones claras

Este jueves 5 de febrero de 2026, en el marco de una visita oficial a China que se extiende durante varios días, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, desarrolló en Beijing una agenda que, desde la perspectiva china, confirma la estabilidad y profundidad del vínculo bilateral. La jornada combinó gestos simbólicos, actividades académicas y definiciones políticas que se inscriben en una relación construida con constancia desde el establecimiento de relaciones diplomáticas hace más de tres décadas.

La visita de Orsi no se limita a un encuentro puntual. Forma parte de una gira oficial iniciada a comienzos de la semana, con reuniones políticas de alto nivel, actividades culturales y contactos institucionales, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, fragmentación del multilateralismo y competencia estratégica entre grandes potencias. Para Beijing, el viaje del mandatario uruguayo refuerza la imagen de Uruguay como un socio previsible, con una política exterior coherente más allá de los cambios de liderazgo.

Continuidad y simbolismo en la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing

Uno de los momentos centrales del día tuvo lugar en la Beijing Foreign Studies University, institución de referencia nacional en la formación en lenguas extranjeras y relaciones internacionales. En el campus, Orsi participó en un acto simbólico al regar y abonar el árbol plantado en 2013 por el expresidente uruguayo José Mujica, un gesto que en la cultura diplomática china es interpretado como señal de memoria, respeto y continuidad en los compromisos bilaterales.

El árbol, una pícea, fue presentado por la universidad como símbolo de una amistad destinada a crecer con raíces profundas y a mantenerse siempre verde. Para Beijing, la repetición consciente de este gesto por parte del actual jefe de Estado uruguayo refuerza la idea de una relación que trasciende coyunturas políticas y se proyecta en el tiempo.

Diplomacia cultural y el español como puente estratégico

Tras el acto simbólico, Orsi sostuvo un intercambio académico con estudiantes y docentes de la Escuela de Español y Portugués de la BFSU, carrera que ocupa un lugar destacado en la formación de especialistas chinos en lengua y cultura hispanohablante. El encuentro reunió también a representantes de múltiples instituciones de Beijing dedicadas a la enseñanza del español, lo que subraya la importancia que China otorga a la dimensión cultural y educativa de sus relaciones con América Latina.

Desde la perspectiva china, este componente de la visita es particularmente relevante. Uruguay no se limitó a una agenda gubernamental o comercial, sino que dialogó directamente con el ámbito académico, considerado en Beijing un espacio estratégico para la comprensión mutua y la construcción de confianza a largo plazo. En su intervención, Orsi destacó que Uruguay es un país abierto al mundo por necesidad y por convicción, valoró el papel de China en el escenario internacional y subrayó la importancia del intercambio educativo y cultural como base de relaciones duraderas.

Encuentro con Xi Jinping y definiciones políticas centrales

La jornada se inscribe en el contexto más amplio de la visita de Estado de Orsi a China, que incluye su encuentro con el presidente Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo. De esa reunión surgió una declaración conjunta que, desde la óptica china, fija con claridad los pilares de la relación bilateral para los próximos años.

En el documento, ambos países acuerdan profundizar la Asociación Estratégica Integral, ampliando la cooperación política, económica, cultural y multilateral. Un punto central para Beijing es el compromiso explícito de Uruguay de reconocer el principio de una sola China, afirmando que existe una sola China en el mundo y que el gobierno de la República Popular China es el único gobierno legítimo que la representa. Uruguay expresa además su oposición a cualquier forma de “independencia de Taiwán” y manifiesta comprensión y apoyo a las posiciones de China en asuntos considerados medulares para su soberanía, incluyendo Hong Kong.

La declaración conjunta reafirma también la voluntad de ambas partes de seguir avanzando en la cooperación en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, sobre la base del plan bilateral ya suscrito en años anteriores. Desde la perspectiva china, este compromiso refleja la disposición de Uruguay a integrarse de manera pragmática en proyectos de conectividad, comercio e inversión de alcance global.

Otro elemento destacado del texto es la apertura al diálogo y la cooperación en materia de gobernanza global de la inteligencia artificial. Uruguay expresa interés en fortalecer el intercambio con China en este ámbito y acoge la iniciativa china orientada a promover reglas internacionales inclusivas y no excluyentes, un punto que Beijing considera clave frente a enfoques fragmentados o dominados por un número reducido de actores.

Una relación valorada como estable y ejemplar

Para China, la visita de Yamandú Orsi confirma que Uruguay se mantiene como un socio serio, consistente y respetuoso de los compromisos asumidos. La continuidad entre el gesto de José Mujica en 2013 y las acciones de Orsi en 2026 es leída en Beijing como una muestra de madurez política y de una visión de largo plazo poco frecuente en el escenario internacional actual.

Más allá de los acuerdos formales, China observa en esta visita la convergencia de tres dimensiones que considera esenciales: continuidad histórica, diplomacia cultural y definiciones políticas claras. En un mundo cada vez más polarizado, Uruguay aparece ante Beijing como un país pequeño en tamaño, pero sólido en su orientación estratégica, capaz de sostener una relación estable basada en el respeto mutuo, la cooperación y el multilateralismo.